Laguna de Coyejix y la ciudad subterránea, recursos naturales y espirituales que comunidades Xinka buscan preservar

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Créditos: Gidalberto Santos
Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Lourdes Álvarez Nájera

Para la comunidad Xinka de San Juan Tecuaco, Santa Rosa, la conservación de los recursos naturales es de vital importancia para la subsistencia y preservación de sus prácticas espirituales debido a que, algunos puntos como la laguna Coyejix, se consideran sagrados; no obstante, la contaminación, apropiación ilegal y depredación, amenazan con destruir sus formas de vida.

Foto: Gidalberto Santos

El sábado 20 de noviembre, un grupo de vecinas, vecinos y autoridades ancestrales Xinka, realizaron un recorrido por el río las Flores para verificar sus condiciones, logrando determinar que algunas personas que viven en las riberas han instalado cercos sobre el río y se apropian de esa parte.

“Existen leyes que dicen que nadie es dueño del río, pero pudimos observar en el recorrido que existen cercos y cuando hay algunas montañitas en la ribera las quitan para sembrar pasto para su ganado o están desviado el río para los cultivos de verano”, expresó Gildaberto Santos Interiano, de las autoridades Xinka de San Juan Tecuaco.

En su recorrido, también detectaron residuos de plásticos y lo que se reconoce en el lugar como “secas”, una especie de pozas artificiales donde se coloca nylon, se seca esa parte del río y se echa cal, que además contamina y mata a muchas especies de peces pequeños, uno de ellos conocido como Chacalín, además del camarón y cangrejo de río.

“Ellos ponen eso para aprovechar y agarrar el pescado, también ponen insecticida Baytroid para matarlos y consumirlos, pero eso provoca enfermedades que afectan los riñones de la población”, añadió Santos.

Foto: Gidalberto Santos

En el río también hay una planta de tratamiento de aguas residuales pero que no se ha terminado de construir y el agua que sale de ella también genera focos de contaminación, indicaron las autoridades y vecinos.

“Vimos siete riachuelos que van a dar directo al río y que también contaminan las aguas”, puntualizó Santos.

La poza de Coyejix y la ciudad subterránea

Al llegar a la poza de Coyejix se compartió un relato que forma parte de la tradición oral de la cultura Xinka y que refiere que a ese punto llegaban los antepasados a sacar tamales para poder consumir y saciar su hambre. Era un punto de abundancia, pero solo para comer en este lugar, no para llevar.

Se dice el que el abuelo Tatamaco Casimiro, cuya familia todavía se puede ubicar en San Juan Tecuaco, fue el último que contó que pudo comer de esos tamales. En esa poza también existe un túnel hacía adentro del cerro donde hay una ciudad subterránea y ahí es donde viven las abuelas y abuelos.

Frente a la laguna Coyejix está el cerro el Púlpito, lugar que sirve de bodega de los animales que necesitan resguardarse mientras pasan las amenazas para ellos.

Foto: Gidalberto Santos

Comisión ambiental

Frente al puente colgante de San Antonio Itagual, integrantes de la alcaldía indígena Xinka y la alcaldía comunitaria de San Antonio Itagual, de la iglesia católica y la iglesia la Cumbre, junto a la abogada Gladys Montenegro, informaron que se creó la comisión de protección a los bienes naturales, al cuidado de la ribera del río las Flores, para poder seguir con los recorridos de inspección y cuidado.

Esa comisión también denunció la tala inmoderada y la pesca con cal, que ponen en peligro los ecosistemas vitales para el pueblo Xinka.

“Falta mucho por hacer, pero cuidamos, amamos y respetamos nuestro bien natural, porque es parte de nuestra herencia, regalo de vivir en este lugar de la serpiente de piedra, aquí también encontramos el nombre original de nuestro pueblo: coyejix tuma, cabeza del venado”.

Autoría y edición

Periodista y comunicadora para organizaciones sociales, de pueblos indígenas y de organismos internacionales; estudios concluidos en sociología, asistente de investigación social para peritajes judiciales con enfoque histórico y antropológico.

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