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“Guatemala es un país que tiene un problema grave de evasión de impuestos, que además tiene una presencia muy fuerte de crimen organizado y narcotráfico; en este país se realizan muchas operaciones de lavado de dinero y otros activos”. Ricardo Barrientos, ICEFI.

 

Por Luis Ovalle

 

Seiscientas cincuenta y ocho personas de Guatemala utilizan compañías offshore, lo que lleva a que este país se ubique en el décimo lugar a nivel mundial y en el cuarto de América Latina entre las naciones con más personas beneficiadas por estas empresas, que si bien son legales, generalmente son utilizadas para intereses ilícitos.

El domingo pasado, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) dio a conocer una investigación periodística, a la que llamaron  los “Pandora papers”, en la que participaron 600 periodistas de 117 países. La información, que revela los resultados del análisis de 11,9 millones de documentos, coloca a Guatemala en un sitial importante por el uso que empresarios, políticos y particulares han hecho de las denominadas “off-shore”,  que son en general empresas de cartón establecidas en países diferentes al de quienes las crean y utilizan y las cuales suelen ser utilizadas para evadir impuestos y mover grandes flujos de capital.

Ricardo Barrientos, economista sénior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), dijo a Prensa Comunitaria que el uso de las offshore por sí mismo no constituye una actividad ilegal o ilícita. Sin embargo, Guatemala es un país que tiene un problema grave de evasión de impuestos, que además tiene una presencia muy fuerte de crimen organizado y narcotráfico; “en este país se realizan muchas operaciones de lavado de dinero y otros activos”, señaló.

Guatemala es, de acuerdo con los “Pandora papers”, el cuarto de los países de América Latina con más personas que utilizan las offshore. Argentina ocupa la primera posición, con 2 mil 521; Brasil, 1 mil 897;  Venezuela, 1 mil 212 y Guatemala, 658.

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Al margen de que mucha gente pueda hacer uso de las offshore, de manera legal y legítima, es importante que la información sobre este tema fluya, para separar a quienes hacen uso legítimo de estas entidades fuera de plaza, de quienes las utilizan para cometer delitos, como evasión de impuestos, lavado de dinero y otros activos, indicó el experto.

A decir de Barrientos, tras la publicación de los “Pandora papers” es muy importante que la Superintendencia de Bancos inicie las investigaciones de rigor, en particular la Intendencia de Verificación Especial.

Un reportaje sobre el tema, publicado por el diario El País, de España, refiere que los problemas comienzan cuando esas sociedades y sus ganancias están deliberadamente escondidas en jurisdicciones opacas, sin que se haya declarado su existencia a las autoridades donde el verdadero propietario tiene su residencia fiscal.

ICIJ, el consorcio de periodistas que lideró esta investigación, es el mismo que encabezó el proyecto transnacional “Panamá papers”, por el que recibió el Premio Pulitzer, en 2017.

La base de la investigación de los “Pandora papers” son caso 12 millones de documentos de 14 despachos legales en al menos 38 jurisdicciones, forman parte de una industria más grande se servicios offshore que operan en todo el mundo, que fueron filtrados al consorcio periodístico.

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Según el ICIJ, Estados Unidos ha acusado a los gerentes de un banco privado europeo de aceptar comisiones exorbitantes para ayudar a los clientes a blanquear 4 mil 200 millones de dólares en dinero saqueado.

Trascendió que la investigación se llevó a cabo durante casi dos años, tiempo en el que fueron analizados documentos de texto, hojas de cálculo, correos electrónicos e imágenes, entre otros archivos. Hay actas de constitución, registros de accionistas, facturas, pasaportes, diarios de viajes, que entre todos constituyen un retrato sin precedentes de la cara oculta de las finanzas internacionales y arrojan luz sobre los secretos de los paraísos fiscales.

¿Qué son las offshore?

El economista sénior del ICEFI explica que las offshore son entidades fuera de plaza. “Off” es fuera y “shore”, costa; entidades más allá de la costa, sería una forma de traducirlo. Son entidades que permiten transacciones financieras, inversiones reguladas por legislaciones de otros países.

“En principio y lo subrayo, no tenían una motivación ilegítima o ilegal. Fueron creadas para desarrollar oportunidades de negocios innovadores y legítimos; son utilizadas en muchos lugares del mundo, por muchas empresas, sin necesidad de violar la ley”, anotó.

Eduardo Velásquez, economista y profesor de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), dijo que las offshore son bancos que están localizados en paraísos fiscales, en países donde la legislación permite que se deposite dinero sin ningún tipo de cortapisas en cuanto al manejo de los fondos.

Velásquez destacó que hay convenios entre las superintendencias de bancos de todos los países para que cuando se deposita dinero en una cuenta se diga de dónde procede ese dinero, pero “esto, en las offshore, no existe”, subrayó.

A respecto, Barrientos hizo referencia al caso del Banco del Café, que se fue a la quiebra en 2006. Bancafé empezó a realizar operaciones financieras de alto riesgo en entidades fuerza de plaza, offshore, en las Bahamas y otros paraísos fiscales, las que no habría podido hacer en Guatemala, porque las regulaciones nacionales no lo hubiera permitido.

Muchos de los depositantes que habían confiado en el Banco del Café perdieron sus ahorros, porque la entidad offshore del banco, que se llamaba Bancafé International Bank, había hecho operaciones de alto riesgo, no permitidas por las leyes internacionales y los estándares financieros internacionales conocidos como Criterios de Basilea.

La información de El País, uno de los diarios que trabajaron la investigación bajo la sombrilla de ICIJ, enfatiza que América Latina pierde más de 40 mil millones de dólares en impuestos cada año por el abuso de estructuras offshore, según un informe publicado por el Tax Justice Project, una organización especializada en evasión fiscal.

Como resultado de filtraciones e investigaciones como los “Pandora papers” se han redoblado los esfuerzos en la lucha contra el fraude fiscal y el blanqueo de capitales. En algunos países latinoamericanos se han iniciado investigaciones sobre casos que aparecen en otras publicaciones, como los “Panamá papers” y se ha abierto el debate sobre la necesidad de un pago mínimo de impuestos corporativos a nivel global para evitar que se recurra a paraísos fiscales.

Los viejos y nuevos usos de las offshore en Guatemala

Juan Francisco Solórzano Foppa, ex titular de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) de Guatemala, señaló que hace muchos años hubo una tendencia en Guatemala en cuanto al uso de estas entidades mercantiles fuera de plaza por situaciones de seguridad, porque las grandes familias creían que tener su dinero en Guatemala los hacía vulnerables ante secuestros y otro tipo de crimen organizado.

“Lo anterior varió de hace unos años para acá. Cambió mucho y actualmente una de las mayores razones para utilizar este tipo de esquemas es el tema fiscal. Sin embargo, hay muchos que siguen siendo mal asesorados, pues Guatemala tiene un trato fiscal muy favorable para las personas fiscales, por lo que desde alguna perspectiva no se justifica”, dijo el especialista.

Solórzano Foppa destacó que también se ha hablado mucho de cómo la gobernanza en otros países da algunas facilidades. Hay otras sociedades que permiten una mejor resolución de problemas como los relacionados con patrimonios familiares, que los llevan a buscar otras jurisdicciones donde arreglar esos conflictos es mucho más fácil.

Por supuesto, no hay que obviar el tema de la impunidad y que se busque además un trato fiscal preferencial. Esto siempre ha estado presente, pero también a muchas grandes familias, muchos grandes capitales, los siguen asustando con el tema de comunismo y las expropiaciones, que en criterio de Solórzano Foppa, no tienen ningún asidero jurídico y real.

“Es lamentable ver cómo muchas familias siguen bajo esa forma de pensar, que esconden detrás un interés de querer guardar su patrimonio y que nadie sepa cuánto es lo que tienen. Hay cierto celo, hasta con los grandes bancos del sistema, que también pertenecen a las grandes familias del país. Entonces hay familias que no quieren que los grandes bancos del país sepan cuánto tienen, porque las otras familias se enteran”, detalló Solórzano Foppa.

Sobre la importancia de investigaciones como la que sacó ahora ICIJ, el ex titular de la SAT se refirió a la importancia de generar procesos de transparencia a lo interno y hacia afuera de estos paraísos fiscales. Puso como ejemplo el caso de Panamá, donde luego de salir a luz los Panamá Papers se llevó a cabo un proceso de transparencia que actualmente se ve en la creación de empresas y sociedades.

Esto ha contribuido a que Panamá ya no sea conocida ahora como un lugar donde se lava dinero, o donde se pueda hacer un paraíso fiscal, dijo.

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