Créditos: Fiscal Juan Francisco Sandoval. Foto Nelton Rivera.
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Por Prensa Comunitaria

Si la destitución de Juan Francisco Sandoval al frente de la FECI cerró el circulo de cooptación del sistema de justicia, la orden de captura en su contra, confirmada este viernes por el MP, muestra lo que Consuelo Porras y el grupo de poder del que es parte están dispuestos a hacer para callar a las voces disidentes.

El mensaje es que irán hasta las últimas consecuencias. Con la orden girada esta mañana por el Juzgado Séptimo de Primera Instancia Penal, por la supuesta comisión de los delitos de incumplimiento de deberes y obstaculización a la acción penal, Porras y la red de poder corrupto están mostrando que ya no solo buscan protegerse de posibles investigaciones por actos de corrupción, sino que la figura de Sandoval será un caso de castigo ejemplar, para que ninguna persona o sector se atreva a cuestionarlos.

Desde que Juan Francisco Sandoval salió de Guatemala y se exilió en Estados Unidos y el el gobierno de Biden lo respaldo simbólicamente, ha puesto a Guatemala y específicamente al presidente Giammattei y a Porras en la mira internacional. En Washington, ambos son percibidos como actores de una red político-criminal que concluyó la cooptación del Estado, iniciada con el gobierno del expresidente Jimmy Morales y con la expulsión de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) en 2019.

Desde su salida, Sandoval ha dado varias entrevistas a medios de comunicación  internacionales; ha señalado a Giammattei de ser parte de lo que ahora se conoce como trama rusa: según información obtenida por el exjefe de la FECI, el presidente recibió dinero envuelto en una alfombra como soborno para facilitar la exportación de níquel  y otros minerales -se habla de uranio- a una empresa rusa en El Estor, Izabal. En este entramado, Porras ha sido señalada de entorpecer cualquier posible investigación que involucre al presidente.

Con la noticia de la orden de captura a Sandoval se abre un escenario complejo a nivel internacional. Juan Francisco Sandoval actualmente reside en Estados Unidos y, ante su persecución penal, Washington podría estar frente al dilema de otorgarle asilo político, sobre todo si el Ministerio Público controlado por Porras pide elevar la orden de captura a una petición internacional de detención.

Para Washington puede ser un dilema, dice el abogado Oswaldo Samayoa, porque el gobierno actual y el pasado han “puesto en jaque a Estados Unidos” en temas de acercamientos con Rusia, o los acercamientos de la regiòn con China y temas de migración”.

Samayoa agrega que Washington no ha respondido como se esperaba a las acciones de Giammattei y Porras, lo cual, agrega, puede ser un “indicador de que hay un tipo de negociación establecido, para proteger al exjefe de la FECI, porque lo que está en juego es su vida y seguridad”. Samayoa tampoco descarta que algún país europeo intervenga para garantizar la protección del exfiscal.

Sobre el proceso que se puede desarrollar a nivel internacional a partir de la orden de captura en contra de Sandoval, Samayoa considera que las probabilidades de que el MP solicite una orden de capura internacional  ante la Interpol es alta. Aunque, dice, los delitos de los que es señalado “no deberían tener esa magnitud.

En opinión del abogado constitucionalista, en este escenario, donde existen fines politicos de persecución, Juan Francisco Sandoval ya habrá gestionado la protección internacional con el gobierno de Estados Unidos o con algun país de Europa.

Para el abogado Oswaldo Samayoa, la detención de Sandoval es parte de un proceso de deslegitimar todas las acciones en contra de la lucha contra la corrupción y la impunidad que realizó la FECI. El plan, dice, es desmantelar a la FECI y perseguir a quienes participaron en ella.

Samayoa considera que lo que el MP está realizando es una persecución política construida con base a denuncias que han presentado “supuestos defensores de la legalidad” que lo que consiguen en beneficiar a “sus clientes VIP”, que han sido señalados en casos de corrupción.

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