Créditos: José Luis Caal
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por José Luis Caal

Durante el 29 y 30 de julio, en el lugar conocido como el Cruce San Antonio, en Raxhuhá, Alta Verapaz, las autoridades comunitarias de la región, trajeron a la memoria colectiva las voces que este lugar reunió durante varias jornadas, para solicitar la renuncia del expresidente Otto Pérez Molina, las luchas en contra de la denominada Ley Monsanto, así como a trabajadores de empresas de palma de aceite, denunciando la explotación laboral y exigiendo condiciones salariales justas.

El Cruce San Antonio, es un lugar que en el pasado reunió a comunidades indígenas y rurales de las tierras bajas del norte, más conocido como la Franja Transversal del Norte (FTN).

Esta vez, mujeres, juventud y autoridades comunitarias se unieron al paro nacional, para exigir la renuncia del presidente Alejandro Giammattei y la fiscal general Consuelo Porras, y hacer escuchar sus sentimientos y vivencias de empobrecimiento, despojo de sus tierras, destrucción de la naturaleza, carencias en los servicios de salud y educación ante la corrupción y la impunidad desde el gobierno central.

La jornada de protesta inicio a las 6 horas del 29, con la participación del Movimiento de Comunidades en Defensa del Agua -Qana’ Ch’och’-, Comité de Unidad Campesina (CUC) y comunidades vecinas de Raxruhá.

Al final del primer día, se reunieron las autoridades comunitarias y decidieron permanecer durante la noche en el lugar. La jornada de protesta finalizó el viernes 30, a las 13 horas. Después de 30 horas continuas de exigencia de justicia, fin de la corrupción y robo al pueblo.

Durante estas jornadas de lucha y protesta, familias solidarias de los municipios de Raxruhá y Chisec colaboraron llevando alimentos a los manifestantes: cenas, almuerzos, agua pura, café, pan, tayuyos, frutas y galletas.

Autoría y edición

José Luis Caal

COMPARTE