San José Poaquil cuida y resguarda sus semillas criollas con la instalación del primer banco local

COMPARTE

Créditos: Alcaldía Indígena de San José Poaquil.
Tiempo de lectura: 4 minutos

Por Lourdes Álvarez Nájera

San José Poaquil, Chimaltenango ya cuenta con el primer Banco de Semillas Criollas y Nativas a nivel local, que además de resguardar la biodiversidad contribuye a fortalecer la soberanía y seguridad alimentaria, a preservar la cultura maya Kaqchikel y las relaciones de confianza y reciprocidad en la comunidad.

Ismael Gabriel Cutzal, alcalde indígena de San José Poaquil, comentó que el proyecto del banco de semillas se impulsa desde la Alcaldía Indígena y la Cofradía Ancestral, porque ambas tienen a su cargo la administración y cuidado de las tierras comunales de la población.

Foto: Alcaldía Indígena de San José Poaquil.

Las tierras comunales son los territorios adquiridos colectivamente por la población de un determinado territorio, considerados en parte de origen precolonial y en parte adquisiciones posteriores. No se debe confundir con el ejido, que es la legua cuadrada aproximada que la Corona española asignó a cada pueblo reducido de indígenas, según explicó el antropólogo Diego Vásquez Monterroso.

En San José Poaquil, el banco de semillas se encuentra ubicado la 1ra. Avenida 3-118 en la zona 3 de ese municipio, en la sede de la Cofradía Ancestral y se ofrecen semillas de los cuatro colores de maíz amarillo, rojo, blanco y negro.

Además, semillas del reconocido frijol de milpa, frijol de suelo, otra variación llamada Piligua, frijol rojo, calabazas o güicoy, chilacayote y plantas medicinales como la ruda o el romero.

Foto: Alcaldía Indígena de San José Poaquil.

La alcaldía indígena tiene varios ejes de trabajo, entre ellos el cuidado de los bienes, recursos naturales y las tierras comunales, a lo que se suma la restauración de la cultura como pueblo indígena, por eso surgió la idea de trabajar el proyecto de las semillas nativas de San José Poaquil, agregó el alcalde.

“No queremos perder la semilla nativa, con el proyecto queremos que todos los vecinos y agricultores sigan sembrando nuestras semillas. Estos días han estado llegando muchos vecinos incluso de otros municipios para poder ser beneficiados”, comentó Cutzal.

Las semillas y su resguardo tienen una gran importancia en las sociedades mayas y mesoamericanas porque son dadoras de vida y se considera que tienen un carácter sagrado, además de ser consideradas el fundamento de las sociedades complejas, añadió Vásquez Monterroso.

Intercambio y reciprocidad

Para poder obtener semillas, las personas interesadas de San José Poaquil o comunidades vecinas, pueden enviar una carta o de manera verbal expresar su solicitud ante la alcaldía indígena.

“Hacemos un intercambio. Nosotros les damos 10 libras de cualquier color de semilla y ellos, en el tiempo de su cosecha, nos van a devolver dos libras más sobre cada 10 que les dimos”, dijo el alcalde indígena.

En ese tipo de transacción no se incluye el dinero, porque prevalece la palabra y la confianza. “A quien se le entregan las semillas firma un compromiso donde dice que al momento de su cosecha entre enero y febrero del siguiente año regresará a devolver las semillas”, añadió Cutzal.

Antes de lanzar el proyecto se realizó un estudio durante seis meses en todo el municipio, en las áreas que la alcaldía indígena determinó que tienen clima cálido, templado y frío. Dependiendo del clima así es cada tipo de semilla y de momento solo cuentan con las semillas de la parte templada.

El banco de semillas se construyó con madera y es un espacio que no tiene ventanas para que no se filtre la lluvia o la humedad. Antes se usaban las trojas, pero ahora se usan silos, como toneles metálicos para evitar que los gorgojos se coman las semillas. El techo está construido con tejas de barro.

Foto: Alcaldía Indígena de San José Poaquil.

“Nosotros queremos recuperar lo que se ha perdido, porque nuestros abuelos lo han estado trabajando. Durante las entrevistas previas, tomamos en cuenta lugares de todos los climas, y tuvimos acercamiento con vecinos y autoridades comunitarias, además con productores de maíz que nos explicaron su experiencia en la clasificación y variedades”, dijo el alcalde indígena.

Aunque en esta fase del banco de semillas solo se está trabajando las de clima templado, se solicitó a las personas que fueron entrevistadas que pudieran proporcionar sus variedades.

“Preservar nuestras semillas es importante por todo el nutriente que tiene, además porque se desarrollan solo con el mantenimiento que uno les da, sin químicos. El maíz mexicano es el que más se consume por el precio más accesible, pero su calidad no es la misma”, indicó el alcalde.

Cutzal invitó a otras organizaciones comunitarias a implementar bancos de semillas u otras iniciativas que ayuden a preservar la biodiversidad porque corren riesgo de perderse.

“Las semillas mejoradas nos están invadiendo, también leyes como la Monsanto. Las semillas transgénicas solo tienen un cierto tiempo de vida, pero las semillas nativas son de por vida y por eso debemos cuidarlas”, concluyó el alcalde.

Autoría y edición

Periodista y comunicadora para organizaciones sociales, de pueblos indígenas y de organismos internacionales; estudios concluidos en sociología, asistente de investigación social para peritajes judiciales con enfoque histórico y antropológico.

COMPARTE