Colombia: campesinos y campesinas en todo el país se mantienen en el Paro Nacional

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Créditos: Colombia Informa
Tiempo de lectura: 4 minutos

Por Colombia Informa

12 may, CI.- Comunidades campesinas en todas las regiones del país también han hecho parte del Paro Nacional. En las veredas, las trochas y las carreteras han protagonizado marchas, bloqueos y jornadas pedagógicas en regiones como Antioquia, Nariño, Arauca y Casanare. Incluso, en estas últimas han mantenido la movilización desde el 28 de abril sin descanso.

¿Cómo han sido sus jornadas de movilización y cómo las proyectan? Conversamos con Jorge López, integrante del Comité Ejecutivo del Coordinador Nacional Agrario -CNA-.

Colombia Informa: ¿Qué acciones han hecho desde ese día? ¿Dónde han permanecido?

Jorge López: Desde el 28 hemos tenido bastantes manifestaciones. Se ha participado de marchas, cacerolazos, plantones, incluso hicimos cierres temporales de la carretera Arauca – Casanare, Arauca – Boyacá, Arauca – Santanderes.

Nos hemos movilizado en Antioquia, Cesar, Bolívar, Santander, Norte de Santander, Arauca, Meta, Tolima, Magdalena, Casanare, Boyacá, Vichada, Huila, Cauca, Nariño, Valle del Cauca, incluso en el Chocó, Putumayo.

Algunos compañeros y compañeras que están en Bogotá y en las ciudades también han aportado su granito de arena a este escenario de movilización y lucha popular en el marco del Paro Nacional. También se ha tenido una participación constante de compañeros y compañeras de la guardia campesina. Incluso nos hemos movilizado desde el día 26 de abril en el municipio de Anorí (Nordeste antioqueño). También tuvimos una participación directa en el Paro que se lanzó en el Putumayo y en otras regiones del país.

Es decir, en toda la dinámica que hemos tenido, tanto en las zonas rurales como algunas zonas urbanas, hemos participado directamente.

CI: ¿Cuáles son los principales puntos del pliego que posiciona el CNA en los distintos puntos?

JL: Más allá de un pliego como tal, tenemos como CNA una serie de exigencias. La principal es que caiga el mal gobierno. Aquí nos encontramos con otras comunidades campesinas, sectores de la producción, indígenas, comunidades negras, sindicatos, etc. Sumado a esto nuestro planteamiento gira entorno a la reforma agraria integral como un avance que nos permita garantizar la soberanía alimentaria. El rechazo de las aspersiones aéreas con glifosato. El desmonte del paramilitarismo como política de Estado y la desmilitarización de los territorios, y la negociación urgente de los Tratados de Libre Comercio -TLC- que afectan al campesinado y al pueblo colombiano en general.  

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CI: ¿Cómo se articulan a las demandas de otros sectores sociales?

JL: Este Paro Nacional ha permitido agrupar muchas de las reivindicaciones del pueblo colombiano, es decir, la crisis en la que venía el capitalismo como forma de producir y organizar la sociedad, se ha venido profundizando y la pandemia viene a hacerlo aún más difícil.

Al mismo tiempo hay mucha frustración en las personas y mucha falta de condiciones de vida digna. Estas demandas que se articulan y se construyen son demandas en últimas del conjunto del pueblo colombiano.

Es decir, lo que venimos trabajando como reivindicaciones contra la militarización, en términos de la soberanía alimentaria, la reforma agraria, son reivindicaciones que, si bien no se presentan con el mismo nombre, sí recogen el sentir de las necesidades del pueblo colombiano.

En medio del Paro Nacional han aparecido cifras en donde se hablaba de que había aumentado la cantidad de personas en condición de pobreza, también disminuyó el ingreso de las personas, así como la cantidad y la calidad de comida con la que se alimentan. Todo esto es producto de un modelo que está en el país, que tiene su foco no en solucionar las condiciones de vida de la mayoría de las personas, sino el acumular riqueza en manos de unas pocas personas y empresas.  

También hemos venido legislando nuestras asambleas en diferentes líneas que necesitamos resolver. Ahí se articulan las luchas del campo con las de la ciudad al grito de exigir la caída de este pésimo gobierno.

CI: ¿Cuál es la percepción que tienen acerca de lo que ha ocurrido en ciudades como Cali, Bogotá, Bucaramanga y Medellín en términos de la violencia policial?

JL: En Cali, Bogotá, Bucaramanga y Medellín ha ocurrido lo que ha venido ocurriendo hace muchos años en el campo colombiano y son muestras de terrorismo de Estado. Son muestras de reforzamiento de la estrategia paramilitar, de copamiento de los territorios, de la militarización de la vida, la sevicia con la que se actúa, los asesinatos, persecuciones, encarcelamientos.

Eso solamente tiene una explicación y es que el régimen colombiano tiene una guerra contra el pueblo colombiano. En ningún momento ellos han mostrado interés de paz con el pueblo colombiano. A que haya paz sin miseria, sin hambre, paz con vida digna.

Esta movilización ha desnudado el carácter con visos fascistas que tiene el gobierno colombiano, en donde la militarización y la paramilitarización se hace palpable y que es el tratamiento de guerra el que está haciendo aplicado en las movilizaciones desarmadas que adelanta el pueblo colombiano.

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CI: ¿Cuál es su proyección? ¿Van a mantener los mecanismos de presión? ¿Cómo, dónde, hasta cuándo?

JL: La decisión que tomamos como CNA es de reforzar los puntos de movilización. En Arauca, Nariño, Cauca, Tolima, Huila, hemos reforzado la participación que estamos teniendo, han llegado más compañeros y compañeras. Impulsamos la decisión de mantener los puntos de presión hasta que caiga el mal gobierno, e incluso donde llegáramos a entablar algún tipo de diálogo con el gobierno nacional, tendríamos unas ideas precisas, arrancando con la desmilitarización de los territorios, con el fin del tratamiento de guerra a la movilización social.

CI SC/ND/11/05/2021/9:00

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