Diálogos democráticos, no diatribas

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Créditos: Miguel Ángel Sandoval
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por Miguel Ángel Sandoval

“Se planteó mesas de trabajo con idea de ir abriendo diálogos democráticos”

El martes 20 de abril, Guillermo Castillo, vicepresidente de la República, ese día en funciones por el viaje de Alejandro Giammattei, se reúne con un grupo importante de organizaciones sociales, plural, diverso, que con sus actividades buscan fortalecer el estado de derecho en el país. Conversando con un asistente, comentaba que se había planteado mesas de trabajo con la idea de ir abriendo diálogos con el objetivo de fortalecer la democracia que en los últimos años viene dando tumbos y retumbos.

La verdad que, en un país cansado de confrontaciones y muestras de intolerancia, un espacio de diálogo se agradece. Lo señalo como alguien que durante varios años estuvo en las negociaciones por la paz en nuestro país y que es atento observador de los procesos sociales de nuestros durante los últimos 25 años. Eso me enorgullece. En esa calidad, acompañe aspectos del proceso de paz en el Salvador y en Colombia. Por lo tanto, sé de qué tratan las mesas de diálogo por la apertura de espacios democráticos. Por ello me congratulo.

Sin embargo, antes de saludar un espacio de diálogo, los corifeos de los dueños de la finca, salen de las cloacas de sus netcenter para lanzar invectivas, y de hecho amenazas a un grupo de ciudadanos que si algo tienen en común es haber sido en los últimos años defensores de derechos humanos, activistas por temas de interés nacional. De eso hay suficiente evidencia que puede consultarse en las páginas de la prensa nacional. Pero ahora desde las cloacas de la impunidad, los innombrables atacan con el argumento realmente ridículo, que se trata de la extrema izquierda.

Adicionalmente critican, a algunos asistentes, por mantener relaciones con fundaciones internacionales que financia uno de los mayores capitalistas del mundo, pero a los ojos de los netcenteros ignorantes, resulta que esta capitalista es marxista. La verdad que en su miserable vida nunca vieron ni siquiera de lejos un texto marxista para permitirse hacer esas acusaciones, y dicen, además, que se trata de ideas exóticas. Ya decía un intelectual guatemalteco de renombre internacional, “que las ideas eran exóticas para quien no las tenía” es el caso.

Desde la perspectiva de los netcenteros ignorantes, reunirse con organizaciones sociales o de indígenas es un acto que solo beneficia a la extrema izquierda, de eso se puede concluir que, para sus mentalidades estrechas, el dialogo esta excluido y lo único que se vale es la represión y el genocidio como ya se hizo en el pasado. Y precisamente para evitar nuevos conflictos, los espacios de diálogo tienen una función de sumo valor. No importa el nombre de quien lo haya convocado: lo hizo el presidente en funciones. Y por favor, piensen antes de escribir cosas sin sentido. No revelen la ignorancia desde las primeras líneas. Uff.

Autoría y edición

Escritor, activista social, catedrático, consultor y politólogo guatemalteco.

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