Despiden a comadrona y terapeuta maya Q’anjob’al tras fallecer a los 101 años

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Créditos: David Diego Marcos
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por David Diego Marcos

Este martes 20 de abril de 2021 se llevó acabo el entierro de la abuela Dominga Baltazar Mateo, conocida por la población como Tumin Xhimon (Dominga Simón) quien falleció tras cumplir 101 año de vida, según el Registro nacional de personas RENAP. Aunque familiares aseguran que ella pudo a ver vivido 110 años porque, según contaba, desde el momento en que nació y hasta que asentada en el registro de aquella época, pasaron alrededor de diez años.

Según sus documentos de identificación, nació el 8 de febrero de 1920 en la aldea K’ixab’aj,  en una de las aldeas más retiradas de la parte baja y cálida de Santa Eulalia Huehuetenango, la cual colinda con los municipio de Barrillas y con Ixcán, Quiché.

David Diego Marcos

Durante la mayor parte de su vida fue comadrona de profesión. Durante 50 años sopló el primer aliento de cientos de personas,  que ahora son maestros, doctores, licenciados, campesinos y de todo tipo de personas. Ella era terapeuta de huesos, es decir sobaba a niños, hombres y mujeres, quienes se fracturaban por alguna circunstancia de la vida y era conocedora de la medicina natural de sus ancestros.

Hoy sus restos mortales salieron de su casa de habitación, ubicada en el cantón San Miguelito, a partir de las nueve la mañana, recorriendo por última vez las principales calles de la comunidad y del municipio, despidiéndose de los hogares de sus hijos, donde también paso parte de su vida, y se encaminó hacia la iglesia católica, para despedirse por última vez; luego siguió el recorrido hasta llegar al cementerio general, donde descansaran sus restos mortales.

David Diego Marcos

Durante el entierro fue acompañada por familiares, amigos, vecinos y demás personas que la conocieron en vida, que entre lágrimas, tristeza y nostalgia le dieron el ultimo adiós a una mujer destacada en la salud comunitaria, sabia  y madre ejemplar, digna de admiración de la población, por su entrega y capacidad en  su trabajo como comadrona y terapeuta de huesos.

Autoría y edición

Periodista Maya Q'anjob'al

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