Colonialismo y traiciones

COMPARTE

Créditos: Archivo
Tiempo de lectura: 5 minutos

Por Kajkoj Máximo Ba Tiul[1]

Pensar desde nuestra historia, es hacerlo desde las angustias y esperanzas de la sociedad humana. Pensar desde nuestra historia como mayas e indígenas, es pensar desde las angustias y esperanzas de la civilización maya y desde los pueblos o comunidades indígenas. 

Mayas e indígenas no son la misma cosa, porque cuando asumimos la identidad maya, es porque nos sentimos parte de una de las civilizaciones más importantes del mundo, del continente y de Guatemala. Porque vivimos los valores y principios que nos transmitieron nuestros ancestros. Renunciamos a decir, “los antiguos mayas” o “cuando vivían los mayas”, porque asumimos que somos sus descendientes y por tanto nuestra actuación debe ser como tal, sin importar que estemos en el siglo XXI, en la continuación de lo que fuimos hace miles de años. 

Lo “indígena”, es una construcción colonial, es lo más refinado o academizado que se ha creado cuando se refieren a nosotros. Lo indígena es una construcción académica y valorada por los Estados occidentales, amparados por el sistema de Naciones Unidas.  Por eso, no es lo mismo decir: soy “K’iche’, Poqomchi, Q’eqchi’, Tz’utujil”, etc.” a decir, soy “indígena”.  

Lo maya es anticolonial, antiimperialista, anticapitalista; lo indígena es volátil, puede cambiar, es susceptible de folklorización. Cada quien lo asume como quiere y es cuando aparecen de nuevo las traiciones y las rivalidades, como hasta ahora.  Algunos indígenas pueden ser anticoloniales, antiimperialistas, anticapitalistas, otros asumen que deben aprovechar los espacios y muchos hasta se pueden autonombrar “dirigentes, líderes, ancestrales, guías espirituales, comadronas, etc.

Cuando estamos conscientes que somos descendientes mayas, tenemos conciencia del despojo histórico de nuestros territorios que ha hecho la cultura occidental y, por lo tanto, nos comprometemos a recuperarla y protegerla. Estamos conscientes que tenemos valores y principios que debemos cumplir, como el de la vergüenza, la palabra, el respeto, entre otros.  Los mayas, no nos préstamos a los homenajes que vienen del colonizador y tampoco homenajeamos.  “Réquiem a los homenajes mayas”, decía un documento de finales de 1970, que todo este grupo de indígenas que homenajean o son homenajeados deberían de leer.

La traición entre comunidades ha sido bien manejada e infundida por el colonizador.  Solo basta leer los documentos coloniales y nos daremos cuenta que no es que nuestros abuelos y abuelas se traicionaban, sino que fueron infundidos por el colonizador.

Pedro de Alvarado logró infundir traición, miedo y odio entre el pueblo Kaqchikel, K’ich’e, Tz’utujil, Mam.  Los dominicos, lograron infundir miedo, odio y traición, en contra de los Ch’ol y Lakandón y Akala’. Por eso se inicia la cacería y asesinato de estos pueblos.  La Iglesia, durante la colonia formó a mayas como catequistas para que fueran a adoctrinar a otras comunidades, como el caso de los catequistas de Sacapulas, que introdujeron el catolicismo en la región de Tezulutlán.

En la reforma liberal, indígenas que habían prestado servicio militar eran los jefes de cuadrillas para llevar grupos de trabajadores a construir caminos y trabajar en las fincas, esto se reprodujo durante el modelo de finca en el periodo alemán.  Durante los gobiernos dictatoriales fueron indígenas adoctrinados bajo la norma militar, quienes metían miedo a la gente para que no se organizaran y pudieran reclamar derechos.

Como vemos, la colonización y el adoctrinamiento son tan fuertes que nos hemos vuelto “títeres del sistema”.  Esto no solo se da en el área rural o con indígenas del área rural, también dentro de indígenas académicos, como aquellos que deambulan de arriba para abajo en organismos internacionales como funcionarios, hablando nominalmente de lo que pasa en territorios indígenas, pero sin tomar partido. De esos hay muchos, a los que en algún momento les llamamos los del Jet Set, que están por todos lados, menos en su comunidad. 

El regreso a la supuesta democracia burguesa o liberal, cuando Estados Unidos obligó a construir una ruta para la firma de la paz, se da cuando hay un auge del modelo “multicultural e intercultural de corte neoliberal”. Cuando algunos pensadores como Kymlicka, Walzer, Taylor y otros comenzaron a hablar de la “inclusión del otro”, que era el modelo que en algún momento llamamos “neoindigenismo”, también produjo traición y cooptación. 

Grupos de indígenas que en oposición a los movimientos indígenas que pretendían retomar los principios y valores de sus ancestros y reivindicarse como descendientes de los “mayas, kichwas, guaraní y muchos más”, comenzaron a pedir la inclusión, creación o integración de oficinas indígenas, que en algún momento les llamamos “las oficinitas indígenas”, que después algunos académicos llamaron a los funcionarios indígenas que llegaron a ocupar estos espacios, como  “indios permitidos”.

En nuestra Guatemala comenzaron a surgir oficinas con indígenas adentro: ALMG, FODIGUA, DEMI, EBI, CODISRA, y ahora secretarias como el del Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia. Estas oficinas fueron pensadas para seguir colonizando, cooptando o mediatizando las demandas, las luchas y esperanzas de los pueblos mayas.

Como  fue el modelo indigenista de los años de 1940, con el antiguo Instituto Indigenista Iberoamericano y el Instituto Indigenista Latinoamericano y otras oficinas que se crearon en los países de América Latina en ese momento.

Estas oficinas producen indígenas que se dejan cooptar, colonizar y hoy convertidos en lo que ahora llamo “indígenas criminales”, porque participan del Estado corrupto y criminal.  Si no, veamos como exfuncionarios han servicio de promotores sociales de hidroeléctricas y mineras,  invadiendo y despojando territorios indígenas, o quienes preparan la llegada de políticos a los pueblos, casi obligando a señoritas indígenas a besarle las manos a cualquier corrupto y criminal que quiere llegar a ser presidente o funcionario público.

No olvidemos el papel que jugaron algunos indígenas dirigidos por una excomisionada de CODISRA, para contradecir la decisión de las autoridades de Comalapa, por declarar non grato a Giamattei. Parecido a lo que pasa con la llamada “Confederación de Organizaciones Sociales de El Quiche”, quienes son producto de estos años de colonización y que han sido sometidas muchas personas indígenas por este sistema corrupto. 

Esto es parecido al papel que ha jugado la “plataforma de mujeres indígenas de Guatemala”, formada por mujeres de mucho renombre y que le brindaron una felicitación a la vicepresidente de Estados Unidos, poniéndose a su servicio para apoyar la migración regular y no la que llaman irregular, cuando hemos afirmado muchas veces que la migración es un derecho. O que se hayan reunido con la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores para Iberoamérica y el Caribe de España[2], pasándose como defensoras de derechos humanos, cuando algunas de ellas participaron con gobiernos corruptos y nunca lo denunciaron. 

Hay más ejemplos de mayas que han renunciado a este tipo de participación. Lo que quisiéramos resaltar en este momento, es que la aparición de grupos de indígenas afirmándose como representantes de pueblos u organizaciones, unos traicionando a otros, unos de derecha o de izquierda, ha sido una práctica desde la colonia y que solo ha permitido la consolidación del poder de la “supremacía blanca”, sobre todo burgueses, sin que exista realmente participación u otorgamiento de poder real a indígenas que han aceptado consiente o inconscientemente a ser blanqueados, colonizados o cooptados.

Estas traiciones puede que no terminen, sobre todo si el poder colonial sigue controlando nuestras mentes, nuestros corazones, nuestros estómagos y nuestros cuerpos.  Pero se debe seguir denunciando como lo hicieron en su momento, el Quiché Achi con el Varón de Rabinal. 


[1] Maya Poqomchi, antropólogo, filósofo y teólogo, profesor universitario, Guatemala.

[2] https://www.swissinfo.ch/spa/guatemala-espa%C3%B1a_secretaria-gallach-se-re%C3%BAne-en-guatemala-con-defensores-de-derechos-humanos/46477428, visto última vez el 15 de abril de 2020.

Autoría y edición

Docente universitario, investigador, antropólogo y analista político poqomchi'

COMPARTE