Porque Eleq’om

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Créditos: Archivo
Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Kajkoj Máximo Ba Tiul

El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, a un año de su mandato, es uno de los presidentes más desprestigiados y desgastados que ha tenido el país. Su carácter dictatorial, evasivo, mentiroso, bravucón, discriminador, represivo y déspota, además de corrupto y difamador, lo ha llevado a enfrentar criticas de diferentes sectores y pueblos de la sociedad guatemalteca, hasta declararlo non grato y “eleq’om”, que en entre los pueblos mayas quiere decir “el más vil ladrón”.

Eleq’om, aj jeleq’, aj elq’, para las comunidades mayas, es mucho más que un simple ladrón.  En el pensamiento maya, las normas y principios que se aprenden en la familia, deben ser observados y respetados  para toda la vida.  Estas normas y principios, están orientados a mantener la armonía y equilibrio.  De igual forma se orientan para que la persona desde su infancia, se proyecte en todo momento, tratando de no demostrar en la calle “la vergüenza” de sus abuelos, abuelas, padres, madres, tíos, tías, es decir de toda la familia, porque en esa medida será una persona respetable y honorable ante la comunidad y la sociedad.

No robar, no mentir y no ser perezoso, son principios importantes en el derecho maya. Principios que  alentaban la armonía y el equilibrio en  la familia, comunidad y sociedad.  No se aceptaba que alguien fuera ladrón, que mintiera o que fuera perezoso.  Y en oposición a esto, se educaba desde el principio del trabajo, la palabra y el respeto.

Estos principios se aprendían y se aprehendían desde niños y niñas, que posteriormente fue atacado por la doctrina de derechos humanos del mundo occidental, argumentando que esto era una violación o una forma de agredir a los niños y niñas, cuando en realidad eran formas educativas y pedagógicas que mantuvieron a las comunidades organizadas y fuertes.

La agresión y la violencia contra los niños, al obligarlos a trabajar, fue introducido por el modelo hacienda de la colonia y finca de la época liberal.  La forma de explotación de la hacienda y la finca  si es una violencia, que nunca ha sido erradicado en el país.  Pero la forma de corregir como un método de aprendizaje de los mayas, no es agresión y eso lo repiten muchas abuelos y muchos abuelos en las comunidades, cuando dicen que en el momento que se les impidió “corregir es cuando comenzó a descomponerse las comunidades”.

El método pedagógico maya, se basa sobre estas dos acciones: “aprender-haciendo”.  Desde niños y niñas aprendemos a ser honestos, trabajadores, honrados, responsables, no mentirosos, etc.  De allí que, cuando la persona se queda con algo que no es de él, por muy mínimo que sea, es definido como “ladrón” o “eleq’om”, “aj jeleq” y se le paseaba por las comunidades y pueblos denunciándolo o presentándolo como tal. Y si es niño o niña se le aplica el “xik’ay”[1] y esto es aplicado por los abuelos y abuelas, por los padres o madres o por los tíos y tías.

Se decía que era ladrón, porque se considera que al quedarse con algo que no es de él, dañaba la armonía y el equilibrio de la familia, la comunidad y la sociedad y una forma de corregirlo, era devolver lo que se había llevado o se le pedia que trabajara más que los demás miembros del grupo social.

En ese clima de idea, decirle “ladrón” a Giammattei, tiene mucho significado para las comunidades de origen maya:  primero porque personifica a los líderes políticos corruptos de Guatemala (alcaldes, diputados, presidente, etc) y por lo tanto, no es otra cosa que el “sentimiento de los pueblos que han visto en él a alguien que no le importa el sufrimiento del pueblo, es una persona que traiciona su palabra y su juramento y que por lo tanto, es una persona que destruye la armonía y el equilibrio de los pueblos. Es alguien que ha demostrado su vergüenza y la vergüenza de los suyos.  Es una persona que debe corregirse y comenzar a construir sobre lo bueno.    No es una falta de respeto, al contrario él le ha faltado al respeto a la sociedad guatemalteca en general.  Es también una forma de decirles a los demás líderes políticos quienes ahora gobiernan y que gobernaran después, que los pueblos no toleraran más acciones abusivas que atenten en contra la armonía y el equilibrio.


[1] Una rama de durazno o membrillo.  No es sinónimo de azote.

Autoría y edición

Docente universitario, investigador, antropólogo y analista político poqomchi'

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