Antigua Guatemala y el uso de la fuerza por parte de agentes de seguridad

COMPARTE

Créditos: Oswaldo Samayoa
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por Oswaldo Samayoa

El uso de la fuerza por parte de agentes de seguridad tiene reglas. Me refiero a su modelo configurador para explicar por qué el #21N tiene relación con una policía represiva e impacto en otras como la de la Antigua Guatemala.

Para empezar, es importante hablar de 4 elementos claves que configuran una policía profesional sobre uso de fuerza: a) doctrina; b) entrenamiento; c) equipo policial; d) reglamentos que incluyen disciplina.

En 2019 se emitió la orden 11-2019 de la Policía Nacional Civil en donde se contienen las normas de uso de la fuerza, pero, no quiere decir que se entrenen y apliquen. Aunque la PNC es más profesional, aún le hace falta mucho para llegar a ser una policía adecuada sobre el uso de fuerza.

Por ejemplo, no hay diversificación sobre armas letales y no letales. Uso físico adecuado etc. Es más, la persona posiblemente ejecutada en Antigua ya estaba en control físico, por lo que la fuerza debió bajar y no subir. Esto solo un profesional lo manejará bien.

Ahora, en 2012 con el caso Alaska el Ministerio Público reaccionó rápido y una unidad militar fue detenida (ojo el militar se desprofesionaliza cuando lo hacen actuar en función policial). Se requiere auto control policial y control fiscal

Disciplinariamente debe existir informes y la inspectoria debería estar con procedimientos para revisar sus procedimientos. Pero como no pasa nada y nadie exigio nada entonces estamos ante otro esquema más de impunidad. Tampoco en la fiscalia a sucedido algo.

Lo del #21N impune ha llevado a que cualquiera que le digan policía se empodere con violencia en su actuación y, además, al no tener formación en uso de la fuerza, pues el resultado es que estamos expuestos a que la autoridad nos quite la vida o nos lesione la integridad corporal

La muerte del señor en Antigua no pasa por quién era. Lo que importa es que como ser humano debió ser tratado por profesionales, con uso de fuerza adecuado. Hace algunos meses con la ejecución de Edgar Ic lo publiqué en mi columna en

Bien. Hay un modelo, un esquema, una realidad y en medio nuestros derechos fundamentales. ¿A qué le vamos a apostar?

Autoría y edición

Defensor de derechos humanos, profesor universitario en derecho constitucional y derecho internacional de derechos humanos. Columnista y escritor.

COMPARTE