La esperanza está enfrente

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Créditos: Amanda contempla con sus tres hijas la frontera mexicana. Foto: Andrés Domínguez.
Tiempo de lectura: 4 minutos

Por Andrés Domínguez

*En medio de dos ejércitos vigilantes, una familia cuyas opciones se han agotado reposa en el cause del Río Suchiate, cansados pero con esperanza, una misión les impulsa a seguir en su largo camino para encontrar la luz al final del túnel.

La esperanza está enfrente. Amanda detrás con Denia de 2 meses de edad, a la izquierda Valery de 3 años y a la derecha Angely de 10. 
Foto: Andrés Domínguez

Dennis y Amanda con menos de 25 años ambos y con tres hijas Angely de 10, Valery de 3 y Denia de 2 meses, se encuentran acostadas en unos pedazos de cartones y bajo un árbol que les da sobra y les refresca del calor incesante de Tecún Umán y el ruido del Rio Suchiate, mientras contemplan la esperanza que yace enfrente.

El padre hace apenas un año era un trabajador de una planta bananera en La Lima Cortés, una ciudad vecina a San Pedro Sula, Honduras, sin embargo, de forma inesperada la empresa cerró y le dio una liquidación que le ayudó a sobrevivir unos meses.

Sin trabajo, Dennis reflexionaba la necesidad de cubrir dos situaciones, la primera de alimentación y refugio de sus dos hijas y su esposa quien se encontraba embarazada, la segunda, el esfuerzo por Valery, quien desde su primer año de vida ha perdido la vista.

Valery, niña curiosa, se agarraba de la mano de su hermana Angely para sentir la arena del Río Suchiate, así como mojarse los pies y sentir lo refrescante que era tras 4 días de caminar. Sin detectar que enfrente de ella se encontraban decenas de elementos de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano que no les darían ingreso, atrás, la Policía Nacional y Ejército Guatemalteco buscaba en cada esquina de personas que hayan sido parte de la caravana del 15 de enero para regresarlos a su país.

Valery, niña curiosa, se agarraba de la mano de su hermana Angely para sentir la arena del Río Suchiate, así como mojarse los pies y sentir lo refrescante que era tras 4 días de caminar.
Foto: Andrés Domínguez

El padre cuenta que la decisión de integrarse a la caravana migrante 2021 que salió de la estación de autobuses de San Pedro Sula el 15 de enero, fue que los huracanes Eta y Iota los dejó sin su casa, una condición en la que expresa se vieron afectados más de 170 mil personas.

El Displacement Tracking Matrix Organization for Migration (Matriz de Desplazamientos de la Organización Internacional para la Migración), afirma que ambos fenómenos hidrometereológicos hicieron que poco más de 37 mil personas tuvieran que desplazarse en noviembre de 2020, ya que habían quedado sin hogar.

Una de esas familias fue la de Dennis, quien, al no tener más opciones, decidió arriesgarse a migrar junto a su familia hasta que su bebé Denia hubiera nacido, por lo que, la caravana del 15 de enero representó una oportunidad para alcanzar la esperanza.

Amanda expresa que con el paso de los huracanes no tenían nada, así como miles de personas que quedaron en la misma condición, inclusive familias afectadas vivían debajo de los puentes a la espera de que autoridades de gobierno pudieron auxiliarlas.

La madre de tres hijas expresa que pese a que la caravana fue desintegrada “el Señor” le había enviado personas para que pudieran avanzar sanas y salvas hasta la frontera entre Tecún Umán-Ciudad Hidalgo.

Con dos bolsas de ropa, la familia se mantuvo todo el día en descanso tras 4 días de avance sin cesar y bajo el acecho de las autoridades, pero con la convicción de seguir adelante por Valery.

Cuentan que Valery en su primer año de vida comenzó a perder la vista, al día de hoy solo puede distinguir si es de día o de noche, pese a acudir a diferentes especialistas en Honduras fue hasta la llegada de una caravana de doctores de Estados Unidos a San Pedro, que le expresaron que la niña podría ser operada en dicho país de Norteamérica, lo que es el incentivo mayor para que la familia pretendiera movilizarse.

La esperanza está enfrente” fue como Amanda expresó su sentir al mencionar que la situación migratoria en la que vive no es alejada a la de miles que son de Honduras y que no encuentran otras opciones para progresar o mejorar su calidad de vida.

Entre lágrimas, expresó que las imágenes que vivió respecto a los actos de violencia suscitados en Vado Hondo para desmantelar la caravana le dan “mucho sentimiento”.

Dennis, con una sonrisa y gran ímpetu, menciona que su única intención de migrar es que Valery mejore para que tenga una vida más próspera que la de ellos, por lo que tienen fe en Dios en que seguirán su paso y las autoridades mexicanas le dejaran pasar.

Su vida puede cambiar mucho, lo que nos cambiaría la vida a nosotros si ella llega a recuperar la vista, ese es el principal objetivo, la meta es que sea atendida, dijo

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