La PNC regresa a su pasado represivo y rompe protocolos durante el #21N

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Créditos: Fotografía Jeff Abbott
Tiempo de lectura: 3 minutos

Por David Toro

La acción de los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) el #21N contra la manifestación, rompió los protocolos y lineamientos del uso de la fuerza de esta institución, la politóloga Carmen Rosa De León opina que si el ministro de gobernación Gendri Reyes no ha sido destituido después de la represión, significa que las órdenes fueron vertidas desde la presidencia de la República.

La doctrina policial en Guatemala define cómo deben actuar los agentes policiales y qué limites tiene para ejercer la fuerza, un análisis del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible (Iepades), muestra cómo el pasado 21 de noviembre la PNC rompió sus propias reglas, establecidas en la Orden General 11-2019 Lineamientos para el Uso de la Fuerza en el Ejercicio de la Función Policial.

El ministro de gobernación Gendri Reyes y José Tzubán director de la PNC, han responsabilizado a los mandos medios de la policía por lo sucedido el sábado, lo que provocó el descontento de integrantes las Fuerzas Especiales Policiales (FEP), los policías narraron al vespertino La Hora, que tanto Reyes como Tzubán mintieron en las citaciones del Congreso, porque fue el director Tzubán quien dirigió los operativos para dispersar a los manifestantes según la denuncia de los policías inconformes.

La PNC no utilizó medios preventivos antes del uso de la fuerza, el informe de Iepades señala que cuando inició el disturbio frente al Congreso, la PNC no disuadió a los manifestantes, incumpliendo con el principio de necesidad, además rompieron el principio de congruencia al utilizar gas lacrimógeno contra los manifestantes que se encontraban en la Plaza de la Constitución. Iepades indica que el gas lacrimógeno es catalogado como un arma química, las normativas internacionales no recomiendan su uso en presencia de niños, ancianos y mujeres y quedó documentado como ocurrió lo contrario.

Agentes carentes de entrenamiento y el deterioro de la PNC

Durante la manifestación del #21N, agentes antimotines lanzaron gas lacrimógeno por medio de lanzadores y de forma frontal contra los manifestantes, dos personas perdieron un ojo a causa de estas bombas, para el Iepades, esta acción de la policía fue evidencia de un mal entrenamiento de los agentes con desconocimiento del adecuado uso de su equipo.

Para la politóloga Carmen Rosa De León directora del Iepades, el sábado quedó evidenciado un enorme retroceso en materia de formación policial, “se nota la falta de capacitación y entrenamiento a policías con privilegio a derechos humanos, había una profesionalización hasta que llegó Enrique Degenhart al Ministerio de Gobernación (…) el gobierno de Jimmy Morales metió en un gran deterioro a la carrera policía, y este gobierno (Alejandro Giammattei), sigue siendo lo mismo, no mejoraron la cúpula policial y es lamentable un retroceso de 20 años, pasamos de una policía profesional a una policía represiva como la de los años 80”, destaca De León.

El deterioro y la ausencia de preparación en materia de derechos humanos de parte de la PNC, quedó en evidencia cuando los agentes comenzaron a arrastrar mujeres manifestantes en las calles del centro histórico y también el uso indiscriminado de la fuerza contra personas que caminaban sobre la sexta avenida cuando la manifestación había mermado, según el Iepades estas acciones fueron en contra de los principios policiales y además podrían caer en el ámbito del delito de tortura.

Las órdenes de reprimir pudieron venir del presidente Giammattei

Posterior a la actuación policial del #21N, diputados de bloques de oposición pidieron destituir al ministro de gobernación Gendri Reyes, sin embargo esto no ha sucedido, incluso en la sesión plenaria del 25 de noviembre, diputados del partido de gobierno VAMOS, defendieron a Reyes en un intento de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) de hacer un llamado al presidente Giammattei para que destituyera al ministro Reyes.

“Si el ministro no es destituido significa que la acción de represión contra los manifestantes fue ordenada desde la presidencia de la república, esa sería la única razón por la que el ministro ni el director de la PNC sean cesados de su cargo aún habiendo heridos graves derivado de la acción policial”, señala De León.

Para De León, lo sucedido el #21N es un desgaste enorme para un presidente Giammattei que ni siquiera ha cumplido un año de gobierno y que además se caracteriza por tomar medidas autoritarias, “por la forma que actúa el presidente me parece que el sábado quiso enviar un mensaje para que la gente ya no manifieste en los tres años que le queda en el poder”. Durante el 2020 el presidente Giammattei ha intentado que el Congreso apruebe su iniciativa antipandillas que en el fondo busca criminalizar y tildar de terroristas a quienes ejercen la protesta social.

El sábado 28 de noviembre se espera una nueva jornada de manifestaciones masivas a nivel nacional, un día antes arribará a Guatemala una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), como respuesta a la carta democrática que activó el presidente Giammattei intentando posicionando como víctima a su gobierno de lo sucedido la semana pasada.

Autoría y edición

Periodista y fotógrafo en Prensa Comunitaria

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