Ante los problemas nacionales y comunitarios, nosotras las mujeres kaqchikel de Chixot tenemos mucho que decir

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Créditos: Cortesía.

Las mujeres kaqchikel de Chixot (San Juan Comalapa) siempre hemos trabajado y luchado por nuestros derechos. Las que no bajamos la cabeza hemos tenido voz, hemos tomado decisiones, no sólo en nuestros hogares, sino también en otros espacios sociales.

La corrupción ha sido histórica y su origen es desde la colonia.    Varias familias a nivel nacional se han enriquecido a través del despojo, son ricos porque les han robado a los pobres y a los pueblos indígenas. Esta forma de vivir a costilla de otros, se manifiesta en las personas que han trabajo en las distintas instituciones del Estado,  principalmente los diputados del congreso de la república. Ya no sienten vergüenza, ni pena de robar, porque desde la visión del corrupto es normal y quieren imponer esta forma de pensar y actuar.  

Nuestra indignación no solo con el presupuesto de la nación.  El poder municipal ha sido contaminado por la corrupción y lamentablemente algunos alcaldes se han llenado sus bolsillos con nuestros impuestos y recursos destinados para el desarrollo de nuestras comunidades. En San Juan Comalapa, el actual alcalde Justo Rufino Similox Pichiyá, electo por segunda vez, no ejerce su poder como alcalde sino maneja la municipalidad desde una visión de finca. Y algunos miembros de su corporación municipal se han convertido en mozos serviles del pequeño finquero. Han iniciado la segunda administración sin planes y sin políticas a nivel local. La corporación municipal no trabaja sobre agendas, emergencias o las necesidades de la población. Se reúnen para contar chistes o para revisar las redes sociales e identificar a las personas que critican la administración. Durante la pandemia el alcalde no se responsabilizó por la salud de la población, no orienta, no dirige. El dinero que  recibió para la pandemia utilizó para adoquinar como parte de su campaña de reelección. El autoritarismo y la prepotencia del alcalde justifican su machismo, su mediocridad y con estas actitudes intimida a las personas.  

Sobre la corrupción municipal, investigamos lo siguiente: Según la publicación del diario de Centroamérica, del día 16 de noviembre del 2020, el aporte constitucional, la municipalidad de San Juan Comalapa ha recibido de enero a octubre Q16, 124,980.98, el 16 de noviembre del presente año recibió Q1, 565,702.98, durante este año, (de enero a noviembre) la municipalidad ha recibido Q17, 690,683.96. La municipalidad recibe no sólo este aporte constitucional, sino también, el cobro del alumbrado público y el arbitrio municipal sin rendir informes.

Estamos totalmente indignadas por el acta municipal 027-2020 que incrementa el impuesto a las pequeñas ventas de nuestro municipio,  cuando apenas nos estamos recuperando de las medidas de restricción por el COVID. Exigimos la derogación inmediata o llamamos a un levantamiento municipal.    

En relación al presupuesto de las obras municipales, por escrito se evidencia que cubre todos los gastos pero cuando inicia el proyecto la mano de obra no es pagada, de esta manera, los trabajadores se someten a un trabajo gratuito y forzado. Es cierto, hay pequeñas obras señor alcalde, pero no grandes obras. Queremos cuentas claras.   Las mujeres mayas de Chixot, San Juan Comalapa, exigimos una AUDITORIA de la Contraloría General de Cuentas de la Nación, y queremos conocer los resultados.  

Señor alcalde, las mujeres mayas de Chixot le pedimos que trabaje para  atender las necesidades de la población y que administre bien nuestros recursos, no somos trabajadoras en sus plantaciones de  arveja china, no somos objetos, somos ciudadanas, pensantes, con pleno derecho y queremos ver los proyectos. Si no tiene la capacidad para administrar y gobernar nuestro municipio le pedimos que renuncie y administre sus plantaciones de arveja china. Lo mismo le pedimos a German Cutzal y su pandilla en la corporación municipal.  Estos señalamientos van dirigidos también para algunos miembros de los COCODES, donde prolifera la corrupción, la extorción, la estafa y la prepotencia machista. 

Q’a tit q’a mama’ nos enseñaron a ser personas dignas. Recuperemos la dignidad.  Dejemos un legado a nuestras hijas, hijos, nietas y nietos.

¡Mujeres kaqchikel en contra de la corrupción,

el machismo y el racismo!

San Juan Comalapa, 29 de noviembre del 2020

Autoría y edición

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