USAC: ¿A favor o en contra del Pacto de Corruptos?

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Créditos: Fotografía Enrique Hernández Chanchavac

Por Juan Enrique Hernández Chanchavac*

Después de varias semanas de silencio, el Consejo Superior Universitario -CSU- emitió un comunicado respecto de la crisis institucional que ha ocasionado la negociación de las cortes por parte del Pacto de Corruptos. La elección de las Cortes se ha postergado por más de un año, y en los últimos meses, las elecciones se han atrasado debido a que las negociaciones del Pacto de Corruptos no han podido consolidarse.

Ante esto, es importante que todos los sectores de la universidad se pronuncien y exijamos que, tanto el rector Murphy Paiz y el Consejo Superior Universitario tomen distancia de las personas señaladas de formar parte del “Pacto de corruptos“, negociar las cortes y promover acciones inconstitucionales, principalmente de: Felipe Alejos; Allan Rodríguez, Estuardo Gálvez y Gustavo Alejos. Además, es importante que el CSU se pronuncie en contra de las acciones inconstitucionales de la comisión pesquisidora y de la junta directiva del Congreso de la República, y sobre todo, el CSU debe discutir la continuidad de Estuardo Gálvez y las demás personas señaladas, como miembros del honorable Consejo Superior Universitario.

A principios de este año la Fiscalía Especial Contra la Impunidad – FECI presentó una denuncia en contra de Gustavo Alejos, quien desde 2015 enfrenta 6 juicios que lo vinculan a distintos casos de corrupción durante el gobierno de la UNE y el Partido Patriota y quién debería guardar prisión en un hospital de zona 2 por posibles quebrantos de salud. Sin embargo, la FECI mostró fotos y videos donde Alejos no solo se encuentra en buen estado de salud, sino que además, en 5 días logró reunirse con 16 personas, entre funcionarios públicos y empresarios dentro y fuera de ese sanatorio.

La FECI lo señala públicamente de aprovechar su situación en el sanatorio para coordinar las negociaciones de las Cortes, y no es tan difícil llegar a esa conclusión ya que los mismos delitos por los que enfrenta juicio, demuestran que Alejos es miembro y un actor importante dentro de la alianza criminal y el pacto de corruptos. Por otra parte, las personas con las que se reunió Alejos son personas con capacidad de tomar decisiones dentro del proceso de la elección de las Cortes. Trascendió que candidatos a magistrados, diputados y personas influyentes dentro del gremio de abogados, como Estuardo Gálvez.

Gustavo Alejos fue secretario privado del presidente Álvaro Colom durante el Gobierno del partido Unidad Nacional de la Esperanza – UNE, desde esa posición, logró ser un intermediario importante entre las estructuras corruptas que involucran a funcionarios públicos y empresarios miembros del CACIF, lo que hoy conocemos como Pacto de Corruptos o Alianza Criminal.

Los casos por los que Alejos enfrenta juicio son: caso “Negociantes de la Salud”, acusado de corrupción al beneficiar farmacéuticas por parte del Sistema de Salud durante el gobierno Patriota (PP); “Cooptación del Estado”, por tráfico de influencias durante la gestión de Otto Pérez Molina; “el caso Transurbano”, por malversación de fondos en el transporte público durante el gobierno de Colom; también es acusado de Financiamiento Ilícito de la UNE; y en el caso “Red de Poder, Corrupción y Dinero”. Y ahora se le suma uno más: el caso “Comisiones Paralelas 2020”. (No Ficción, 2020)  

Un comunicado del Consejo Superior Universitario ambiguo

El Comunicado que publicó el Consejo Superior Universitario, hace un llamado al diálogo y al respeto del orden constitucional y ofrece a la USAC como intermediaria. Un comunicado muy ambiguo que muchos estudiantes, docentes y profesionales critican y señalan en redes sociales como una postura tibia por parte del CSU, el máximo órgano representativo de la Universidad de San Carlos.

Por otro lado, el CSU acepta y confirma que existe un conflicto de intereses en relación a la elección de magistrados para la Corte Suprema de Justicia y Corte de Apelaciones, sin embargo, hace caso omiso a las ilegalidades que está cometiendo no solo la comisión Pesquisidora conformada por la Junta Directiva del Congreso, sino también la Corte Suprema de Justicia. Tampoco señala a las personas que tienen conflicto de intereses en relación a la elección, ni a las personas que están promoviendo acciones inconstitucionales que ponen en peligro el orden constitucional en nuestro país en medio de una crisis de salud, que supera hasta el día de hoy los 20,000 casos confirmados de covid-19, 843 personas fallecidas, hospitales colapsados sin equipo mínimo para atender la pandemia, inundados y sin oxígeno, personal del sector salud sin salarios, préstamos millonarios sin ejecutarse y una posible red de corrupción alrededor de los préstamos solicitados por el Gobierno de Alejandro Giammattei al Congreso de la República.

Algunos miembros del CSU creen que es urgente hacer un llamado directamente a los órganos que están atentando contra el orden constitucional, pero, la postura del Rector Murphy Paiz es diferente, él aboga por no polarizar el país y publicar un comunicado sin consensuar ni esperar la votación de todos miembros del Consejo Superior Universitario.  Ante esto, vale la pena hacerse tres cuestionamientos ¿Por qué el CSU no señala las acciones ilegales y a quienes la promueven? ¿Todos los miembros del CSU tienen la misma postura que el Rector Murphy Paiz? y sobre todo ¿La USAC está a favor o en contra del pacto de corruptos?

Dentro del propio Consejo Superior Universitario, hay personas señaladas por la investigación de la Fiscalía Contra la Impunidad, y hay otras que son alcanzadas por estas estructuras de corrupción y que sirven como operadores políticos. Una de ellas y quizá la intermediaria entre la USAC y el Pacto de Corruptos es el ex Rector por dos periodos, Estuardo Gálvez, quien actualmente representa a los docentes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales.

Desde su primera participación en el CSU representando a los docentes a principios de los 90´, Gálvez ha podido acumular bastante poder político dentro y fuera de la Universidad a través de su Política de “consenso y evitar conflicto” (CMI, La Usac secuestrada). Durante su paso como Decano de la Facultad Derecho implementó una política clientelar y de cooptación, según testimonios a través de beneficios ficticios ofreciendo plazas y contratos para docentes y profesionales, y a estudiantes, puntos, cursos y graduaciones. Se conoce que las graduaciones fueron su punto de lanza para cooptar el colegio de profesionales, ya que los estudiantes recién graduados y colegiados fueron quienes llevaron a la Junta Directiva del Colegio de Abogados a “Ética y Derecho”, grupo político de Estuardo Gálvez a partir del 2003, al menos por tres años consecutivos. Con esta estructura ya creada a principios de los 2000 Gálvez figuraba como un candidato fuerte para la Rectoría, y así pasó, Estuardo Gálvez no sólo se convirtió en Rector, sino que también se convirtió en el primer sancarlista en ocupar ese cargo por dos periodos continuos. Durante su paso por Rectoría creó centros y carreras universitarias a lo largo y ancho del país, eso sí, sin un plan que garantizara la sostenibilidad de las carreras y de los nuevos centros universitarios, lo cual aporta evidencia del interés de expandir su poder político.

Estas estructuras, a nivel nacional, le han permitido a Estuardo Gálvez tener el poder de garantizar posicionar los dos últimos rectores: Carlos Alvarado Cerezo y Murphy Paiz.

Ha tenido la capacidad de negociar las candidaturas a Rector de la Universidad de San Carlos, en el 2008 propuso a tres ex decanos, entre ellos Alvarado Cerezo, para hacer una seguidilla y así poder heredarse la Rectoría por al menos tres periodos, sin embargo, este trato se rompió debido a que Gálvez decidió reelegirse (CMI, La USAC secuestrada).  Gálvez ha podido negociar las candidaturas a Rectoría con Decanos, Juntas Directivas, Colegios Profesionales, asociaciones, grupos y representantes estudiantiles dentro de la universidad.

El caso más evidente a nivel estudiantil fue la complicidad que tuvo en la creación de la Comisión Reguladora y Transitoria de la AEU y la relación que sostuvo con quienes usurparon la AEU desde el año 2000, en otras palabras, Estuardo Gálvez puede considerarse el “caudillo“ al estilo “Gustavo Alejos”, de la Tricentenaria Universidad de San Carlos.  Bajo la influencia de Gálvez, según varios sectores universitarios se encuentra el actual Rector, quien preside el CSU, Murphy Paiz. Ambos fueron denunciados por la CICIG antes de que ésta fuera expulsada por el Gobierno de Jimmy Morales, bajo señalamientos de posibles delitos de lavado de dinero, desvío de fondos públicos, obras adjudicadas y pagadas pero que nunca se realizaron, entre otras.

Definitivamente no todos los miembros del Consejo Superior Universitario comparten la postura de Murphy Paiz de no “polarizar” al país y mantener una postura silenciosa y de evidente complicidad. Algunos miembros quizá ni siquiera concuerden con el Pacto de Corruptos y lo rechacen personalmente, sin embargo, no dejan de responder a estas estructuras corruptas que se encuentran dentro de la Universidad de San Carlos, y los intereses que estos tienen sobre la elección de las cortes, como lo denuncia la FECI al señalar a candidatos y comisionados de la USAC ante el proceso de elección, vinculados y cercanos a Gálvez y Murphy Paiz.

Por último, y a manera de conclusión provocadora, durante los últimos años las autoridades de la Universidad han limitado su voz, la voz del pueblo, a intereses eminentemente políticos y económicos, más allá de los académicos y de la misión que tiene la única universidad Estatal: promover la investigación en todas las esferas del saber humano, cooperar al estudio y solución de los problemas nacionales y promover el saber científico. En ese sentido, y debido a las muchas acusaciones que existen contra el actual Rector Murphy Paiz y otros miembros del Consejo Superior Universitario se puede considerar que la USAC, además de estar a favor del Pacto de Corruptos, hoy es un actor influyente e importante para dicho Pacto.

*Joven rebelde en busca de la dignidad y memoria histórica de su país. Defensor de Derechos Humanos y activista Político.

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