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Créditos: Doctora Patricia Cortez Bendfelt

Por Patricia Cortez Bendfelt

Voy a contar algo que no es de mis mayores logros y voy a romper una de mis reglas: contar cosas muy personales aquí, pero vamos. Que tal vez aprendemos algo.

Mi padre fue uno de los fundadores de la Asociación Médica de la Verapaz. En su inicio era el intento por agremiar a un grupo creciente de médicos que se estaban asentando en este departamento.

Un gremio, es un grupo de profesionales que tienen la misma profesión u alguna afín y que se juntan para varias cosas, que incluyen la diversión, la mejora de las prácticas médicas, la educación, el control de quienes prestan los servicios, mantener la “mística” de la profesión e identificar charlatanes e impostores.

Si leen bien la historia, los gremios no necesariamente se organizan para pedir mejoras salariales o cuidado de sus agremiados: esos son los sindicatos, que tienen la puerta abierta (o deberían tenerla) para hablar con el patrón.

Cuando se crea la asociación, el número de médicos no pasaba de veinte en el departamento. y algunos estudiantes que estaban haciendo sus prácticas eso fue aproximadamente hace 30 años.

Con lo que lograron hicieron un primer congreso médico departamental que se llevó a cabo hace 27 años.

El número actual de médicos en la Alta Verapaz va de 300 a 500 médicos colegiados y registrados y existen ya dos mini asociaciones de pediatras e internistas. Muchos de los médicos no han registrado aún Alta Verapaz como su lugar de residencia

En 2018, luego de algunos años de haber regresado a Cobán, acudí a una sesión científica y vi que los directivos de la asociación estaban pidiendo la palabra, le pregunté a una de las médicas que tiene más tiempo de estar en la región y me dijo “es que nadie quiere hacerse cargo de la asociación y ellos ya se cansaron”

Por más de 4 años había permanecido la junta directiva sin que se pudiera elegir nueva junta directiva.

Recuerdo que comenté “pues a mí sí me gustaría” y eso fue suficiente para que, sin elección, terminara siendo nombrada como la presidenta de la Asociación Médica de la Verapaz.

Aunque mi período era 2018-2019, tampoco se ha podido convocar a asamblea para elegir de nuevo ni hemos escuchado que nadie esté interesado en asumir las riendas de la asociación.

¿Que “beneficios” obtiene un asociado? pues ese es el problema: una asociación gremial no tiene por qué darte ningún “beneficio” porque de lo que debería tratar es que todos participen en beneficio de todos. En estos dos años hemos hecho congresos, pláticas y celebraciones, así como hemos mejorado el rango de atenciones que presta la sede del Colegio Médico.

La cuota establecida de la asociación es de Q.300.00 anuales y son muy pocos los médicos que la pagan. ¿Para qué sirve el dinero?

Sigamos con la reseña histórica

La creación de las asociaciones departamentales fue el primer paso para exigir la presencia del Colegio Médico en los departamentos, el Colegio se comprometió a pagar el alquiler de una oficina, una secretaria de medio tiempo y cubrir los servicios inherentes a la oficina: teléfono, luz y agua. Además de aportar un fondo para los congresos departamentales y regionales.

Sin las sedes departamentales los médicos debíamos ir a la capital para trámites como: pago de colegiaturas, compra de timbres y hojas membretadas, tramites de prestaciones, etc.

Durante un breve tiempo, el colegio pensó que no debía invertir en las sedes e intentó darle esos servicios a un banco, como ustedes bien saben, las constancias que dan en el banco no las aceptan muchos de los empleadores (que son quienes exigen que el médico esté colegiado activo durante todo el tiempo de duración del contrato)

En esta asociación ha habido problemas de todo tipo y eso sirvió para que en el momento en el que yo asumo no contábamos con un local que pudiera tener la seguridad necesaria para la atención a las personas. El aporte actual del Colegio es de 2500 mensuales, lo que únicamente cubre el salario de medio tiempo de la secretaria y el alquiler del local: teléfono, internet, y todo lo demás que se usa en una oficina está a cargo de la asociación.

Con las condiciones actuales nos es muy difícil trabajar más para apoyar a los médicos. De los 3 médicos más “jóvenes” (o sin experiencia en la asociación) que ingresamos a esta junta directiva solo quedo yo. El esfuerzo de planificar los congresos y el resto de actividades hizo que los demás se retiraran.

¿Qué más podemos hacer?

Ni el Colegio de Médicos ni las asociaciones tienen forma de tener una vocería vinculante, al contrario, la mayoría tenemos que “cuidar” nuestros empleos y eso nos hace muy vulnerables ante la crítica.

No vemos participación en la asamblea, cuando se convoca la respuesta es “por qué no hacen algo por nosotros” pero no se involucran.

Para el número actual de médicos yo ya debería tener una exigencia de los demás por asumir el puesto, dos o más planillas que se peleen el proceso. Eso no existe.

No espero felicitaciones porque entiendo que no hemos hecho mucho, pero si no nos apoyan ni siquiera con cuotas pues es muy difícil hacer más.

Los primeros gremios históricos eran solidarios, se unían para apoyar al otro, velaban por los compañeros y gestionaban espacios para su cuidado en caso de enfermedad.

Yo si quisiera eso pero para eso necesitamos que más médicos se involucren. Es cómodo exigir que “hagan algo” mientras jamás nos ensuciamos las manos en intentar hacerlo nosotros mismos.

Espero que después de esto varios jóvenes exijan que se convoque a elecciones. El espacio es suyo.

Autoría y edición

Médica salubrista, investigadora y escritora.

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