Un virus que agudizará las contradicciones sistémicas: covid-19 y su impacto sobre el mundo del trabajo

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Créditos: Quimy De León mercados
Tiempo de lectura: 10 minutos

Por Simona Violetta Yagenova

La tendencia del capital, entonces, no es solo a revolucionarse continuamente para permitir la expropiación del trabajo y de sus productos, sino a ocupar la totalidad del espacio social y subsumir bajo su lógica el conjunto de las relaciones sociales, a totalizarse o a ‘devenir capital el mundo’.(Gandarilla, 2003: 72).

  1. La Pandemia desnuda la crítica situación de la clase obrera en el Mundo

La extrema vulnerabilidad en que se encuentra, hoy por hoy, la clase trabajadora en la mayoría de los países del mundo ante la crisis desatada por las medidas de contención generada por la pandemia, solo puede comprenderse a partir de la brutal ofensiva que ha enfrentado el trabajo por parte del capital durante las últimas cuatro décadas, que se ha agudizado progresivamente en el marco de la globalización neoliberal. El incremento del desempleo estructural, el subempleo, trabajo precario y autoempleo, el debilitamiento de los sistemas estatales de protección social, la pérdida de derechos conquistados por parte de los trabajadores/as han contribuido al crecimiento de la desigualdad, empobrecimiento, la indefensión ante situaciones de crisis, migraciones masivas y desplazamientos forzosos, y el que un número cada vez más elevado de personas no logran satisfacer sus necesidades básicas, padecen de hambre o se encuentran en situación de vivir en la calle[1].

Los medios corporativos al servicio del capital, intencionalmente invisibilizan o distorsionan la realidad de la clase trabajadora como parte de su estrategia de dominio ideológico, en tanto que los medios alternativos y las denuncias de las centrales sindicales internacionales escasamente penetran en la opinión pública. Solo en circunstancias excepcionales o de crisis las cámaras se vuelcan hacia el mundo del trabajo. Desde la academia o centros de investigación, se aborda la temática desde distintos enfoques y campos de estudio, pero no se vinculan dialécticamente con la “totalidad “sistémica y cómo impacta sobre la clase trabajadora desde una perspectiva multidimensional.  La crisis creada por Covid19 debe abrir un nuevo debate sobre el mundo del trabajo.

Mediante imágenes fotográficas, reportajes escritos o videos se ha podido captar el impacto que la pandemia ha tenido sobre la clase trabajadora global. Dejan al descubierto la extrema vulnerabilidad, desprotección y retrocesos en las condiciones de vida

  • El drama de los millones de los trabajadores migrantes, quienes  quedaron atrapados entre fronteras, encerrados en centros de detención o campamientos de trabajos agrícolas, en cuarentena obligatoria, sin permiso para poder salir  para su hogar o país de origen, enfrentando la xenofobia y la estigmatización,  muchos de los cuales se quedaron sin trabajo, sin recursos económicos y carecen de protección social o apoyos necesarios, con altos riesgos de contagio.
  • Los millones de trabajadores de la economía informal, que tras las medidas de contención y cuarentena, perdieron la posibilidad de generar ingresos,fueron confinados en condiciones inadecuadas,de hacinamiento, insalubridad, sin poder alimentar a sus familias; lo que motivó como en el caso de la India, el éxodo desde las ciudades hacia las comunidades rurales, de cientos de miles de personas quienes caminaron días para poder llegar a sus lugares de origen, hambrientos, con escasos apoyos, arriesgando sus vidas y su salud.
  • Los millones de trabajadores quienes perdieron sus trabajos en el sector privado, sin garantías de poder ser recontratados y sin poder pagar las deudas,las rentas, alimentos, y otras necesidades básicas, quienes de repente fueron obligados a acudir a los comedores solidarios o bancos de alimentos para pasar la crisis, tal como ocurre en EEUU, donde millones de personas ahora realizan colas para conseguir donaciones de comida.
  • Los trabajadores quienes han construido pequeños negocios o empresas y tendrán que cerrar permanentemente sus negocios, perdiendo parte de su patrimonio familiar, con deudas encima  y con pocas expectativas de emplearse a corto plazo.
  • Los trabajadores de las maquilas muchos de los cuales perdieron su empleo por la interrupción de las cadenas de suministro y la cancelación de pedidos de las transnacionales, o quienes  han tenido que continuar laborando en medio de la pandemia en condiciones inaceptables (hacinamiento,situación de intensa explotación, incumplimiento de sus derechos laborales) y  con altos riesgos de contagio.
  • Los trabajadores de la salud y de emergencia, quienes en condiciones de muy alto riesgo para sus vidas, continuaron brindando la necesaria ayuda a los pacientes de Covid19, a pesar de no contar con suficiente equipo de protección en muchos países del mundo.

Las secuelas de la actual crisis sobre la clase trabajadora serán profundas y duraderas. El mundo del trabajo en sus distintas dimensiones está siendo sacudido estructuralmente lo que repercutirá sobre las expectativas de ascenso social, identidades, tendencias migratorias, practicas socio-políticas,  formatos organizacionales, debates ideológicos y métodos de lucha.

Según datos de la OIT de la primera semana de abril 2020, la paralización parcial o total de las actividades económicas ha afectado a 2700 millones de trabajadores, aproximadamente el 81% de la fuerza de trabajo mundial. Las proyecciones tentativas sobre la reducción del empleo se sitúan en un 6.7% a nivel global para el segundo semestre de este año, alcanzando a  195 millones de trabajadores a tiempo completo.

En la situación actual, las empresas de diversos sectores económicos, en especial las empresas más pequeñas, se enfrentan a pérdidas catastróficas que amenazan su funcionamiento y solvencia, y millones de trabajadores están expuestos a la pérdida de ingresos y al despido. Las consecuencias para las actividades generadoras de ingresos son especialmente graves para aquellos trabajadores de la economía informal que carecen de protección.  En muchos países ya ha comenzado una contracción del empleo a gran escala (en muchos casos, sin precedentes). […] las nuevas estimaciones mundiales de la OIT apuntan a que en el segundo trimestre de 2020 habrá una reducción del empleo de alrededor del 6,7 por ciento, el equivalente a 195 millones de trabajadores a tiempo completo. [2]

La OIT estima que 1250 millones de trabajadores, esto es, el 38 por ciento de la población activa mundial, están empleados en sectores que hoy afrontan una grave caída de la producción y un alto riesgo de desplazamiento de la fuerza de trabajo. Los sectores que han sufrido los mayores impactos son

Tabla No.1 Impacto crisis sobre el porcentaje del empleo global total y población femenina/ por sector productivo más afectado

Sectores económicos impactados % del empleo global total % población femenina
Artes, entretenimiento y recreación, y otras actividades de servicios   5,4 57,2
Transporte y almacenamiento, e información y comunicación   6,1 14,3
Actividades de alojamiento y de servicio de comidas   4,3 54,1
Actividades inmobiliarias; actividades administrativas y comerciales 4,7 38,2
Industrias manufactureras   13,9 38,7
Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos de motor y motocicletas   14,5 43,6

https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/briefingnote/wcms_740981.pdf 5 El Covid 19 y el Mundo del trabajo, pag.5

La siguiente tabla  No.2 permite visualizar el porcentaje de empleos que se encuentran en riesgo, la tasa de informalidad y cobertura en protección social con que cuentan los trabajadores /as por continente, dibujando un panorama devastador.

Tabla No. 2 Los trabajadores en situación de riesgo, la informalidad y la protección social

  % empleo en situación de riesgo Tasa de informalidad en actividades no agrícolas Protección social
Mundo 37.5 50.5 45.2
África 26.4 71.9 17.8
Américas 43.2 36.1 67.6
Estados Árabes 33.2 63.9 SD
Asia y el Pacifica 37.9 59.2 38.9
Europa y Asia Central 42.1 20.9 84.1

https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/briefingnote/wcms_740981.pdf  5 El Covid 19 y el Mundo del trabajo, pag.5

Las últimas proyecciones de la OIT[3] referente a la pérdida de porcentaje de horas de trabajo para el segundo trimestre del 2020 demuestran que la situación empeora, o sea el impacto negativo sobre la clase trabajadora se prolonga y profundiza impactando a todos las regiones.

Tabla No. 3 Disminución estimada del porcentaje de las horas de trabajo agregadas en comparación al parámetro de referencia anterior a la crisis (el cuarto trimestre de 2019, ajustado estacionalmente

  1er trimestre 2020 2ndo trimestre 2020
Mundo 4.5 10,5
Países de bajos ingresos 1.6 8.8
Países de ingresos bajos-medios 1.9 12.5
Países de ingresos medios-altos 8.6 8.7
Países de ingresos altos 1.6 11.6
 
África 1.6 9.6
América Latina 1.3 12.4
Estados Árabes 1.8 10.3
Asia y el Pacífico 6.5 10.0
Europa y Asia Central 1.9 11.8

Fuente, OIT, ibid,pag.5

Los más de los 2000 millones de trabajadores que  laboran en la economía informal especialmente en los países subdesarrollados sufrirán el mayor impacto de la crisis.

La OIT, ha planteado la urgente necesidad de crear cambios que permitan transitar hacia la formalización de estos trabajos. Si bien la “economía informal” abarca una gran diversidad de realidades en el mundo del trabajo, tiene algunas características específicas que la distinguen del trabajo formal.


El trabajo en la economía informal a menudo se caracteriza por estar enmarcado en lugares pequeños o indefinidos, condiciones de trabajo inseguras e insalubres, falta de competencias y escasa productividad, ingresos bajos o irregulares, horarios de trabajo prolongados y falta de acceso a la información, los mercados, la financiación, la formación y la tecnología. En la economía informal, los trabajadores no están reconocidos, registrados, regulados ni protegidos por la legislación laboral ni la protección social. Entre las causas de base de la informalidad se incluyen elementos relacionados con el contexto económico, los marcos jurídicos, normativos y políticos, y ciertos determinantes de nivel microeconómico, como bajo el nivel de educación, discriminación, pobreza y —como se mencionó anteriormente—falta de acceso a recursos económicos, a la propiedad, a los servicios financieros y de otra índole, como también a los mercados. La elevada incidencia de la economía informal constituye un desafío enorme para los derechos de los trabajadores y las condiciones de trabajo decentes, y también tiene un impacto negativo en las empresas, los ingresos públicos, el ámbito de acción de un gobierno, la congruencia de las instituciones y la competencia justa.[4]

Tal como puedo visualizarse en la siguiente tabla No. 3, resultan significativamente impactados los países de ingresos bajos, bajos medios, así como el 47% de los trabajadores de la economía informal a nivel mundial.

Tabla No. 4 Trabajadores de la Economía Informal /porcentaje de los impactados

  Empleo informal en porcentaje del empleo total Empleo informal afectado significativamente como porcentaje del empleo total
Mundial 62% 47%
Países de bajos ingresos 88% 68%
Países de ingresos bajos-medios 85% 80%
Países de ingresos medios-altos 55% 30%
Países de ingresos altos 20% 15%

Fuente, OIT, ibid,pag.8

Los ingresos de la clase trabajadora de la economía informal se han reducido drásticamente en todas las regiones del mundo, impactando especialmente a los países de ingresos bajos o medios bajos, impactando particularmente al continente africano, a América Latina.  Europa y países de Asia Central.

Tabla No. 5 Reducción de ingresos previstos de trabajadores de la Economía Informal primer mes de Covid19

  1er trimestre 2020 2ndo trimestre 2020
Región Ingresos medios de los trabajadores informales antes del COVID-19(en dólares PPA 2016) Ingresos medios previstos de los trabajadores informales en el primer mes de la crisis COVID-19 (en dólares PPA 2016)
Mundo 894 359
Países de ingresos medios-bajos y bajos 479 88
Países de ingresos medios-altos 497 359
Países de ingresos altos 1834 445
Por región
África 518 96
América Latina 1298 244
Asia y el Pacífico 549 430
Europa y Asia Central 1253 387

Fuente, OIT, ibid,pag.9

En EEUU, más de 36 millones de trabajadores del sector formal solicitaron beneficios de desempleo desde la mitad de marzo a mediados de mayo 2020, lo que no tiene precedentes desde la gran crisis del 1929.Economistas calculan que el desempleo en este país podría alcanzar el 20 al 30% total de la clase trabajadora, lo que no incluye a de la economía informal, ni los que ya habían abandonado el mercado laboral previo a la crisis. El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jay Powell afirmó recientemente que  “de las personas que trabajaban en febrero, casi el 40% de los hogares que ganaban menos de 40,000 dólares al año habían perdido un empleo en Marzo”.[5]

En el caso de la Unión Europea, un informe de la consultora McKinsey citado por The Economist, advierte que en Europa se podrían perder 59 millones de empleos duplicándose la tasa de desempleo, afectando especialmente el sector de servicio, alimentación, comercio, construcción, turismo, entrenamiento/artes.[6]

Si bien algunos sectores de la economía recuperarán lentamente sus actividades productivas en la medida que se logre controlar la pandemia, existe una gran incertidumbre sobre cuántas fuentes de trabajo se perderán definitivamente y por ende, qué porcentaje de la clase trabajadora global quedará excluida permanentemente del mercado laboral formal, y cómo y de qué sobrevivirán los 2mil millones que se sitúan actualmente en la economía informal.

  1.  En Guatemala, Covid19 impactará profundamente a la clase trabajadora y agudizará las contradicciones sistémicas

En el caso guatemalteco, Covid19 impactará severamente a la clase trabajadora  Esto es así, porque la impunidad en materia de justicia laboral es muy alta y se ha deteriorado el respeto a los derechos laborales de manera progresiva durante los últimos 30 años

Es importante resaltar que el mercado laboral guatemalteco se caracteriza por profundos desequilibrios entre la informalidad/ formalidad, alta y baja productividad, grandes déficit en la generación de nuevas fuentes de empleo que además  cumplan los estándares de la OIT del trabajo decente, la alta dependencia de los vaivenes de la economía internacional y una estructura de poder desmedida de partes de las elites económicas nacionales quienes en gran medida controlan y ejercen competencia desleal sobre los principales sectores de la economía nacional.

En un contexto, en que las condiciones reales para el dialogo social y negociación colectivo enfrentan serias dificultades por una muy desigual correlación de fuerza entre el sector empresarial y el movimiento sindical,  prevalece una tónica de sistemático incumplimiento de los derechos laborales  e irrespeto a los convenios internacionales suscritos en la material.

El paulatino crecimiento de la economía informal (ver tabla No.5) tiene implicaciones directas sobre la vida cotidiana de clase trabajadora que allí desempeña sus labores en situaciones de mayor vulnerabilidad, sin acceso a sistemas de protección social como el IGSS, sin posibilidades de jubilación o ingresos estables. El crecimiento del PEA informal desnuda la incapacidad del sector empresarial guatemalteco  de crear fuentes de empleo decentes.

Tabla No.6 PEA Formal e Informal

  2018 2004-2014 1997-2003 1972-1982
PEA Formal 29.8 30.8(2013) 28.0(2002) 45.2(1970)
PEA Informal 70.2 69.2(2013) 72.0(2002) 54.8(1970)

Fuente: PNUD, BM, INE,

En este contexto, el éxodo de los guatemaltecos hacia los EEUU, donde residen ya aproximadamente 2. 9 millones de personas  se ha constituido como parte de la estrategia de sobrevivencia familiar, no solamente por la situación del empleo, sino por el despojo y destrucción de los bienes naturales, los eventos climáticos extremos,  así como el proceso de reconcentración de la tierra, que está impactando severamente a las comunidades indígenas-campesinas y la economía campesina familiar por la expansión de los monocultivos de caña, banano y palma africana.

Curiosamente, son los trabajadores migrantes, que sostienen no solamente a millones de  familias sino a la economía nacional. El aporte de las remesas al PIB se sitúa en un 13.8%, o sea casi  ha superado a los productos tradicionales y no tradicionales de exportación, la mayoría de los cuales pertenecen a grupos reducidos de las elites económicas nacionales.

Gráfica No. 1


[1] En el Informe Mundial sobre las crisis alimentarias se indica que para el año 2019 “135 millones de personas de 55 países y territorios sufrían de inseguridad alimentaria aguda* (Fase 3 o superior de la CIF/CH). Además, en los 55 países con crisis alimentaria, 75 millones de niños sufrían de retraso en el crecimiento y 17 millones padecieron emaciación”. Adicionalmente, 183 millones de personas se situaban en condiciones de “estrés” (Fase 2 de la CIF/CH), la antesala del hambre aguda y crisis. http://www.fao.org/news/story/es/item/1271897/icode/

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advierte que Covid19  duplicará el número de personas que sufren hambre, llegando a 50 millones para finales del 2020, y lo que califica como una “catástrofe humanitaria”. 

  Alrededor de 1600 millones habitan en casas inadecuadas y 900 millones en asentamientos informales o campamentos tanto en países pobres como ricos. La estadística no incluye a los  desamparados que viven en las calle, informó la relatora especial de la ONU sobre la vivienda adecuada, Leilani Farha, en una intervención ante un Foro que se celebró el 17 julio 2018. “He visto gente viviendo en las aceras de India y de California, junto a las líneas de ferrocarril en México y Filipinas, sin electricidad en Cabo Verde y Serbia. He visto niños jugando en montones de basura en asentamientos informales como si fueran trampolines y he visto a personas con discapacidad languideciendo en habitaciones oscuras, aisladas de la sociedad . […]“lo que quizá es más preocupante de todo es que todos estos asaltos a la dignidad y la vida se aceptan como rasgos inamovibles del nuevo orden económico mundial”..https://news.un.org/es/story/2018/07/1437721

[2] https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/briefingnote/wcms_740981.pdf

[3] OIT, Observatorio de la OIT, El Covid 19 y el Mundo del trabajo, Tercera edición, 29 de abril 2020

[4] https://www.ilo.org/global/topics/dw4sd/themes/informal-economy/lang–es/index.htm

[5] Michael Roberts, https://www.sinpermiso.info/textos/rentabilidad-inversion-y-pandemia, 23 de mayo 2020

[6] https://www.eleconomista.com.mx/empresas/En-Europa-impacto-del-Covid-19-amenaza-59-millones-de-empleos-20200421-0007.html

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