Mientras los países centroamericanos luchan contra el COVID-19, el crimen organizado continúa deforestando la Reserva de la Biósfera Maya en Guatemala

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Créditos: República
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Nueva investigación muestra que la ganadería ilegal ligada al narcotráfico es el principal motor de deforestación en la RBM; solo los territorios con concesiones forestales comunitarias han podido resistir.

Mientras los países centroamericanos luchan contra los impactos de la pandemia ocasionada por el COVID-19, el crimen organizado toma ventaja y continúa devastando los bosques de la Reserva de la Biósfera Maya (RBM), ubicada en el departamento de Petén, Guatemala, y la mayor selva tropical de Centroamérica, donde una nueva investigación ha probado el vínculo existente entre el aumento de la deforestación y la actividad ganadera ligada al narcotráfico. De acuerdo con investigadores de la Universidad de Texas, la única área de la RBM que ha podido resistir la deforestación causada por el narcotráfico, se ubica en la zona este de la biósfera, donde se encuentran asentadas las comunidades que forman la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP), dedicadas al manejo forestal sostenible, gracias a un sistema de concesiones otorgado por el

estado de Guatemala y que cubre el 44% de la zona de uso múltiple de la biósfera, para un total de 350,000 ha.

”Las concesiones forestales comunitarias ralentizan con éxito la deforestación ilegal en la reserva debido a su papel en la gestión de la Reserva de la Biosfera Maya.

Co administran áreas protegidas junto con el estado guatemalteco y sus socios en conservación. En el terreno, los miembros de las comunidades patrullan sus territorios, combaten los incendios forestales, denuncian actividades ilegales a las autoridades y participan en los esfuerzos de conservación de la biodiversidad”, explicó la investigadora Jennifer Devine, co autora de la investigación.

Los hallazgos de esta nueva investigación son la evidencia más reciente que demuestra la efectividad de las concesiones forestales comunitarias en Petén, no sólo para detener la deforestación, sino también para crear empresas comunitarias exitosas, y por lo cual gran tienen un reconocimiento mundial. Las concesiones forestales comunitarias presentan una tasa de deforestación del 0,1 % por año, mientras que las áreas las áreas no concesionadas presentan una deforestación del 2,2% por año, tasa de deforestación anual más elevada de la RBM se encuentra en la Zona de Amortiguamiento (5,5 %). (Stoian et al., 2018).

Los incendios han destruido muchos de los bosques que rodeaban el área protegida por las concesiones comunitarias, pero según el estudio de la Universidad de Texas, la cría ilegal de ganado es responsable de la mayoría de la deforestación. La muestra analizada por los investigadores de la Universidad de Texas, sirvió para concluir que entre el 59% y 87% de la deforestación en áreas protegidas, biotopos y parques nacionales que forman la RBM, corresponde a dicha actividad. Además la investigación logró probar que las actividades ilegales de cría de ganado son más comunes en las áreas occidentales de la reserva, donde están ubicados el Parque Nacional Laguna del Tigre, y Parque Nacional Sierra del Lacandón.

Un ejemplo de los exitosas que han sido las concesiones forestales para la conservación de los bosques es que en 2017, lograron una tasa de 0% incendios forestales en las áreas bajo gestión de las comunidades, esto gracias a sus formas de organización y participación de las personas.

En el caso de la RBM, los hallazgos también mostraron que desalojar a los aproximadamente 15,000 campesinos que viven en asentamientos ilegales en los grandes parques nacionales de Laguna del Tigre y Sierra del Lacandón, en la mitad occidental de la RBM, no resolverá el problema de reserva de deforestación y degradación. Los hallazgos sugieren que los narcotraficantes son los culpables de la pérdida de bosques y no los agricultores de subsistencia que viven en la reserva.

La investigación destaca la importancia del manejo comunitario de tierras y recursos, como son los programas de forestería comunitaria que funcionan en el este de la RBM, pues son modelos más resistentes al acaparamiento de tierra y el desarrollo de actividades ilícitas por parte de organizaciones de crimen organizado. Además, donde hay concesiones, hay también menos razones para emigrar hasta los Estados Unidos.

“La forestería comunitaria también proporciona un incentivo económico para que los residentes conserven sus tierras al proporcionar trabajos de calidad, educación, capacitación, atención médica y servicios de emergencia en las comunidades que viven y alrededor de la reserva”, agregó la investigadora de Universidad de Texas.

”A diferencia de otras partes de Guatemala y América Central, la emigración de hogares o miembros del hogar no es muy marcada, como se refleja en la baja importancia de las remesas del exterior para los ingresos del hogar (2% en promedio)”, revela un estudio presentado el año pasado en una reunión en el banco mundial. (Dawyer, 2019).

El éxito de las concesiones para frenar la deforestación, así como el éxito de sus empresas comunitarias se basa en la participación comunitaria, lo que se refleja en un aumento del 26% de la membresía, entre 2000 y 2007, con un significativo aumento en el ingreso de mujeres, lo que ha contribuido a una mayor equidad de género en las empresas forestales comunitarias.

”Los encargados de formular políticas, los donantes para la conservación y los congresistas deben comprender que la gestión de recursos basada en la comunidad, como la silvicultura comunitaria, es el enfoque más eficaz para conservar el medio ambiente, mejorar la seguridad y promover el desarrollo económico sostenible al mismo tiempo”, finalizó la investigadora.

Los logros de las empresas comunitarias, también se ven reflejados en avances significativos en educación y salud, por ejemplo en términos acceso a la educación, el 20 % de los socios de las concesiones forestales comunitarias muestra no haber tenido la oportunidad de una educación formal, mientras que el 100 % de sus hijos está gozando de algún tipo de educación formal, es decir, la probabilidad de que los niños asistan al colegio es significativamente más alta en comparación con sus padres.

Referencias:

1. Stoian, D., Rodas, A., Butler, M., Monterroso, I., & Hodgdon, B. (2018). Las concesiones forestales en Petén, Guatemala Un análisis sistemático del desempeño socioeconómico de las empresas comunitarias en la Reserva de la Biósfera Maya. CIFOR. http://www.cifor.org/publications/pdf_files/brief/7160-brief.pdf

2. Dawyer, A (2019). In Peten, Guatemala, Community Forestry is a Viable Business. https://pim.cgiar.org/2019/05/15/in-peten-guatemala-community-forestry-is-viable-business/

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