Familiares de las víctimas del Diario Militar exigen justicia

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A 21 años de la publicación del Diario Militar o Dossier de la muerte

A 21 años de la presentación pública del archivo militar conocido como Diario Militar o Dossier de la Muerte, en el que se documentó y registró operaciones efectuadas por fuerzas militares del Estado guatemalteco durante los años 1983 a 1985 y en el que se detalla el control, seguimiento, detención ilegal, ejecución y desaparición forzada de 183 personas.

A la opinión pública hacemos saber

Que han pasado más de 3 décadas de la detención ilegal, tortura y desaparición de nuestros familiares, sin que a la fecha se tenga información del paradero de la gran mayoría de ellos; de los hechos en los que fueron sometidos por las fuerzas represivas del Estado y sin que se haya podido condenar a los responsables de estos graves crímenes.

Hoy se cumplen 21 años de la publicación del documento que revela que nuestros familiares fueron considerados como enemigos internos y condenados sin ningún proceso jurídico humanitario, ni apegado al derecho.

Han transcurrido 8 años desde que la Corte Interamericana de Derechos Humanos -CIDH- emitiera la sentencia en la que se demuestra la culpabilidad y responsabilidad del Estado de Guatemala de las diversas violaciones cometidas, como a la integridad física, mental y la vida de las personas detenidas-desaparecidas, así como de las secuelas por las múltiples violaciones a los derechos de los familiares.

Familiares de las víctimas del Diario Militar vemos con suma preocupación la arbitrariedad de las normas dispuestas por el Gobierno de Guatemala, ante la emergencia sanitaria, que lejos de plantear a corto, mediano y largo plazo, mecanismos para hacer frente a la crisis, sólo han profundizado una cruda realidad que el pueblo ha soportado durante cientos de años, como el abandono del Estado, la desigualdad, la pobreza, la exclusión, racismo, estigmatización y todo aquello contra lo que lucharon nuestros familiares en la búsqueda de una Guatemala más justa.

Condiciones que también impactan a víctimas sobrevivientes del Conflicto Armado Interno y de las políticas de Estado a lo largo de casi cuatro décadas.

De igual forma, preocupan las acciones del Presidente Giammattei en cuanto al desmantelamiento de la institucionalidad de la Paz; la Secretaría de la Paz, La Comisión de Seguimiento a los Acuerdos de Paz, el debilitamiento de la Secretaría de Asuntos Agrarios y de la Comisión de Diálogo y la COPREDEH, con el

pretexto de recortes necesarios para atender la crisis sanitaria producida por la pandemia de Covid-19, lo cual queda en entredicho, dada la bajísima ejecución que no suma ni el 5%.

Sería grave para el avance de la democracia y el Estado de derecho, que estas fueran acciones de recomposición de las fuerzas oscuras y corruptas que han cooptado el Estado durante décadas y que sólo han llevado hambre, pobreza, marginación y represión al pueblo de Guatemala.

Por lo anterior, exigimos al Estado de Guatemala:

Al Ministerio Público:

  • La investigación, juicio y castigo a quienes cometieron estos graves delitos de lesa humanidad, registrados y documentados en el registro militar verídico, Diario Militar.

Al Gobierno de Guatemala:

  • Abstenerse de continuar las prácticas sostenidas durante los últimos gobiernos, de seguimiento, difamación, discursos de odio, incitación a la violencia y amenazas en contra de las personas, familias, comunidades que demandan justicia.
  • Dejar de utilizar la emergencia sanitaria para cumplir con el objetivo de desmantelar toda la institucionalidad de la paz.

Al Ministerio de Gobernación:

  • Implementar la Política Pública de Protección a personas, organizaciones y comunidades, para garantizar la integridad y la vida de quienes defienden derechos.

Al Organismo Judicial:

· Tener en cuenta que las condenas por delitos cometidos por lesa humanidad no son amnistiables.

Esta crisis será otro evento que superaremos sólo si la afrontamos como una oportunidad para repensarnos como país. Continuaremos nuestra búsqueda del paradero de nuestros familiares, por la memoria, la verdad y la justicia.

En esta época de pandemia y restricciones nos cubrimos la boca, pero no nos callamos. ¡Hasta encontrarlos!

Guatemala, 20 de mayo de 2020.

Autoría y edición

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