Día 20: Las conclusiones de la defensa apelan a la lógica pero la brutalidad no tiene lógica.

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Créditos: dia20

Texto y fotografías: Juan Calles

Durante este día de audiencias se presentan las conclusiones de la defensa técnica de  cinco militares acusados de delitos de lesa humanidad, todos y cada uno de los abogados desmienten los estudios presentados por peritos y expertos, además de decir que no es lógico que se acuse a estos militares de violación si no estuvieron presentes en el lugar; sin embargo, la verticalidad radical y el control absoluto que ejercían los acusados demuestra lo contrario.

Antonio Anaya, defensor de Manuel Antonio Callejas y Callejas, a quien además se le conoce como “el Padrino” creador de la Cofradía que tanto daño hizo al país, se mostró calmado y en algunos momentos con dudas, sin embargo siguió el guión pidiendo que los estudios presentados a lo largo del juicio sean desestimados pues no se autorizaron en Guatemala, sino fuera del país.

¿Por qué no usaron peritos del INACIF? Se preguntó en diferentes ocasiones.

Waldemar Leonardo, quien defiende a Hugo Ramiro Zaldaña, quien fue identificado por la señor Emma Alvarez de Molina como la persona que se llevó a Marco Antonio de 14 años, se esforzó por parecer tranquilo, pero sus gesticulaciones mostraban lo contrario, entre sus conclusiones afirmó que en su familia habían militares y guerrilleros quienes murieron, lo que no tuvo sentido al continuar con sus conclusiones.

El abogado Leonardo se caracterizó además por afirmar al final de cada frase que lo decía con todo respeto, cualquier cosa que dijera, afirmaba al final, con todo respeto, al final de su alocución se puso de pie, hizo a un lado su silla e inter o hay pruebas, mi defendido no estuvo en el lugar, el estaba en la capital”jo sentirse satisfecho y tranquilo de lograr los objpretó una exagerada reverencia ante el Tribunal.

La destrozaríamos jurídicamente

Luego presentó sus conclusiones Alejandro Arriaza, abogado defensor de Francisco Luis Gordillo, con su estilo teatral y gesticulante alzaba la voz para acentuar sus argumentos, y al igual que el resto del equipo pidió que los peritajes no se tomaran como medios de prueba, y afirmó que la historia del escape de Emma Guadalupe Molina Theissen de un cuartel militar no era creíble. A pesar que todos los abogados de la defensa afirmaron una y otra vez que los peritajes no tenían lógica, ni razón, se demostraron demasiado interesados en que no sean tomados como medios de prueba.

Entre sus conclusiones se preguntó ¿Por qué no trajeron a la señora que trabajaba con la familia Theissen? La señora a la que se refirió el abogado estuvo presente el día de la desaparición de Marco Antonio, y él mismo se respondió y su respuesta fue contundente y clarificadora “No la trajeron porque la destrozaríamos jurídicamente”.

Al final de la audiencia tuve la oportunidad de entrevistar a Antonio Anaya, dijo sentirse satisfecho y tranquilo de lograr los objetivos de su defensa técnica legal y repitió lo que seguramente se aprendieron de memoria, “no hay pruebas, mi defendido no estuvo en el lugar, él estaba en la capital” entonces como forma de pregunta le comenté, todos los guatemaltecos y guatemaltecas de cualquier edad saben cómo actuaba la G2 en los 80, institución que su defendido comandaba en esos años, después de tartamudear un poco y mientras respondía con un carraspear nervioso dijo “yo no le puedo negar que en ese tiempo había mucha violencia, tanto las fuerzas militares como las fuerzas policiales y demás fuerzas del Estado actuaban de forma prepotente, igual los otros lados, pero lo que yo digo es que no hay medios de prueba que demuestren la culpabilidad de mi patrocinado”.

Autoría y edición

Periodista

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