Albergue de zona 8 con casos de COVID-19 no cuenta con apoyo del Gobierno

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Créditos: David Toro

Por Stef Arreaga

Puerta de Esperanza es un albergue que ha acogido a más de 80 personas en situación de calle.  El fin de semana pasado cinco personas dieron positivo a la prueba de la COVID-19, incluyendo un paciente crónico renal. Hasta el momento uno de los albergues se ha convertido en espacio para pacientes positivos y el otro ha sido ocupado por el personal que ha sido sometidas al hisopado pero que desde hace varios días esperan los resultados.

Puerta de Esperanza es una organización que nace hace 8 años, su directora Yomara Pineda, nos cuenta el albergue, ubicado en la avenida Santa Cecilia, en la zona 8 de la ciudad capital, inició su trabajo recibiendo a población del mercado de la Terminal. Al principio  asistían a personas que no tenían en donde quedarse, especialmente mujeres con niños, a quienes también han apoyado con programas de guardería, clases de refuerzo y educación a distancia. El espacio brinda dos tiempos de comida para cada persona. Puerta de Esperanza ha funcionado con donaciones de algunas organizaciones y personas particulares.

Foto: David Toro

Cuando inició la pandemia todo cambió para el equipo que ha trabajado en este albergue. Al ver las condiciones de las personas en situación de calle, y que la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) informara que no abrirían albergues para recibir a esta población durante la emergencia, Puerta de Esperanza decidió abrir sus puertas para que quienes lo necesitaran pudieran pasar ahí el toque de queda. Han recibido en su mayoría a adultos mayores, también gente que se ha quedado sin empleo y no puede pagar una renta e incluso tienen a dos personas ciegas, en total hay aproximadamente 80 personas.

Pineda nos cuenta que pocos días después llegaron del Ministerio de Gobernación (Mingob) y llevaron algunas personas. Posteriormenta, comentó, recibieron la visita de funcionarios del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), y al evaluar el lugar dijeron que el espacio no tenía las condiciones para recibir a un número grande de personas.  Por ello, quienes dirigen el centro decidieron alquilar un salón que se encuentra a cuatro casas de las instalaciones de Puerta de Esperanza, para poder atender a más gente. Lograron conseguir 20 literas y las acomodaron para guardar el distanciamiento físico requerido.

El albergue decidió afrontar este reto y plantearon mecanismos y protocolos para evitar contagios entre ellos. Fue así como tienen un proceso de  desinfección de ropa, manos y también mantienen monitoreo de temperatura para quienes están en el lugar; les proporcionan a cada uno un conjunto de limpieza personal, que incluye alcohol en gel y una mascarilla. Las instalaciones cuentan con área para baño y lavado de ropa.

La COVID-19 llega a Puerta de Esperanza

Una de las personas albergadas en el lugar es un paciente de la Unidad Nacional de Atención al Enfermo Renal Crónico (UNAERC), quien la semana pasada presentó fiebre. Las encargadas llamaron a los números gubernamentales que atienden la COVID-19, pero fue una unidad de los bomberos la que al final llegó a recogerlo para hacerle la prueba. Lo regresaron al albergue y dos días después llamaron para informar que había dado positivo, por esa razón fue trasladado a un centro asistencial por la enfermedad crónica que padece.  

Luego de la noticia, 20 personas del equipo de organización y algunos voluntarios albergados se hicieron la prueba del coronavirus, de los cuales, 4 salieron positivos asintomáticos, a ellos se les envió al albergue contiguo para guardar  cuarentena ya que les informaron que no serían trasladados a centros asistenciales por falta de espacio.

Una de las personas que dio positivo es vendedor de periódicos y tiene una enfermedad que le disminuye el número de glóbulos blancos, llamada neutropenia. El médico que realizó los hisopados sugirió que se le trasladara al hospital, pero esto no fue posible y se encuentra enfrentando la enfermedad junto con las otros enfermos.

El MSPAS finalmente realizó hisopados a 22 de las 80 personas que se encuentran en este lugar.

Foto: cortesía

Sin techo en donde pasar la noche y con amenazas de muerte

El equipo que conforma Puerta de Esperanza tuvo que cerrar el albergue porque las personas a quienes se les realizó la prueba, y cuyos resultados no han sido entregados, tuvieron que permanecer hasta el 20 de mayo en el albergue. El tiempo de estancia de estás personas podría extenderse si el Ministerio de Salud no entrega los resultados de la pruebas realizadas.

“La gente no tiene a donde ir, no les quedó otra opción más que quedarse en las banquetas a pesar de las lluvias tan fuertes de los últimos días.   Los vecinos comenzaron a amenazar que van a pasar disparando si no se van. La gente del Comité Único de Barrio en lugar de mostrar algo de solidaridad pidió el retiro de la gente”, informó la directora del albergue.

La Olla Comunitaria de Rayuela anuncia cierre por riesgo de contagio

El miércoles 20 de mayo, Byron Vásquez, propietario de Rayuela, y su socio Emilio Molina, anunciaron el cierre del comedor popular, una acción voluntaria que durante más de 40 días sirivió más de 30 mil platos de comida y más de mil bolsas de víveres a personas con banderas blancas. El cierre, según Vásquez y Molina, se debe al contagio registrado en el albergue Puerta de Esperanza, a donde la Olla Comunitaria llevó raciones gratuitas de comida y porque uno de sus voluntarios tuvo contacto con algunas personas de este lugar.

Autoridades no atienden la emergencia

A pesar de que cerca de 80 personas sin hogar permanecen sin un lugar en donde pasar la noche y varios de los voluntarios y personal de Puerta de Esperanza han dado positivo, hasta el momento no han recibido soluciones para evitar que estas personas permanezcan en la calle. El personal del albergue pidió al  Ministerio de Salud brindar los resultados de los hisopados realizados. Al mismo tiempo, pidió a la PDH verificar la situación para encontrar una solución y al Gobierno le solicitó que les brinde un lugar porque los albergues de la Conred continúan cerrados.

Autoría y edición

Investigadora, periodista y diseñadora gráfica.

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