Créditos: Andrés Martínez/Reuters
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Por David Toro

Este viernes organizaciones civiles especializadas en materia migratoria rechazaron la forma en la que la Guardia Nacional (GN) de México reprimió a la Caravana Migrante el 23 de enero en la carretera que conduce de Ciudad Hidalgo a Tapachula. Además, advirtieron sobre la posibilidad de que estos movimientos masivos continúen en medio del desinterés de los Estados para resolver las causas estructurales de la migración.

“La gente tiene hambre, se van de aquí porque quieren una mejor vida”

El padre Mauro Verzeletti, director de la Casa del Migrante de Guatemala, durante una conferencia de prensa, junto al grupo articulador en materia de derechos humanos condenó como el Gobierno mexicano del presidente Manuel López Obrador reprimió a los migrantes centroamericanos, “es una acción incluso anticonstitucional, no es la forma de tratar a personas que están huyendo de la pobreza y la violencia”, resaltó.

Verzeletti aseguró que la semana pasada durante los cuatro días principales del paso de la caravana por Guatemala, la Casa del Migrante atendió a 2 mil 300 personas, al menos la mitad tuvo que recibir atención médica ya que tenían enfermedades comunes que debían ser tratadas.

El director de la Casa del Migrante dijo contar con información sobre la llegada de una nueva caravana proveniente de Honduras, que podría iniciar su movilización a finales de enero. Ante el anunció, Verzeletti destacó la importancia para que “las autoridades respeten el derecho a migrar y atiendan las necesidades de la población que se está movilizando”.

Unos 500 migrantes centroamericanos, en su mayoría hondureños entre niños y mujeres, fueron sorprendidos por 300 elementos de la GN cuando salieron de la fronteriza Ciudad Hidalgo y caminaban sobre la carretera que conduce a Tapachula, con gas pimienta, golpes y empujones este grupo de fuerza encargado de la seguridad fronteriza mexicana obligó a los migrantes a subir a buses para llevarlos a estaciones migratorias del estado de Chiapas, mientras estos lloraban y pedían a gritos que los dejaran continuar con su camino.

En las redes sociales circulan videos del momento cuando la GN marcha hacia los migrantes haciendo sonar sus bastones contra los escudos para intimidar a los migrantes que se entrelazaban de brazos para intentar resistir a los empujones de las fuerzas de seguridad.

El gobierno mexicano ha deportado a mil 700 hondureños en la última semana, en su mayoría unidades familiares o menores que viajaban en solitario, según Jessica Guzmán de la Dirección de Protección al Migrante Hondureño citada por el medio estadounidense Voz de América.

El enfoque de la política migratoria debe cambiar de rumbo

El abogado Erick Maldonado, del Refugio de la Niñez, durante la conferencia de prensa recordó que el actual código de migración de Guatemala tiene 4 años de vigencia y tiene un enfoque de Derechos Humanos, “las nuevas autoridades tienen la oportunidad de terminar el traspaso de funciones de la Dirección General de Migración (DGM) al Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) y crear una subdirección de derechos humanos para cambiar el enfoque que el gobierno le ha dado a este tema”.

En cuanto al Acuerdo de Tercer País Seguro, el canciller guatemalteco, Pedro Brolo informó hace dos días en la bancada de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) que están revisando el acuerdo, mientras tanto Estados Unidos sigue deportando centroamericanos a Guatemala, según los datos brindados por el IGM, Guatemala ha recibido a 113 hondureños y 68 salvadoreños solicitantes de  asilo durante los últimos tres meses.

Autoría y edición

Periodista y fotógrafo en Prensa Comunitaria

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