Organizaciones campesinas y académicas celebran el primer Congreso Nacional Agrario

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Créditos: SAM_5815
Foto: Mauro Ross

Por Mauro Ross

23 de octubre 2019

El pasado domingo 20 de octubre fue muy especial, no solo porque se conmemoró el 75 Aniversario de la Revolución de 1944, sino porque fue la primera vez que hice una cobertura periodística. Así que antes de las 6:00 de la mañana ya estaba despierto, la noche anterior había ordenado lo necesario para esta nueva aventura, cargar la cámara, tener lista la grabadora y la libreta de apuntes.

Luego de desayunar, me dirigí en dirección al lugar de mi cita. El transporte urbano estaba bien, no había mucho tránsito de vehículos. En otra época habría mucho movimiento de personas, pero en estos días la gente ha ido perdiendo el interés por la fecha que significó el cambio más importante en la historia de Guatemala. Por ser domingo y por el horario no tardé en llegar al periférico, donde ya está funcionando el Transmetro, un servicio de transporte público de la municipalidad capitalina que buscar paliar el problema de la movilidad en la ciudad.

Foto: Mauro Ross

Eran las 8:00 de la mañana cuando llegue a la Universidad de San Carlos (USAC), esta institución que siempre ha estado presente en el desarrollo de la historia del país, ahora abriendo de nuevo sus puertas a los campesinos e indígenas que, agrupados en el Comité Campesino del Altiplano (CCDA), y otras organizaciones como la Coordinación de ONG y Cooperativas (CONGCOOP), la Asociación de Comunidades Campesinas para el Desarrollo Integral de La Libertad Petén (ACCODIL), el Comité Central de Laguna del Tigre, la Facultad de Agronomía, dieron vida a al Primer Congreso Nacional Agrario. Los representantes de las distintas organizaciones gremiales y académicas, reunidos en el aula magna, conocida como el Iglú, tuvieron la oportunidad de hablar, analizar y proponer sobre la temática agraria en la actividad que los reunió.

Foto: Mauro Ross

Al llegar, a las instalaciones del Iglú, lo primero que había que hacer era anotarse, así que las 8:20 estaba realizando la cola para inscribirme, y así quedar registrado en la actividad y poder entrevistar y enviar información sobre el desarrollo del congreso. Empecé por tomar algunas fotografías para evidenciar la gran organización del evento, el compañerismo y los saludos fraternos entre los asistentes, muchos niños acompañado a sus madre y padres, como un símbolo de la transferencia de cultura y lucha que se mantiene dentro de nuestra gente.

Foto: Mauro Ross

Aproveché este tiempo para realizar entrevistas a mujeres que habían llegado. Converse con Imelda Tuyuc, una mujer que nos compartió que provenía de las Verapaces, para participar en la actividad, dijo, tuvo que salir de madruga. Aproveché para realizar otras fotografías del ingreso al salón, mientras enviaba la información sobre el desarrollo del evento.

Imelda Tuyuc. Foto: Mauro Ross

Para las 9:00 a.m. ya estaban todos adentro del Iglú, gritando consignas ¡para una soberanía alimentaria, urge la reforma agraria!, ¡a mayor represión, mayor organización!, frases que representan la situación actual del campesinado en los departamentos y en las comunidades indígenas.

Foto: Mauro Ross

El primer tema: “buscando justicia agraria para nuestros pueblos”, empezó con una pequeña ceremonia maya, para conmemorar a varios compañeros muertos en la lucha por la defensa de los recursos naturales, Gumercindo Gutz, Mateo Chamán, Samuel Chuc, José Caal, eran algunos nombres, que rememoraron.

Foto: Mauro Ross

El panel inaugural contó con la presencia del ingeniero agrónomo, Pablo Sigüenza, y los invitados fueron el diputado mexicano, Max Agustín Correo Hernández, del movimiento Morena, el diputado Leocadio Juracán Salomé y Lesbia Amézquita, directora del Instituto de Estudios Sindicales y Campesinos de Guatemala, que presentaron temas actuales como los cambios en la política del vecino país de México; y la historia de cómo el colonialismo y neocolonialismo son las dos corrientes que mantiene en opresión a los pueblos despojándolos continuamente de las oportunidades y recursos.

Alrededor de las 11:00 horas aproveché para enviar alguna información y poder encontrar algunas personas para entrevistar en las afueras del salón y así poder informar un poco más del desarrollo del congreso.

Cristina Ardón Simón, lidera del CCDA, opinó que el “evento es transcendental para buscar como recuperar la tierra y el territorio que nos pertenece, que el Congreso tenga una resolución, en sus mesas de trabajo, que marquen la vida de la población y marque una ruta a seguir”.

Al filo del mediodía, al cierre de la primera plenaria, se repartió la revista “pensamiento campesino”, en su primera edición y tiraje, junto con algunas agendas para utilizar en las mesas de trabajo. Los organizadores indicaron la forma de trabajo y como se trasladarían a las instalaciones del edificio T9 de la facultad de ingeniería. En ese momento procedí a enviar información y tomar un video de cómo se desarrollaba el traslado, bastante organizado de las personas para proseguir con las mesas de trabajo de legislación, criminalización e institucionalidad.

Al final de la jornada me fui despidiendo de algunas personas que había conocido y llevando una buena impresión de la organización de los pueblos, de la preocupación que se tiene sobre la problemática agraria en el país y los esfuerzos que se tratan de implementar para resolverlos, sin duda una de las primeras experiencias que tendré.

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