El Estor se despide del sacerdote que estuvo del lado de los más necesitados

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Créditos: padre ernesto
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por Rony Morales y Aj Ral Ch’och’

3 de septiembre 2019

El 1 de septiembre, el padre Ernesto Rueda Moreno, de origen mexicano, ofició su última misa frente a cientos de sus feligreses, en la parroquia San Pedro Apóstol, en el Estor, Izabal.

El sacerdote Moreno fue nombrado por el Vicariato Apostólico como sacerdote principal de municipio. Se va después de tres años de acompañar al pueblo q’eqchi’ en su lucha contra la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN) y la Compañía Procesadora de Níquel de Izabal (Pronico) que ahora es propiedad de la empresa transnacional ruso suiza Solway Investment Group dirigida por rusos.

Ernesto Rueda acompañó durante tres años a las comunidades. Aportó a las personas del municipio del Estor para la concientización de la conservación y cuidado del ecosistema. Fue partícipe de su sufrimiento humano, acompaño a los pescadores en su búsqueda de justicia por la muerte de Carlos Maas asesinado el 27 de mayo 2017.

 “La Gremial de Pescadores, me hizo partícipe de un proceso de convicción que exigían el respeto a los bienes naturales y nacionales por supuesto, de protección hacia el lago, hacia la montaña, me invitaron a caminar con ellos y yo aprendí mucho de ellos”, comentó Rueda.  

La población desposeída y sin recursos de El Estor ha sufrido discriminación, el desprestigio y el olvido del Estado de Guatemala, que en un principio se mostraron muy abiertas a apoyar la lucha de los pescadores y después quizá no entendieron el proceso y se retiraron sin mediar palabra. Ese fue un retroceso para la defensa de la flora y fauna del territorio.

Para el sacerdote existe el temor que no haya quien hable por las montañas, que se siguen deforestando, que las personas sigan pescando en un lago contaminado y que los organismos gubernamentales sigan haciendo caso omiso a las denuncias de los pescadores queriendo opacar el reclamo desesperado de la población por la defensa de los recursos naturales.

El padre Ernesto, regresa a su país de origen, México. Regresará a la diócesis de Colima en Guadalajara para colaborar en el seminario mayor. Especialmente, en apoyo al proceso de formación de la última etapa de los muchachos que se preparan para el ejercicio del sacerdocio.

Uno continúa por convicción, dijo, el padre Rueda a lo que agregó: “gracias a Dios no tengo intereses por la empresa. Ni soy portavoz de la gremial, pero sí soy participe del sufrimiento de este grupo de personas, que optaron por un camino complicado, a causa de un grito de alarma”.

Autoría y edición

Periodista de Alta Verapaz

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