Una familia quetzalteca ha hecho popular el sabor del Jocón en Nueva York

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Créditos: ix

Foto: The New York Time

Por David Toro

16 de agosto 2019

Más de 2 millones de guatemaltecos viven en Estados Unidos, Brenda Castellanos es una quetzalteca que salió del país con el mismo sueño con el que salen todas las personas que migran. Su entrega y el apoyo de su familia la llevaron a crear un espacio en la ciudad de Brooklyn en Nueva York, el Ix Restaurant en donde personas de todo el mundo disfrutan del café y la cocina guatemalteca que el chef Jorge Cárdenas prepara.

El barrio de Prospect Lefferts Gardens en Brooklyn es conocido por ser un lugar donde convergen diferentes culturas de todo el mundo incluyendo la culinaria, debido a la presencia de migrantes que ahí viven. En medio de esta riqueza hay un platillo que está ganando popularidad entre los habitantes, se trata del Jocón un recado que lleva 18 horas de preparación y que se sirve en el Ix Restaurant, propiedad de las guatemaltecas Brenda y Ana Castellanos Moreno. El lugar abrió en noviembre del 2017 y su nombre es tomado de la cosmovisión maya, representa el nahual del Jaguar. Un mural de este imponente animal da color y vida a la pared interior del restaurante.

El Jocón y otros sabores culinarios provenientes de las culturas que conviven en Guatemala han destacado en una ciudad donde conviven casi 20 millones de habitantes, éstas son preparadas por el Chef quetzalteco Jorge Cárdenas. Tal ha sido el impacto del sabor de la cocina guatemalteca, que hace unos meses el medio estadounidense The New York Times le dedicó un artículo describiendo como un arte la preparación del platillo, un recado que combina hierbas, miltomate, ejotes, pimientos y carnes. Este plato llamativo, por el espesor de su consistencia, su color verde y el sabor particular que gusta a cualquiera que lo prueba, forma parte de las principales recetas de la cocina nacional que se ofrecen en este lugar.

Foto: The New York Times

La quetzalteca que bombea el corazón de Ix Restaurant

Detrás de este restaurante está la historia de Brenda Castellanos,una mujer guatemalteca de 40 años, originaria ciudad de Quetzaltenango, la segunda más grande del país, ubicada en el occidente del territorio. Castellanos proviene de una familia trabajadora, su madre se dedicó por algún tiempo a la venta de textiles y su padre tenía una venta de automóviles. Cuando estudió el nivel básico conoció el valor del trabajo. Castellanos trabajó como edecán de una empresa cervecera, fue maestra de español, laboró por mucho tiempo en el ámbito de las ventas y su último trabajo en el país lo hizo como visitadora médica.

Hace 17 años hizo maletas y junto a su hermana Ana, que en ese entonces tenía tan solo 16 años, se fueron rumbo a Nueva York.

«El haber tenido que trabajar desde pequeña me hizo una mujer independiente y aprendí a tomar decisiones, abrí los ojos y me di cuenta de las cosas que uno puede lograr. Siempre tuve la mentalidad de que el mundo es mucho más grande como para vivir únicamente en Guatemala, desde pequeña me dio curiosidad viajar y conocer lugares», aseguró Brenda.

Brenda y Ana ahora tienen tres negocios, pero el camino no fue nada fácil. Desde que Brenda llegó a Estados Unidos tuvo que conseguir dos o tres trabajos simultáneos para pagar las facturas de cada mes. Trabajó en restaurantes donde el ambiente laboral era pesado y tuvo que enfrentarse a ataques racistas de sus propios compañeros de trabajo, que la hacían de menos por su origen, eso combinado con las extenuantes jornadas laborales.

En medio de una crisis económica en Estados Unidos Castellanos decide independizarse y crear las condiciones para inaugurar su primer negocio, “Cupcakes by Brenda”. Recibió cursos de repostería y con lo que aprendió de los chefs que conoció en sus trabajos anteriores, empezó a cocinar pasteles en el horno de su casa.

«En el 2015 con los ahorros que teníamos de muchos años y gracias a dios, sin necesidad de pedir un préstamo bancario, conseguimos un local casi armado y abrimos “El Patrón”, un restaurante de comida mexicana, porque la gente aquí ama este tipo de comida, y es un buen mercado, con el tiempo abrimos la cantina con el mismo nombre», relató Castellanos.

Desde que llegó a Estados Unidos Brenda dice que lo que más extrañó fue el sabor de la comida guatemalteca y soñaba con tener una tienda que ofreciera café guatemalteco. Sin miedo y con la experiencia de los dos negocios anteriores junto al chef Jorge Cárdenas deciden abrir el Ix Restaurant, el lugar que da vida a la cocina guatemalteca con el toque caseros como el mole, que usa la receta original de la abuelita de Brenda, quien a sus noventa años sigue visitando a su familia en Brooklyn.

El trabajo duro de Brenda y su hermana Ana de 15 años y el apoyo de su madre, han sido vitales para ocupar un destacado lugar en el arte culinario.

«Mi mamá es un pilar importante para nosotras porque ella siempre nos dio el ejemplo, era negociante, además debido a su temple siempre nos animaba a llevar a cabo nuestros proyectos, hemos formado un equipo que ha hecho posible todo esto», añadió.

Brenda ve con tristeza la realidad actual de Guatemala «en las noticias me entero de la desnutrición, la pobreza y por otro lado todos los que están el gobierno robando, la verdad es muy decepcionante, pero tengo esperanza en que un día la educación del país sea mejor, creo que la educación puede mejorar a Guatemala», destacó.

Ix Restaurant ha logrado enamorar el paladar de muchas personas en el popular barrio de Brooklyn, con los recados guatemaltecos y el café guatemalteco, ahora su sueño es abrir otro restaurante en Nueva York.

Autoría y edición

Periodista y fotógrafo en Prensa Comunitaria

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