“Tuve que lustrarle las botas a los militares para sobrevivir a la guerra”.

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Créditos: abusos nota rony

Por Rony Morales

30 de agosto 2019

Carlos Caal Rax es indígena maya Q´eqchi´, sobreviviente del conflicto armado interno.  Nació un 9 de ulio de 1968 en la comunidad de Nuevo Seamay, Senahú en el Valle del Polochic en Alta Verapaz , tiene 51 años de edad. Es padre de dos hijos, una niña 12 años y un joven de 16. Es agricultor, trabaja la tierra y produce maíz, café y cardamomo.

Don Carlos cuenta que, en 1982, cuando tenía ocho años, el ejército llegó a su comunidad y se llevó a hombres, mujeres y niños al destacamento militar de descanso conocido como Sepur Zarco, ubicado en el municipio El Estor, Izabal. En las instalaciones castrenses los oficiales separaron a las familias. Caal Rax dice que no volvió a ver nunca más a su familia y a sus amigos.

Durante este tiempo el país era gobernado por el general Efrain Ríos Montt, quien llegó a la presidencia a través de un golpe de Estado el 23 de marzo de 1982 y que 31 años despues fue sentenciado por la justicia guatemalteca por el delito de genocidio. Carlos relató que fueron días difíciles lejos de su comunidad y su familia. Caal añadió que durante su detención, tuvo que lustrar las botas a los oficiales militares para poder sobrevivir. Lo obligaron a barrer y trapear las instalaciones del destacamento. Con el paso del tiempo los militares le obligaron a  internarse en la Sierra de las Minas para identificar las posiciones de grupos insurgentes.

En 1984, mientras hacía labores de limpieza y chapeo en las faldas de la Sierra de Las Minas,  él y otra persona, con la ayuda de un vecino, lograron escaparse del destacamento militar y se internaron en lo profundo de la montaña en la que permanecieron por un año. Posteriormente, Carlos movió hacía  el municipio de La Tinta.

En la Tinta buscó trabajo. Se desempeñó como mozo colono en una finca agrícola. Durante un tiempo y al lograr reunir un poco de dinero decidió regresar nuevamente a su comunidad, en Senahú. A los 13 años de edad, años después de su secuestro, se reencontró con su familia.

Muchos años después, Carlos recuerda que, en ese contexto de represión, vivió con miedo. El miedo de saber y ver que a sus amigos, conocidos, vecinos y jóvenes de otras comunidades fueran desaparecidos. La gente solamente murmuraba que había sido el ejército quienes los habían secuestrado.

Actualmente, Caal Rax es líder campesino. Ha recibido amenazas desde 2014. El 23 de febrero del 2018 fueron enviadas nuevas amenazas por escrito. En total le enviaron seis cartas intimidatorias escritas a mano. Las amenazas son anómias. Las cartas llegaron a sus manos durante los dos primeros meses de 2019.

Se presume que estas amenazas forman parte de una campaña de intimidación, parte de las acciones violentas con las que algunos terratenientes pretenden romper la organización comunitaria que defiende su territorio en el valle del Polochic.

En el marco del 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de la Desaparición Forzada varias familias q’eqchi’ recuerdan el sufrimiento de esos años y continuan la búsqueda de sus familiares. En muchos de los casos documentados las víctimas de desaparición fueron sometidas a tortura, violencia y violación sexual. Sus cuerpos nunca aparecieron y sus familiares aún les buscan.

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