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Tiempo de lectura: 3 minutos

Fotografía: Cortesía

Por Stef Arreaga

18 de agosto 2019

En noviembre del 2018, en las redes sociales y medios de comunicación circularon imágenes de Óscar Ordóñez López, un niño de 10 años que fue vapuleado por patrulleros del mercado de Huehuetenango por hurtar comida. Nuevamente el pequeño vuelve a ser noticia, con evidentes signos de desnutrición, aterrado y llorando. Pasó la noche de ayer en el Juzgado de Paz de turno de ese departamento y esta madrugada fue trasladado a un hogar privado, esta vez por supuestamente sustraer una memoria USB de una venta de celulares y luego venderla en 5 quetzales (0.6 centavos de dólar) para comprar comida.

Óscar aparenta tener 7 años, la desnutrición ha impedido que se desarrolle como un niño de 10 años en condiciones normales. Su padre es alcohólico y su madre una mujer sumamente pobre que vive en una pequeña casa en una aldea de la cabecera de Huehuetenango.

En la noche de este viernes 16 de agosto, recibimos información que el pequeño se encontraba en el Juzgado de Paz de turno de la cabecera de Huehuetenango y que estaba bajo el resguardo de la Policía Nacional Civil, sin presencia de personal de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) y la Procuraduría General de la Nación (PGN).

A media noche, la PDH publicó un tuit que informaba que el delegado de esta institución se había comunicado con el juzgado.

Según la ley, si el menor es mayor de 13 años puede ser enviado a un centro correccional de menores. De lo contrario las instituciones encargadas de brindarle abrigo, protección y resguardo a las y los menores de 13 años pueden pedir que sean institucionalizados. En este caso ninguna de las dos instituciones estuvo presente para solicitar que fuese enviado a casa, pero según ese tuit sí hubo coordinación entre la PDH y el juzgado por lo que el pequeño Óscar fue enviado a un Hogar privado.

El fiscal auxiliar de la PDH, Erik Villatoro indicó a este medio que el juzgado que llevará este caso podría procesarlo como menor en conflicto con la ley penal por reincidencia. El primer evento fue cuando en noviembre recién pasado, cuando hurtó una manzana en el mercado porque no había comido nada desde el día anterior. La reacción de los “patrulleros” de ese lugar fue darle una paliza que lo dejó con varias marcas en el cuerpo, hasta ser trasladado a un hospital de la localidad.

Las Cifras

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF, en Guatemala el 49,8% de los niños sufre desnutrición crónica, esto es, 1 de cada 2. Es el primer lugar en América Latina y el sexto en el mundo en cuanto a desnutrición infantil.

Existe un 34% de mortalidad infantil. Siendo el principal problema la desnutrición crónica. Las principales causas de la mortalidad infantil son la neumonía y las enfermedades diarreicas agudas y el 54% de estas enfermedades están asociadas a algún grado de desnutrición. Es el problema básico de la infancia, que trae muchas consecuencias y perpetúa todo el ciclo de la pobreza. Según UNICEF la deserción escolar es muy alta y muchas veces se debe a las propias consecuencias de la desnutrición: disminución de la capacidad de concentración de los niños, poca energía, desgano y sueño.

Según un informe publicado recientemente por parte de Unicef, asegura que la desnutrición aguda es una condena a muerte, pero la desnutrición crónica es una cadena perpetua, porque eso implica que el niño no va a tener un futuro adecuado, no va a tener oportunidades ni de estudio, ni de empleo, y no va a ser un adulto productivo. Eso afecta al desarrollo enormemente: no se va poder salir de ser un país en vías de desarrollo si no se arregla la situación de desnutrición. Guatemala pierde más de 3 mil millones de dólares anuales debido a la desnutrición.

De acuerdo con datos de la PDH, Guatemala ha reducido el 8.7% la desnutrición infantil en dos décadas. Estos datos podrían variar ya que existe un subregistro de las muertes por desnutrición y por los casos que no son atendidos ni siquiera en centros de salud.

La campaña en favor de Óscar

Un grupo de mujeres periodista ha tomado este caso para visibilizar la deficiencias del Estado, la desprotección hacia la niñez guatemalteca y las injusticias que se viven en este país con los más vulnerables. Han decidido crear una campaña, en donde se exige principalmente la libertad de Óscar y lanzar un grito de auxilio por la criminalización que está sufriendo por tener hambre. Prensa Comunitaria se une a esta campaña e invita a todas y todos a formar parte de la misma.


Autoría y edición

Investigadora, periodista y diseñadora gráfica.

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