La UVG causa indignación por su papel en el caso del crimen de tres de sus estudiantes

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Créditos: estudiantes uvg

Fotografía y texto: David Toro

08 de julio del 2019

Un grupo de estudiantes y exestudiantes de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) expresaron su inconformidad con el papel pasivo que su casa de estudios tomó durante estos siete años posteriores a la muerte de tres de sus compañeros en las instalaciones de la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN) en el 2012.

El 12 de junio la UVG fue absuelta de la condena dictada por el Juez Jesús Mazariegos en el tribunal de sentencia de Puerto Barrios, Izabal, por la muerte de Nahomy Lara, Juan Carlos Velásquez y Ángel De León. Tres estudiantes de biología que fallecieron en el canal acuático de la reserva natural de la CGN el 31 de marzo del 2012, mientras realizaban una actividad académica que consistía en monitorear cocodrilos desde una lancha.

El biólogo Lemuel Valle que estaba a su cargo fue sentenciado por el delito de homicidio culposo y la empresa minera fue integrada en la condena y deberá pagar la reparación digna para las familias de los estudiantes.

Esta sentencia no dejó satisfechos a los padres de familia y tampoco a un grupo de estudiantes que esta semana lanzó una carta abierta dirigida a las autoridades de la UVG. El malestar se debe, a pesar de que durante el juicio se comprobó que los jóvenes se encontraban en la mina cumpliendo con una actividad académica, a la decisión del juez de absolver a la universidad de toda responsabilidad.

“La UVG actuó pasivamente”

La carta firmada por un grupo de estudiantes, que en su mayoría estudiaba en la UVG en el momento en el que Ángel, Nahomy y Juan Carlos murieron, resalta que la universidad únicamente informó de lo sucedido por medio de un comunicado en el que afirmó que se trataba de un hecho accidental, a pesar de que en aquel momento no se habían realizado las investigaciones correspondientes.

Silencio y negligencia

El comunicado también señala que en los salones de clase se hizo todo lo posible porque se hablara lo menos posible del caso, además consideran repudiable que la UVG siga realizando jornadas de campo con estudiantes sin haber mejorado las medidas de seguridad posterior a la tragedia.

Una deuda con la justicia y la verdad

Los estudiantes dicen entender que la finalización del juicio por la muerte de sus compañeros ha dejado más dudas que respuestas. Para ellos, ninguno de los medios de prueba presentados deterinaron si la versión de Lemuel Valle, de que todo fue un accidente, fue verídica. Sobre todo durante las audiencias del presente año, cuando el Ministerio Público (MP) señalron que tanto Valle como los trabajadores de la mina que en sus testimonios mintieron en varias ocasiones.

Ahora las familias de los tres estudiantes fallecidos se encuentran preparando una apelación en contra de la sentencia emitida por el juez Mazariegos, para revertir la decisión de dejar fuera de toda culpa a la UVG. El camino en las salas de apelaciones podría ser largo ya que la CGN también apelará para no tener que hacer efectivo el pago de Q51 millones que deben entregar a los padres por su responsabilidad civil ya que los hechos sucedieron dentro de sus instalaciones y bajo la custodia de uno de sus empleados.

Autoría y edición

Periodista y fotógrafo en Prensa Comunitaria

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