Santa Eulalia: el gimnasio deportivo que nunca se construyó

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Créditos: gimnasio
Foto: David Diego

Por David Diego Marcos

06 de junio del 2019

La municipalidad de Santa Eulalia removió un vivero de árboles ubicado en una parte del terreno que ocupa una organización local de mujeres, para construir un gimnasio deportivo dedicado a la juventud. Dos años han pasado desde que llevaron maquinaria para relaizar el trabajo, pero el abandono de la construcción fue lo único que quedó en este lugar. A la administración del señor Diego Pedro Domingo Domingo le quedan 7 meses de gestión y para la población la expectativa del gimnasio se perdió, solamente esperan que los fondos no corran con la misma suerte.

En 2017, la administración del alcalde Diego Pedro Domingo Domingo  decidió construir un gimnasio municipal. Ubicaron uno de los terrenos contiguos al Centro de Administración de Justicia (CAJ), cercano al Centro de Atención Permanente (CAP),  ambos al costado de uno de los ríos que atraviesa el pueblo, en verano este afluente pasa desapercibido, pero al llegar las lluvias, con el invierno, el caudal crece y se desborda.

Foto: David Diego

Los encargados de la construcción de este gimnasio municipal decidieron suspender la obra con el argumento del desborde del río  y las lluvias. Con esos riesgos, dijeron, se corre el riesgo de que la tierra, con la fuerza del agua, se pueda ir lavando.

Dos veranos y dos inviernos pasaron y la construcción no avanzó. Este gimnasio sería destinado para actividades deportivas, con el objetivo de reducir el alto índice de alcoholismo y otros vicios que la juventud a estado adquiriendo. También podría servir para eventos socioculturales.

Lo cierto es que se perdió el antiguo vivero forestal de la Asociación de Mujeres Eulalenses para el desarrollo integral Pixan Konob’ Amedipk. En 2017 fueron notificadas para que movieran todo lo que estaba dentro del vivero, porque se iba a construir un gimnasio.

Al poco tiempo comenzó la temporada de lluvias, la municipalidad suspendió el trabajo argumentando que no se podía continuar por el crecimiento del río, pero que al dejar de llover retomarían el trabajo.

Dos años después no existe el gimnasio municipal.

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