El Volcán de Fuego sigue siendo una amenaza

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Créditos: volcán fuego1
Tiempo de lectura: 3 minutos
Foto: EPA

Por David Toro

27 de marzo 2019

El Volcán de Fuego sigue siendo un peligro latente nueve meses después de la tragedia del 3 de junio del 2018, que le costó la vida a más de 200 personas. Un informe presentado por la organización Acción Contra El Hambre y la Agencia Española de Cooperación Internacional, muestra que se debe mejorar la comunicación directa entre las instituciones encargadas de prevenir desastres y monitorear volcanes.

El informe fue elaborado en los últimos meses del año pasado por la vulcanóloga española Dolores Ferres, quien describe al Volcán de Fuego como un coloso “joven y rebelde”  que seguirá activo durante muchos años más. “La última erupción fue la más grande del episodio eruptivo que inició en 1999”, señaló la experta.

¿Se puedo evitar el desastre?

El 3 de junio del 2018 la erupción duró más de 15 horas. Los flujos piroclásticos (columnas de gas, ceniza y rocas) se desplazaron por las barrancas del Volcán de Fuego alcanzado más de 12 kilómetros por hora, estos flujos pueden llegar a tener una temperatura entre 300 a 500 grados centígrados. El informe indica que debido al deficiente monitoreo y las debilidades de comunicación entre la Coordinadora para la Reducción de Desastres (Conred) y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala (Insivumeh) no se podría haber evitado lo sucedido bajo estas condiciones.

La experta también destacó que muchos de los pobladores de las comunidades afectadas, sobretodo en San Miguel Los Lotes, Escuintla, carecían de conocimiento de las dimensiones de este tipo de fenómeno.

Foto: David Toro

¿Cómo evitar otro desastre?

El paso más importante para evitar otro desastre similar, es  complejo, según el informe, pues se trata de un monitoreo constante de todos los volcanes a nivel nacional. Ferres destacó que en el caso del Volcán de Fuego sería ideal que se realice un informe anual, pues su constante actividad lo vuelve impredecible.

“La Conred debe tener un comportamiento diferente, no es suficiente sólo con ver el volcán, no estamos viendo todos los datos; para cada etapa del volcán debe existir una correspondencia con acciones concretas que la autoridad debe gestionar con la población que vive en las zonas de alto riesgo (…) es el Insivumeh quien tiene el mandato de entender el volcán y explicarnos qué le está pasando”, destacó la vulcanóloga.

Si la comunicación y los planes preventivos no se mejoran, se podría volver a repetir una tragedia en el Volcán de Fuego. Actualmente el equipo de monitoreo presente en la zona ha mejorado, gracias al apoyo de varias universidades extranjeras, pero se debe trabajar con las poblaciones que siguen viviendo a escasos metros de las laderas. 

La experta realizó su informe recopilando todo el material de Vulcanología que existe en Guatemala: “existe mucho pero la mayoría está disperso y en otro idioma. Recopilamos esas tesis y realizamos nuestro estudio de laboratorio para presentar este informe a las autoridades y a la población en general”, indicó.

Autoría y edición

Periodista y fotógrafo en Prensa Comunitaria

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