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Fotografía: Stef Arreaga

Un informe sobre las víctimas del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, presentado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas  para los Derechos Humanos (Oacnudh), recoge todos los procesos de las víctimas desde el precario sistema de institucionalización, hasta las condiciones actuales de las menores sobrevivientes. 

Por Stef Arreaga

30 de noviembre de 2018

La sala estaba llena de personas de distintas organizaciones e instituciones que trabajan con niñez y adolescencia, gente de derechos humanos, jueces, funcionarios y periodistas.  En las primeras filas era fácil distinguir a un grupo de mujeres aún con la mirada triste: las madres de las víctimas.  En quienes aún se  percibe el dolor y la necesidad de encontrar respuestas.  Algunas de las niñas sobrevivientes también se encontraban ahí, quien sabe qué pasaba por su mente en el momento de escuchar de nuevo algunos relatos que las llevan al 8 de marzo del 2017.

Fotografía: Stef Arreaga

La actividad dio inicio mencionando a las 41 niñas fallecidas, pareciera una lista interminable. Cada nombre y cada apellido iba plasmado de muchas emociones, uno a uno iba siendo mencionado por Tania Sagastume y Vanesa Álvarez, de Oacnudh, quienes han dado seguimiento a este caso desde el principio.

Fotografía: Stef Arreaga

Liliana Valiña, representante de Oacnudh en Guatemala, presentó este informe en donde dio una breve explicación de cada uno de los puntos que se abordan en este documento de alta importancia: “recoge las voces de las sobrevivientes y de las familias de las víctimas mortales de esta tragedia”, dijo.  También mencionó que el documento fue elaborado a partir de entrevistas, misiones de observación, reuniones e intercambios  con víctimas, familiares, autoridades y organizaciones de la sociedad civil y que, a pesar de todos estos esfuerzos, quedan pendientes los cambios al modelo de protección de niñez que permitan garantizar los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

También hace una descripción muy importante de los factores que contribuyeron a que se diera esta calamidad de alto vuelo: se menciona principalmente la institucionalización como prioridad, la existencia de megacentros (hogares con mucha población de distintos perfiles), falta de recursos, infraestructura inadecuada, insuficiencia en la capacitación de personal y, sobre todo, se hizo mención de los jueces que pese a esta tragedia de impacto internacional, aún siguen enviando a hogares a menores de manera irresponsable.

Este informe también habla sobre la situación de muchas de las niñas sobrevivientes quienes han atravesado –en varias ocasiones– casos de depresión, estrés postraumático y autolesión, así como la situación psicoemocional de las familias de las niñas fallecidas a cuyas el Estado de Guatemala no atiende, pero sí les han dado atención algunos hogares privados, que no fueron mencionados en este informe. El Refugio de la Niñez y la Alianza han jugado un papel indispensable en el apoyo piscoemocional y acogimiento de las niñas sobrevivientes.

Valiña abordó el tema de los adolescentes de la comunidad LGBTI, quienes sufren de abusos, discriminación y maltratos por parte del personal de los hogares. No se les prepara de ninguna manera para que al cumplir la mayoría de edad salgan a una sociedad hostil e intolerante.

Familiares de las niñas fallecidas en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción. Fotografía: Stef Arreaga

Otro de los puntos importantes en el evento, fue la lectura de una carta redactada por las mismas familias, con una serie de cuestionamientos y exigencias al Estado de Guatemala con el fin de buscar justicia para sus hijas.

Finalmente, la voz de la cantante Sara Curruchich hizo estremecer a todas las personas que nos encontrábamos en el lugar. Las letras de sus canciones dedicadas a las 56 niñas, hicieron que muchas personas rompieran en llanto.

Sara Curruchich. Fotografía: Stef Arreaga

En este informe fue reconocido el esfuerzo y el valor de la campaña y la acción global #NosDuelen56, que involucra el trabajo de 58 artistas de diferentes países que retrataron a las víctimas mortales de este crimen. Esta campaña convocada por Prensa Comunitaria y el Colectivo 8 Tijax, está plasmada en dicho informe y la muestra fue expuesta durante el evento.

Fotografía: Stef Arreaga

Autoría y edición

Investigadora, periodista y diseñadora gráfica.

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