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Foto: Francisco Simón

Por Francisco Simón Francisco

17 de diciembre de 2018

El jueves 8 de noviembre de 2018, la empresa Energía y Renovación, AYSSA y Funtedegua, Trece Democracia, representantes del Ejecutivo de Estado, la corporación municipal, algunos líderes ilegítimos de las supuestas 23 comunidades que se organizan fuera del área de influencia de la región de Yichk´isis, autoridades indígena de Sololá y de los 48 cantones de Totonicapán y Álvaro Ramazzini (obispo de la Diócesis de Huehuetenango), alabaron en nombre del Señor Jesucristo, de la pobreza, de la violencia, del conflicto y de la migración, la firma del Diálogo por el Desarrollo y la Paz de San Mateo Ixtatán, en la que todos condenaron la mala fe de “aquellos que atentan contra la vida”, de aquellos que solo “viven del conflicto”, de aquellos que “no aman a su hermano y que no quieren el desarrollo del país”.

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Cabe destacar que la región de Yichk’isis actualmente agrupa a ocho comunidades y tres caseríos al norte de San Mateo Ixtatán. Una región auténtica y multiétnica del municipio, donde los pueblos q’anjob’al, chuj, akateko y mestizo conviven de una manera armoniosa con la naturaleza (tierra para el cultivo, agua para el consumo). A partir del 2010, luego de la consulta de buena fe realizada en 2009, aparece una empresa llamada Promoción de Desarrollo Hídrico, hoy conocida como Energía y Renovación. Tras la llegada de dicha empresa comienza otro período crucial, drástico y dramático para las comunidades. Comienzan la campaña de concientización con el discurso del “desarrollo humano y sostenible”, por medio de la figura de los supuestos líderes legítimos y representativos cuyo único fin es vender en el imaginario social “la nueva era, del atraso social al progreso social” con la etiqueta de energía limpia.

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Una empresa depredadora que se dedica a violar los derechos colectivos de los pueblos e imponer tres “proyectos hidroeléctricos” sin respetar las formas organizativas, comunitarias y la presencia de los pueblos indígenas q´anjob´ales, chujes, akatecos y mestizos en el territorio.

Actualmente la empresa se ha victimizado a través de los medios tradicionales y corporativos del país que responden a los intereses corporativos, tergiversando la realidad de los hechos, marginado a los líderes comunitarios bajo el discurso de violentos radicales, asesinos y grupos minoritarios que atentan contra el desarrollo para las 23 comunidades (representado por líderes que tienen intereses particulares y el único rol de cooptar a las comunidades al servicio del capital transnacional). Sumado a este discurso, el escudo de Álvaro Ramazzini, obispo de la iglesia católica de Huehuetenango, que en los últimos días ha criminalizado la resistencia de los comunitarios comparándolo con el crimen organizado, el narcotráfico y el coyotaje.

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Ramazzini, el vocero del neoliberalismo

Para Ramazzini, bienaventurados son aquellos que defienden el desarrollo, porque de ellos será el reino del progreso en la región de Yichk´isis y condenados por vida eterna aquellos que defienden el territorio, el agua y la vida…. Alabado sea el Señor por la presencia de las hidroeléctricas, porque necesitamos energía limpia en Guatemala… El obispo con el espíritu de la fe, de la cristiandad y del catolicismo defiende claramente el sistema neoliberal en Guatemala, desconociendo las normas que establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde se exige al Estado de Guatemala realizar una consulta previa e informada a los pueblos indígenas respecto a la imposición de proyectos hidroeléctricos, mineros o palmeros en sus territorios.

Históricamente, desde la colonia, la religión católica se ha apropiado de la vida de los pueblos, del conocimiento y de las distintas formas de pensamiento. Finalmente logró matar las creencias de nuestros antepasados, porque eran personas con una religión salvaje, sin alma y sin Dios, por lo tanto significaba que no tenían futuro… más bien, desde allí se preguntaron qué hacer con el indio, qué hacer con aquel hombre sucio, aquel que estorbaba el desarrollo y qué con aquel que solo vive pensando del trapo y palito. Queda claro y es evidente que Ramazzini maneja un discurso discriminador y racista, basado en una visión eurocéntrica y colonial contra las personas en resistencia.

Para Energía y Renovación, el Estado y Ramazzini, el diálogo se basa en una corrección política que tiene como finalidad ubicar a los individuos conflictivos para luego buscar cómo se les adapta a una sociedad con conductas socialmente adecuadas, aquellas encaminadas al modelo de pensamiento desarrollista occidental que a la fuerza y a toda costa quieren vendernos lo que no necesitamos, lo que era de todos antes de que fuera privado…

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