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Foto: José Nicolini, emergentes.com.ar

Por Emergentes

16 de diciembre de 2018

La denuncia colectiva fue la táctica que hizo que Thelma Fardin comunicara ayer en conferencia de prensa la violación ejercida por Juan Darthes 9 años atrás en una gira por Nicaragua de la tira televisiva que compartían. Él era el único actor adulto con 45 años y ella tenía 16.

Por Emergentes

“Yo seguía diciendo que no”, una frase que resuena, el no como respuesta a la operativa machista que en el origen de sus escrituras no acepta un “no”. Con 16 años Thelma dijo que no y el abuso sexual se concretó igual en la habitación de un hotel en Nicaragua. 9 años después con 23 años hace pública una causa penal en contra del actor, las matemáticas en lo que refiere a las situaciones de abuso son largas operaciones que requieren un proceso que se basa en oír a otras, a otres. Decir, contar, pasar por las palabras encharcadas en lágrimas y comprender que por esas lágrimas corre la misma sangre, sangre predecesora de heridas ancestrales zanjadas en los cuerpos de las mujeres. Hablar es una maniobra que el feminismo entrega como armamento, armarse frente a esa primera reacción de poner en duda lo que se está denunciando. “Yo sí te creo” viene a desmontar esa duda que aparece como reacción instantánea, discutir la veracidad de un testimonio en primera persona es una de las tantas operaciones que responden a la gimnasia del patriarcado.

El caso está radicado en la Unidad Especializada de Delitos Contra la Violencia de Género del Ministerio Público de Nicaragua y no se descarta que la justicia de ambos países pueda trabajar en conjunto. Sabrina Cartabia, abogada de Thelma, explicó que ahora comenzará la fase de recolección de pruebas, que el delito será juzgado en el país que sucedió y que a lo sumo Argentina podría presentar colaboraciones.

Ayer la conferencia se llevó a cabo en el multiteatro de la calle Corrientes, cerca de las 7 de la tarde la entrada estaba repleta de cámaras y periodistas de los principales canales de televisión y medios internacionales.

La colectiva Actrices Argentinas la había convocado y ya se conocía el rumor de que se trataba de una denuncia hacia Juan Darthes que ya tenía en sus espaldas varias situaciones de abusos expresadas por otras actrices. Podría ser en principio para celebrar que una denuncia por violación pueda ser escuchada en pleno prime time, esto es algo que tiempo atrás era inimaginable. Las actrices argentinas, que vienen reuniéndose en asambleas y que este año fueron parte de la lucha por el aborto seguro, legal y gratuito, pusieron en escena colectiva una denuncia que se replica en muchos cuerpos. Por eso es urgente comprender que esa lucha es compartida, no solo por quiénes tienen la posibilidad de acceder a mayor masividad sino también por quienes no. Por quiénes, desde los márgenes, entienden esa contraseña de lucha frente a la opresión y el maltrato. Si no se comprende esa experiencia compartida y transversal desde el hueso, nuestra lucha queda fosilizada.

No Estamos

Daniela Ruiz, mujer trans, directora de teatro y parte de 7 Colores Diversidad, estuvo junto a sus compañeras en el lobby del teatro con carteles reclamando el cupo laboral trans. Ellas no pudieron entrar en la sala del teatro en donde se realizó la conferencia de prensa ¿Por qué las actrices travestis y trans no estaban? Si ellas viven y reviven violencias en los bolos y en las productoras. Allí hay algo posible de saldar, reclamar por una lucha transversal que pueda refugiar los cuerpos violentados, que pueda desmenuzar los privilegios que condensan las mujeres cis blancas y sí, famosas. Y que no por reconocerlos dejan de ser armas de lucha, es mucho de lo que se puede hacer para que no pase más.


Foto:Vicky Cuomo / Revista Citrica

A continuación el comunicado completo que leyeron en la conferencia de prensa:

Por Colectiva Actrices Argentinas

La colectiva Actrices Argentinas convoca a esta conferencia de prensa para acompañar la denuncia penal radicada en Nicaragua en la Unidad Especializada de delitos contra la Violencia de Género del Ministerio Público realizada por nuestra compañera Thelma Fardin contra Juan Darthés. Venimos trabajando, teniendo regularmente asambleas en las que reflexionamos sobre temas relacionados con nuestro oficio. Estas asambleas han dado un marco de contención para que podamos hablar y decir lo que nos pasa. Por eso hoy estamos acá.

Como ya sabemos, el movimiento de mujeres y otras diversidades sexuales se propone desterrar un régimen de violencia e impunidad sostenido tanto desde el estado, como en cada espacio donde se juegan relaciones de poder. Están presentes en nuestros trabajos y lugares de formación.

El precio que nos ha sido impuesto a la hora de desarrollarnos profesionalmente ha sido el de callar y someternos. Según una encuesta reciente de SAGAI, el 66% de les intérpretes afirmó haber sido víctima de algún tipo de acoso y/o abuso sexual en el ejercicio de la profesión. Se parece más a una norma que a una excepción.Porque, ¿a quién vamos a denunciar? ¿Al jefe de casting? ¿Al dueño de la productora? ¿Al director de la obra o película? ¿Al maestro de teatro?

Es sabido que éste es un fenómeno que ha sacudido internacionalmente a la industria del espectáculo y es funcional a ella. Hoy decimos Basta. Escúchennos: el tiempo de la impunidad para los abusadores debe terminar.

Las actrices somos ignoradas al denunciar y exponer los abusos. Se duda sistemáticamente de nuestras voces, de nuestros testimonios. En nuestro ámbito laboral se nos aísla frente a vivencias traumáticas que están naturalizadas, que llevan a veces años identificar y poner en palabras. Mientras tanto, el abusador habla, actúa y trabaja con total impunidad, y pretende hacer a la víctima responsable de su propio abuso.

En nuestro medio, la opresión y cosificación son moneda corriente. Se erotiza y sobreexpone a niñes y adolescentes en la industria del entretenimiento. Estamos casi siempre desprotegidas por quienes nos contratan. Por ejemplo, se envía a menores de edad de gira sin tutelaje suficiente y adecuado. En nuestro medio no hay protocolos de acción frente a casos de abuso; y la lista podría seguir, es inmensa.

Necesitamos herramientas para enfrentar estas cuestiones que ademas se ven agudizadas por la precariedad laboral y la falta de trabajo. Contra todas esas formas de violencia y para que esto cambie, nos ponemos a trabajar desde hoy para dar esa batalla.

Donde la Justicia y el estado obstaculizan, desestiman, demoran, estigmatizan a las víctimas o fallan en forma aberrante a favor de los victimarios, como en el caso de Lucía Pérez, nos convocamos para decir basta. Porque el tiempo del silencio se terminó.

Asimismo, deploramos que algunos medios intenten llevar la atención hacia el costado más morboso de los conflictos mientras acallan las problemáticas laborales de fondo. Se vuelven cómplices. Le pedimos a la prensa responsabilidad en el seguimiento de este tema y de otros similares.

Los abusadores tienen el privilegio de utilizar el sistema de justicia para disciplinarnos. Buscan callarnos iniciando contra quienes se atreven a romper el silencio causas por Daños y Perjuicios o denuncias penales. Mientras las víctimas sufren las prescripciones, dilaciones, malos tratos y descreimiento por parte del aparato judicial.

Thelma pudo radicar la denuncia penal en la justicia pero otras compañeras que narraron haber sido violentadas por el mismo sujeto, no pudieron avanzar judicialmente.

La justicia no actúa con perspectiva de genero. Animarse a hacer una denuncia es un acto arriesgado cuando el poder judicial nos pone en el banquillo de las acusadas preguntando cómo nos vestimos, qué tipo de vida llevamos o si provocamos los ataques. Frente a este maltrato, está indiferencia y mordaza legal, las actrices nos organizamos.

Frente al “Mirá cómo me ponés”, nosotras decimos “Mirá cómo nos ponemos”. Nos ponemos fuertes, unidas, frente a tu violencia y tu impunidad, estamos juntas.

Que se haga justicia por nuestra compañera y por todes.

Esto recién empieza.

Fuente: https://emergentes.com.ar/as%C3%AD-nos-ponemos-cf8061a5f77f?fbclid=IwAR3Z0Hj9Aumvj6Oh6C_HVGmJjhqLD1XsIYfW_TuVxPu0pyQQdfNw-C4NKYU

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