Créditos: Grupo Noticias Gt
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por Patricia Cortez Bendfeldt

15 de noviembre de 2018

Enójese, claro, tiene todo el derecho. Sólo le cuento que ese no es un “caso aislado” y que en este país parece más sencillo que alguien ponga platos de comida para perro y agua en la calle para los animales a que se alimente al casi 50% de la población infantil que sufre de desnutrición.

Vuelva a enojarse, proponga recolectar fondos, haga proyectos de desarrollo, busque cómo ayudar y aun así, no logrará tocar ni al 5% de los que necesitan alimentos.

Fotografía: Facebook / Grupo Noticias Gt

¿Qué necesitamos entonces?

Tal vez no tenga idea de las toneladas de alimentos que se desperdician en aras de elevar los precios, tal vez tampoco sepa que un organismo enfermo por diarrea y parásitos no puede asimilar bien la comida.

Tal vez no crea que el acceso a vivienda, trabajo e incluso recreación, debe ser garantizada por el Estado. Tal vez usted sea de los que dicen que “la educación sexual sirve para que los chavitos crean que pueden coger libremente. Tal vez apoye a los que andan prohibiendo los anticonceptivos. Tal vez votó por Jimmy porque “los comunistas son malos”. Tal vez es buena gente, pero ingenua, de los que aún no se dan cuenta que hay que votar, apoyar la educación, exigir que los funcionarios “funcionen”, pedir agua potable en lugar de fiestas patronales a las municipalidades, incentivar la enseñanza de los idiomas locales, limitar el acceso a comida chatarra. Todo eso mejora la alimentación. Así que listo, vote, involúcrese, apoye.

Autoría y edición

Médica salubrista, investigadora y escritora.

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