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Por Joel Alvarado

20 de noviembre de 2018

Cada 20 de noviembre, pobladores de varias comunidades del Ixcán ―departamento de El Quiché― se reúnen en la comunidad Mayaland para conmemorar la partida del fundador las primeras cinco cooperativas en el municipio. En el siguiente relato compartimos parte de la historia del padre Guillermo Woods.

Guillermo Woods, sacerdote y filántropo estadounidense nacido en Houston, Texas, el 14 de septiembre de 1931, se graduó como sacerdote en el seminario Maryknoll de New York en 1958, luego se trasladó a Guatemala lleno de espíritu de hermandad y altruismo. En 1,959 fue asignado como párroco del municipio de Santa Cruz Barillas, Huehuetenango, donde fundaría, junto a campesinos del lugar, la cooperativa Malin, con la cual obtuvo un préstamo para la compra y posterior repartición de la finca La Palestina (hoy aldea La Palestina). Aprendió el idioma q’anjob’al y enseñó artes y educación a los más necesitados.

En 1,966, con ilusión y esmero a favor del campesinado, fundó la comunidad Mayaland, más tarde el parcelamiento Xalbal, luego las comunidades Tercer Pueblo o Pueblo Nuevo, Cuarto Pueblo y Quinto Pueblo (actualmente Los Ángeles). Cada una de estas comunidades conformó su propia cooperativa, unificadas en la cooperativa Ixcán Grande R.L., la cual albergó hasta dos mil familias.  Su iniciativa le acarreó admiradores, pero sobre todo enemigos poderosos: el gobierno, el Ejército de Guatemala y varios terratenientes.

Constantemente era amenazado y perseguido por la inteligencia militar, que lo acusaba de subversivo; versión jamás desmentida ni verificada por nadie. El sábado 20 de noviembre del 76 se dirigía hacia el municipio de San Juan Cotzal, cuando por circunstancias nunca esclarecidas, se estrelló en su avioneta junto a cuatro misioneros estadounidenses, pereciendo calcinados.

En su momento Estados Unidos exigió investigaciones claras respecto al caso, sin embargo, el Ejército guatemalteco desapareció toda prueba posible. En vida había pedido su descanso eterno en estas benditas tierras, por lo que sus restos reposan celosamente en la Iglesia Católica de la comunidad Mayaland, donde se puede visitar y conocer más de su historia.

El padre figura como víctima del conflicto armado interno.

Fuente: “Conozcamos Ixcán” (página web). Fotografías: Ramón Francisco Mateo

Autoría y edición

Periodista comunitario y camarógrafo

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