Ser periodista comunitaria no es un crimen, la agresión contra Rolanda García

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Créditos: rolanda david
Fotografía: Nelton Rivera

Por: David Toro

El ataque y retención ilegal en contra de la periodista comunitaria Rolanda de Jesús García Hernández, corresponsal de Telesur en Guatemala, por parte de trabajadores de la empresa Hidroeléctrica OXEC en Cahabón, Alta Verapaz el pasado martes 21 de agosto, es un hecho que ejemplifica los riesgos y consecuencias, que un periodista corre cuando se dispone a denunciar hechos ilícitos que atentan contra las comunidades. Tan solo durante el presente año 2 periodistas fueron asesinados en Suchitepéquez mientras ejercían su labor, según datos de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG), más de 36 comunicadores perdieron la vida de forma violenta en el país desde el año 2,000 hasta la fecha.

Rolanda García en conferencia de prensa, relató que ella se encontraba realizando un reportaje sobre la tala ilegal de árboles en el río Cahabón y para mostrar la difícil situación que están viviendo las comunidades Q’eqchi’, ya que este río esta siendo desbordado por la imposición de megaproyectos.  Un grupo de hombres que laboran para la empresa la rodearon, “me insultaban y exigían que borrara las fotografías que había tomado y me amenazaron me mostraron fotos de mi rostro que habían tomado” además fue amenazada con ser violada, según relató.  Tuvo que acceder a algunas de las demandas de los agresores para poder salir de la situación de riesgo, “tuve que mentir, les dije que me comprometía a no seguir documentando nada relacionado al río y a la empresa”.

Fotografía: Nelton Rivera

Aunque Rolanda salió con vida de este lugar, aseguró que teme por su integridad, el Bufete para Pueblos Indígenas la respaldará con las acciones legales pertinentes aseguraron, pues tanto la periodista como las instituciones que la respaldan buscarán que se enjuicie a los responsables del atentado en contra de su vida, los abogados demandan al Ministerio Público (MP) la investigación pronta y objetiva.

Ella no está sola, varias organizaciones de mujeres, indígenas, de derechos humanos, medios de comunicación comunitaria, periodistas y personas individuales manifestaron su respaldo y exigen que se respete la libertad de expresión, también les precoupa que no exista en Guatemala un mecanismo de protección a periodistas e investigadores sociales. La vulnerabilidad que sufren los comunicadores comunitarios y el periodista en general en el país es una constante, los atropellos van desde censura, criminalización, retenciones, amenazas y asesinatos.

Por su parte la empresa Oxec en sus redes afirma que es ajena al hecho y que la participación de sus “presuntos” colaboradores en él, no significa que promueva o avale este tipo de conductas.

Autoría y edición

Descendencia kaqchikel y afrodescendiente. Infancia en la cuna de una organización revolucionaria. Crecida dentro de la revolución cubana.

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