De videos chapines de reguetón y series abiertamente o solapadamente feministas

COMPARTE

Créditos: Fotograma.
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por: Patricia Cortez Bendfeldt

El escándalo ante el video de Ale Mendoza sólo refleja la absolutamente hipócrita forma en la que se defiende “el honor” de las mujeres sin entender bien de que va el supuesto “deshonor”.

El video no es una obra de arte, es una copia barata de “Top Gun”, bastante bien realizado (bonita fotografía, actriz bien elegida) para servirle de plataforma a una canción que quiere ser el himno del sumiso y que no pasa de ser “desde la friendzone” una queja a que ella pueda decidir y él no.

De cualquier manera, aunque la letra quiso ser un “los machos también lloramos cuando no nos quieren” se oye como un “antes yo era el que decidía y ahora sos vos”.

Interesante que hayan decidido poner a una mujer policía en posición de poder, toda ella investida en símbolos fálicos de dominación para representar a la “mujer libre que coge con quien quiere”, no, no se trata de cualquier mujer: es una mujer investida de poder masculino, dominando un espacio masculino y transformándose en ese macho don juan que se da el lujo de elegir entre sus subalternos a quien meter a su harem. Así que el video es cualquier cosa menos feminista: es la excusa para decir “se creen machos”.

Así que la queja, desde los entornos tradicionales, nos enseñó que si no se nos retrata como “madres sumisas, hijas obedientes y hermanas amorosas” no tenemos derecho de aparecer en videos.

En estas semanas me vi 3 series que abordan la temática feminista desde ángulos muy distintos, pero que merecen la pena de ser vistas:

La fantasía distópica de “the handmaid’s tale” que asusta porque es posible y probable. Podría pasar.

El relato absurdo e hilarante de “glow” que presenta las cosas de forma tan llana que nadie se espanta y la serie cuidada, bordada y emotiva “the marvelous Mrs. Maisel”.

Fotografía Youtoube

De la primera puedo decir que es todo lo que podemos temer: las mujeres dedicadas únicamente al servicio de los hombres en un entorno en donde todo está normado por patrones idénticos, el sueño de la uniformidad y el control absoluto, merece la pena verla dándonos cuenta de todo lo que hay de cierto en ella.

La segunda es hilarante y refrescante: las chicas tienen todos los estereotipos posibles, el sexo, la separación, la violencia se presentan de la forma más normal posible. Los cuerpos son totalmente diversos y hermosos.

Y la tercera me asombró. Hay referencias al “manual de la perfecta esposa” hay patrones de crianza que ya no son normales, pero que lo eran hasta hace poco, y hay rabia masculina ante el éxito femenino.

De nuevo pienso que el video del reguetonero no tiene nada de malo, pero tampoco tiene nada de bueno. Ninguna diferencia con videos anteriores ni con la forma de representar mujeres en escena.

Autoría y edición

Médica salubrista, investigadora y escritora.

COMPARTE

Noticias relacionadas