Créditos: Frente
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por: Glenda García García

Érase una vez una niña que aferrándose a la vida, a los siete meses de gestación, decidió abandonar el vientre de su madre e iniciar su recorrido en esta tierra, junto a la humanidad. Creció con la idea de tener una misión en su vida y con determinación, desde muy pequeña, trazó esa ruta soñada jugando a ser maestra y escritora de sus propias fábulas y aventuras.

Una caja llena de aquellos recuerdos guardaba en algún lugar de su casa mientras en la cotidianidad de su vida adolescente participaba en movimientos estudiantiles sin abandonar su pasión por la escritura, la poesía y trabajando por alcanzar su deseo profundo de devolver la sonrisa y la magia infantil a niñas y niños para quienes los sueños habían sido arrebatados.

Fotografía: Frente

Aunque su nombre evocaba la vida de un ser que se perdió en su propia ruta, ella fue coherente con el camino revolucionario delineado para sí misma. Llegó el momento y con la juventud en las manos, estaba preparada para hacer frente a esa misión que por un siglo había esperado por ella. El jardín regado con la lucha y el amor de miles de mujeres estaba listo y ahí, a la orilla, aquella niña de fuerza atravesó su segundo umbral como una gran mujer, sintiendo en su caminar el olor de la amapola; su nombre, que para siempre quedaría grabado en la memoria y en la historia de un movimiento al que le devolvía la esperanza.

A Lenina Amapola García López, primera mujer electa para el cargo de Secretaria General de la Asociación de Estudiantes Universitarios “Oliverio Castañeda de León” de la Universidad de San Carlos de Guatemala -USAC-. Guatemala, 31 de agosto de 2017 (a casi un siglo de la creación de la AEU) #NuevaClasePolítica

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