La memoria oculta y resguardada en los pasos firmes de las mujeres  q’eqchi ‘s

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Créditos: memoria oculta
María y Petrona Maquín, de Mama Maquín

Texto y fotografías: Lucia Ixchíu

Con un profundo silencio y con lágrimas en los ojos inició la caminata por la “39 Conmemoración de la Masacre de Panzos” en 1978, en el  Barrio “La Soledad” rumbo al parque central del municipio de Panzós, Alta Verapaz. Esta conmemoración se realiza cada 28 de mayo, año tras año.

Sin duda para muchos ha pasado ya mucho tiempo, pero las víctimas sobrevivientes de la masacre de Panzós, no pueden borra lo ocurrido el 28 de mayo de 1978 en la plaza central del pueblo, es como si hubiese sido ayer.

Con valentía una de las sobrevivientes que encabezaba la caminata portando la manta de “Mama Maquín” con lágrimas en los ojos marchaba con dignidad, sin duda se eriza la piel de pensar por las  miles de situaciones por las  que han pasado las mujeres de la región del “Valle del Polochic”, mujeres maya q’eqchi.

María, nieta de Mama Maquín

María Maquín es nieta de “Mamá Maquín”  quien en q´eqchi explicó y narró los horrores ocurridos a su familia, María contó que  el verdadero nombre de su abuela era Adelina Caal y que ella fue una mujer ejemplar que tenía un liderazgo reconocido, Mamá Maquín impulsó el acceso a tierra para las mujeres indígenas, ella  se asentó en el barrio “La Soledad” cercano al centro  de Panzós. Su familia y muchos de los sobrevivientes  debido a la masacre tuvieron  que desplazarse de manera forzada por el ejército a otros países como México y Belice.

Las  miradas  de las mujeres q´eqchi´s  contaron mucho en medio del silencio, las mil y una historias que tienen por contar, la historia de la evangelización, el despojo de la tierra para el monocultivo del café, el despojo durante la guerra y el despojo actual con la Palma Africana.

La región del Valle del Polochic fue testiga de diversos abusos por parte del ejército de y los terratenientes, Edeliberto Asig “El Canche”, jefe de la policía municipal y comisionado militar, fue uno de los perpetuadores de la masacre, estuvo involucrado en las atrocidades cometidas contra las mujeres del Sepur Zarco, y otras comunidades.

Asig fue juzgado en febrero del 2016 por el Tribunal de Sentencia de Mayor Riesgo  y declarado culpable con una sentencia de 240 años de prisión. Junto a este comisionado militar, también fue juzgado el coronel Esteelmer Reyes quien recibió una condena de 120 años por el delito de deberes de la humanidad en su forma de violencia y esclavitud sexual, también por asesinato.

Mientras caminábamos desde el barrio “La Soledad”, del mismo lugar de donde marcho Adelina Caal desde su casa al parque, imaginé como fue la travesía de esas mujeres y hombres que reclamaban la devolución de sus tierras , demandas que continúan hoy sin resolverse .

A paso firme caminaban las mujeres q’ eqchi’s conmemorando la memoria de sus familiares, esa masacre que algunas de ellas vivieron juntos a sus seres queridos, nada las detuvo, caminaban sin miedo, pese a los miles de intentos de desmovilizar, desarticular e intimidar la lucha que ellas han llevado durante muchos años.

Su fuerza y muestra de dignidad son un ejemplo para todas las mujeres que en este país tan desigual y machista luchamos por justicia para nosotras, desde hace mucho tiempo estas mujeres vienen peleando por cosas,  como dicen ellas, son de sentido común. El acceso a la tierra, el derecho al agua, a la vivienda, educación, salud, alimentación.

Las demandas de Adelina Caal continúan, el despojo a las comunidades del “Valle del Polochic” continúa, los asesinatos, las masacres y la guerra contra población Qeqchi, nada de esto ha cambiado.

Ellas se mantienen luchando contra la imposición del gobierno, las empresas nacionales y extranjeras o los terratenientes, las mujeres Q’eqchi’s caminan con la frente en alto, pidiendo justicia para su pueblo, para la madre tierra y por la libertad para los presos políticos en el país.

Como Abelino Chub Caal en la cárcel por defener los derechos colectivos del pueblo q’eqchi hay muchos hombes más, va en aumento la criminalización y persecución penal contra este pueblo, los problemas por la tierra no terminan.

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