A un año: justicia para la dirigente indígena lenca Berta Cáceres

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Berta Cáceres sentada en el Río Gualcarque, en la región de  Río Blanco donde han librado una lucha contra la construcción del proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, que afecta gravemente el ambiente y territorio de las comunidades indígenas de la región. Fotografía: Goldman Environmental Price.
Berta Cáceres sentada en el Río Gualcarque, en la región de Río Blanco donde han librado una lucha contra la construcción del proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, que afecta gravemente el ambiente y territorio de las comunidades indígenas de la región. Fotografía: Goldman Environmental Price.

Por: Redacción Prensa Comunitaria

La madrugada del 3 de marzo fue asesinada, en su pueblo Esperanza, Intibucá, la reconocida lideresa indígena de Honduras Bertha Cáceres, coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras –(Copinh), quien fue galardona en año 2015 con el Premio Medioambiental Goldman, máximo reconocimiento mundial para activistas de medio ambiente por su trabajo en defensa de los derechos de los pueblos indígenas, su territorio y recursos naturales.

Ella inició como activista desde que era estudiante y en 1993 fue cofundadora del Copinh, cuyo objetivo es la defensa del agua, la vida y el territorio ante las crecientes amenazas que representan la instalación de proyectos extractivos en comunidades indígenas del país, la defensa de los derechos del pueblo Lenca y la búsqueda por mejorar sus condiciones de vida.

Berta Cáceres y Copinh han estado acompañando diversas luchas por el territorio en el occidente de Honduras. Durante las últimas semanas de su vida, Berta estuvo denunciando la violencia, represión e intimidaciones de las que había sido objeto, tanto ella, como el Copinh y las comunidades.

El 20 de febrero en la comunidad Río Blanco, mientras llevaban a cabo una actividad pacífica en defensa del Rio Gualcarque, por la construcción de una represa hidroeléctrica, propiedad de la empresa hondureña DESA que cuenta con financiamiento internacional, enfrentaron amenazas y represión de parte de los trabajadores de la empresa y fuerzas de seguridad y la última denuncia realizada el 25 de febrero, por el violento desalojo contra la comunidad Lenca, La jarcia, en Guise Intibucá por parte de agentes de seguridad del Estado de Honduras.

La información que circuló es que por lo menos dos individuos irrumpieron en la casa donde Berta se hospedaba en el Residencial La Líbano, disparando directamente contra ella, dándole muerte. A pesar de que ella contaba con medidas cautelares otorgadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el Estado de Honduras no le brindó ningún tipo de seguridad en su vivienda.

Desde Guatemala, el equipo de Prensa Comunitaria se suma a la indignación y repudio de este golpe contra líderes, defensores y comunidades de Honduras que sufren represión y criminalización en la defensa de la vida y el territorio, exigimos el esclarecimiento de los hechos. #JusticiaParaBerta.

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