Amnistía Internacional: sobre el juicio por la muerte de Adolfo Ich Chamán

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Créditos: adolfo-ich-chaman
Adolfo Ich Chamán/ Fotografía: James Rodriguez
Adolfo Ich Chamán/ Fotografía: James Rodriguez

30 de Noviembre de 2016

Índice: AMR 34/5252/2016

El 27 de septiembre de 2009, Adolfo Ich Chamán, un reconocido líder comunitario indígena Maya Q’eqchi’, defensor de derechos humanos y crítico de las actividades mineras en su comunidad, fue macheteado y baleado hasta la muerte. Desde entonces y por más de 7 años, la defensora de derechos humanos indígena Angélica Choc, esposa de Adolfo Ich Chamán, ha reclamado justicia por el asesinato de Adolfo, en un juicio que se lleva a cabo en contra el ex jefe de seguridad de la Compañía de Níquel Guatemala, en ese entonces dueña de la mina Fénix, en el municipio de El Estor, Departamento de Izabal.

Finalmente, tras años de reclamar el derecho de acceso a la justicia, el caso está llegando a su conclusión. El 1 de diciembre está programado el inicio de la presentación de alegatos conclusivos del Ministerio Público, la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y Angélica Choc. Posteriormente, la defensa de la parte acusada tendrá la oportunidad de presentar sus alegatos conclusivos. Una vez agotada esta etapa, se espera que el Tribunal dicte sentencia.

 Angélica Choc ha tenido que enfrentar riesgos particulares debido a su labor como defensora de derechos humanos en el largo proceso para exigir justicia por la muerte de su esposo. Angélica Choc ha sido víctima de vigilancia alrededor y en su camino a los tribunales de parte de personas no identificadas, así como amenazas y hostigamiento[1].  Además, durante el debate oral, ha tenido que acudir semanalmente durante 4 días a Puerto Barrios, sitio en que se desarrolla el juicio y que queda a varias horas de su residencia. Desde febrero de 2016, el Tribunal que lleva el caso decidió continuar las audiencias a puertas cerradas, lo que ha implicado riesgos y cargas adicionales para la defensora, quien ha tenido que afrontar sola las diligencias. De esta forma, se ha negado la presencia de observadores internacionales o de representantes de organizaciones de la sociedad civil nacionales, quienes acompañaban a la defensora en los debates como forma de solidaridad.

Durante años, Amnistía Internacional ha documentado la situación de las personas defensoras de derechos humanos en Guatemala, incluyendo aquellos quienes defienden los derechos relacionados con el medio ambiente y al territorio. La impunidad en casos de ataques contra personas que realizan la importante labor de defender derechos humanos es una constante en Guatemala que alimenta un ciclo de ataques y violencia en su contra. La falta de sanciones para los responsables de agresiones contra defensoras y defensores de derechos humanos envía el mensaje de que estos hechos no tendrán consecuencia alguna, y por lo tanto, pueden seguirse cometiendo.

La inminente conclusión de este juicio emblemático constituye una oportunidad crucial para el Estado guatemalteco en materia de justicia para las personas defensoras de derechos humanos. Amnistía Internacional seguirá monitoreando el avance del caso como parte de su trabajo con las y los defensores de derechos humanos en Guatemala, incluyendo aquellos que trabajan por los derechos humanos relacionados al territorio y al medio ambiente.

[1] “Defendemos la Tierra con Nuestra Sangre”: Personas Defensoras del Territorio y del Ambiente en Honduras y Guatemala, AMR 01/4562/2016, https://www.amnesty.org/es/documents/amr01/4562/2016/es/

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