Petén: están en peligro las comunidades en la Sierra Lacandona y Laguna del Tigre

Por: Nelton Rivera.

“Las comunidades, ante los desalojos, amenazas de desalojo, detenciones ilegales, quema de cultivos, ranchos, asedio en puestos de control militar y de CONAP, y por toda la desigualdad imperante, que históricamente hemos soportado, decidimos presentar el 28 de septiembre de 2016 una Propuesta Alternativa de Desarrollo Integral y Sostenible, al Estado de Guatemala.”[1]

Las comunidades denunciaron la continuidad de la represión del Estado guatemalteco a través de las fuerzas de seguridad estatales: Policía Nacional Civil (PNC), ejército, DIPRONA y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas –CONAP-, múltiples son los casos de violaciones a los derechos humanos que viven constantemente los comunitarios, el día miércoles 22 de marzo, ingresaron al área de trabajo de los comunitarios.

Intentaron detenerlos de forma arbitraria, al momento de exigirles a los agentes la razón de su presencia en la comunidad La Mestiza, estos  manifestaron que se encuentran en esa área para resguardar y proteger al señor Roan Balas McNab, quién actúa bajo la figura de una institución llamada: Sociedad de Conservación de Vida Silvesre (WCS), McNAb es un ciudadano norteamericano que argumenta ser el dueño del área protegida, luego los agentes intentaron detener de forma arbitraria a los comunitarios, por lo menos dos campesinos tuvieron que recibir atención médica por los golpes, así lo detallan en dos comunicados recientes:

  1. “El día 22 de febrero del 2017 militares detuvieron al señor Belter Ascencio, quien llevaba unos block para su vivienda y alambre espigado, a quien lo detuvieron por más de seis horas en el Destacamento Militar de El Naranjo.
  2. Elementos de CONAP, DIPRONA y Ejercito Nacional atacaron a un grupo de campesinos de la comunidad La Mestiza, que se encontraban preparando tierras para cultivar. Hasta el momento sabemos que varios campesinos están heridos. Según nuestros compañeros que están en el lugar informan que el señor Roan Balas asegura ser el propietario de esas áreas.
  3. Así mismo se criminaliza de forma generalizada a las comunidades de participar en hechos ilícitos y estar invadiendo áreas protegidas.”
  4. Cercos militares que impiden el ingreso de alimentos, herramientas de trabajo y materiales para mejorar viviendas y cultivos;
  5. Negación de proyectos, para educación, salud, cultura, religión, lo que viola claramente los derechos humanos.
  6. Criminalización y estigmatización: se nos llama constantemente narco-traficantes, narco-ganaderos, usurpadores, destructores del bosque;
  7. Los Desalojos: el Estado ha desalojado a varias comunidades como Centro Uno, Nueva Esperanza, Pollo Solo, Macabilero, Vergelito, 47 familias de La Mestiza; quema y destrucción de casas y cultivos;
  8. Detenciones ilegales: el CONAP, con elementos del ejército capturan a los campesinos en estas tierras y son trasladados a un juzgado en un plazo que excede las 6 horas. [2]
Fotografia http://lafeber.com
Roan Balas McNab, norteamericano. Fotografia http://lafeber.com

La lista de agresiones y violaciones a los derechos humanos de estas comunidades es larga, desde el inicio de la contrainsurgencia el Estado a través del ejército, policía y paramilitares realizaron desapariciones forzadas y masacres. Con el fin de la guerra, las comunidades abrazaron la esperanza de retornar, quienes fueron desplazados de forma forzada y de reconstruir su futuro quienes sobrevivieron a la guerra.

Desde el siglo XX, el Estado de Guatemala impulsó la estrategia de colonización del gigantesco territorio de Petén, especialmente por el avance de los intereses de México, Estados Unidos e Inglaterra a través de Belice por tener alcance sobre los bienes naturales de este departamento fronterizo.

Como respuesta el Estado incentivo el traslado de campesinos de distintos lugares de oriente y la boca costa del país para colonizar este departamento. Así surgieron las primeras aldeas y caseríos que luego conformaron los actuales municipios del Petén.

Desde 1950 los campesinos llegaron a asentarse en la Sierra “La Lacandona”  y en La Laguna del Tigre, los primeros colonos fueron agraristas durante la revolución de 1944 al 54, quienes vieron deshacerse los avances en la redistribución de la tierra, especialmente de la reforma agraria luego de la invasión Norteamérica y la contrarrevolución de la oligarquía y la iglésia católica agrupada en el Movimiento de Liberación Nacional (MLN).

Para el Estado de Guatemala el interés sobre el departamento de Petén cobró importancia junto con el interés de los Estados Unidos y otros por el petróleo a partir de la década de los 60. De esa cuenta el país se lanzó a un proceso de colonización del Petén, para Manolo Vela esto como resultado de la expansión capitalista con el rompimiento del orden colonial.

En un breve lapso se pasó de una industria extractiva operada por recolectores (de hule, principalmente; pero también xate y pimienta), centros de explotación (de caoba, “las monterías”), y haciendas ganaderas, a un complejo integrado por grandes propiedades dedicadas al ganado vacuno, explotaciones de pequeña y mediana propiedad y cooperativas, dedicadas al cultivo de granos básicos (maiceras) y a la auto-subsistencia y empresas transnacionales de petróleo.”[3]

67 años después, las comunidades que habitan en la Sierra Lacandona y La Laguna del Tigre suman más de 60 mil personas que han vivido, cuidado los bienes naturales, durante muchas generaciones.

Nuevamente el Estado de Guatemala, criminaliza a las comunidades que históricamente han habitado estos territorios, no atiende las demandas de las comunidades especialmente un diálogo abierto, transparente y democrático. Contrario a las peticiones de las comunidades, las fuerzas de seguridad, policía y ejército se dedican a acosar, intimidar, agredir e incluso a poner en riesgo la vida de los comunitarios.

unitarios.

Lea y descargue los comunicados de las comunidades de la Lacandona y de la Laguna del Tigre:

Comunidades afectadas por la declaratoria de las áreas protegidas de la Laguna del Tigre y Sierra De Lacandón departamento de Petén.

Represión y falta de voluntad política para resolver la conflictividad que viven las comunidades de Laguna del Tigre y Sierra de Lacandón, El Petén.

Denuncia de los comunitarios ante la Procuraduria de los Derechos Humanos PDH.

 

[1] Comunicado de las comunidades de Laguna del Tigre y Sierra de Lacandón. 23 de marzo 2017.

[2] Ibídem.

[3] Manolo Vela Castañeda. Petén, 1967-1984: las bases agrarias de la insurgencia campesina. Guatemala, la infinita historia de las resistencias.

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Prensa Comunitaria Km. 169

Historiador, fotoperiodista, formo parte del equipo de investigación de Prensa Comunitaria.

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