¿Estamos exagerando?

Fotografía: lettera43.it

Por: Patricia Cortez Bendfeldt

Digamos que entiendo el “miedo” de los hombres a que las acusaciones de acoso y abuso crezcan. ¡Vamos!, a veces podemos ser tan lloronas y quejarnos por ¡nada!, ante todo porque nos gusta “hablar por otras” “ve, es que si a vos te molesta pero la señora de la vecindad dice que es normal, pues es normal”.

“Mi esposa” escribe un comentarista guatemalteco “no se ofendió cuando unos adolescentes (negros, claro, viven en áfrica) parados en la esquina (ella en el carro, fuera de su alcance real) le lanzaron un beso y le hicieron señas” (mientras cambia el semáforo y ella sale de su alcance en el barrio al que, seguramente, no volverá a pasar ni los reconocerá) o sea, sin tomar en cuenta las otras barreras (estrato social, pertenencia étnica, edad y distancia geográfica) que trascienden esa imagen. Claro que es idéntica a la niña adolescente negra que pasa por la misma esquina y recibe el mismo trato mientras corre a esconderse en su casa, que es vecina a la de los chavos que le han dicho “te vamos a violar” en señas (lo mismo le dijeron a la rubia, adulta, europea que va en el carro, pero el riesgo no es idéntico).

He estado viendo una fotografía de uno de los acusados famosos de Hollywood, una joven (modelo de play boy, de esas que les gusta exhibirse, vamos) con uniforme camuflageado, chaleco antibalas y casco, se queda dormida en un avión y el “productor” del show que fueron a dar en Irak para los soldados, hace un gesto de “apretarle las bubis” mientras ella está profundamente dormida. Ella cuenta que, mientras estuvo consciente, el tipo intentó besarla “como parte del guión” a lo que ella se negó y pues, mientras duerme “culito dormido no tiene dueño” dicen por aquí.

Pero es que ¡por eso vamos a perder a un gran humorista!, vamos mujeres, no sean exageradas, eso pasa en todos los buses de adolescentes que van al puerto y cuando ellas (y ellos también, más si existe duda de su heterosexualidad) se quedan dormidos y son agredidos de esta forma ¿acaso ninguno de ustedes tiene la foto de la “putita” “la gorda” “el marica”, mientras el resto hace señas obscenas a su alrededor cuando se quedó dormida? y si no las tienen, recuerdan la escena con ¿vergüenza? o se divirtieron y colaboraron “alentando” al agresor. Vamos, díganme que eso no es violencia, que pobre el cuate (el agresor, no el agredido) que tendrá que vivir mal por culpa de una ¡broma!, no seas exagerada mujer…

Durante muchos años pensé que jamás había sido acosada, suelo ser muy directa y pienso que me educaron como hombre y aprendí a parar las cosas antes de que pasaran a más…muchas veces pensé que era porque no soy “excesivamente atractiva” y me daban pena las niñas bonitas que suelen ser muy atacadas.

¿Quién define que es acoso? ¿qué línea es la que no se cruza? ¿cómo podemos enseñar respeto? Recuerdo que yo también me reí de una pandilla de adolescentes que me gritó “puta, que chiches” mientras atravesaba el parque centenario del brazo de mi “esposo”, y acompañada de varios amigos, con lo cual sabía que no se acercarían. Y también, ahora reconozco que mucho del acoso es tan “ingenuo” como no entender el patriarcado y sus mandatos.

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