“Ese niño interno que sobrevive al proceso de volverse adulto” una entrevista con Ishto Juevez

Fotografía Cedrick Arenales

 

Por: David Toro.

A través de una composición musical podemos conocer un poco de las muchas ideas, pensamientos e incluso sentimientos de un músico, tal es el caso de Ishto Juevez,  un compositor guatemalteco con una esencia única y un talento notable, lo entrevistamos y mostramos un fragmento de la esencia del artista, las ideas que emanan de este singular ser, quien  hace más de una década se presentó oficialmente por primera vez en el ya extinto Café el Gavrroche.

¿Dónde surge  tu nombre Artístico, “Ishto Juevez”?

“El nombre surge en dos etapas, Juevez, en la adolescencia, al descubrir las artes como una forma de vida, en la búsqueda de un nombre único, memorable y fuese capaz de cuestionar la percepción de eso que llamamos nombre propio Ishto, surge hace unos 7 años, al sentir que le faltaba algo al nombre, además de querer echar mano de un chapinismo, que implica en cierta forma, un recordatorio de que, en el fondo, la creatividad es ese niño interno que sobrevive al proceso de “volverse adultos”

¿En qué momento decidiste que la música sería tu forma de vida?

“Hay diferentes momentos en los que “decidí”, hacer música siendo pequeño, habiendo crecido en una casa donde mi padre tenía una guitarra con la que había yo jugado y fantaseado organizando mini shows para mis padres; a los 12 años me regalan mi primera guitarra junto con un libro con algunos acordes.

El segundo momento, ya en secundaria, habiendo aprendido algunas canciones, a los 15 años armamos una banda, junto con Sergio Argueta y Francis Dávila (DJ Francis Dávila), en la que hacíamos covers de rock de los 60´s; en esta época empecé a escribir, canciones y poesía. El tercer momento, fue años después, habiendo decidido seguir mis sueños, me lance a mochilear, después de oír las historias de los viajes de mis amigos Pancho Toralla (Panchorizo) y de Javi del Cid, me vi viajando con mis ahorros, hasta que no hubo más, me refugie en la selva de Costa Rica, hasta que unos amigos me animaron a ir a la ciudad y empezar a cantar en buses. Recuerdo bien, que el primer día cante en los buses que van a la universidad de San Pedro, habré ganado suficiente para 2 días de hostal y para la comida, así que decidí continuar con mi viaje, algo que se convirtió en una forma de vida”

 ¿Qué opinas del bajo apoyo del estado y de la sociedad en general hacia el desarrollo del arte en Guatemala?

Hacer música o cualquier otro tipo de arte, en Guatemala, es una acción heroica, y por ello, admiro mucho a esta nuestra comunidad de atrevidos artistas, en su perseverancia y capacidad de hacer sostenible su arte.

Es curioso que se use la palabra apoyo mucho en distintos niveles, me suena a mí como si el Estado nos hiciese un favor. Con un Ministerio que comparte la cultura con el deporte, con un evidente desequilibrio sobre y hacia qué sectores invertir su contienda, pudiendo bien tener dos diferentes Ministerios, nos remite a, que entendemos por cultura y qué clase de cultura es la que realmente interesa al Estado y a las personas que conforman el mismo.

¿Tu disco titulado “El Chapuz Chapín, qué significado tiene para ti y en qué momento de tu vida surge este gran material musical?

Este EP de nombre Chapuz Chapín, es el primero de tres álbum en que, de cierta forma, coloco las razones y la nausea que me causaba lo que yo entendía de mi país antes de viajar por primera vez, las razones por las que sentí que huía un poco de aquí.

Apelamos esa, tan útil y a la vez, peligrosa metáfora de la Olla de cangrejos, y también, eche mano del término Chapuz como concepto y practica en la cultura, que en su aspecto negativo es esa forma improvisada y apenas lograda, ese hacer las cosas “al llegue” con que se solucionan todo acá en Guate, y en su aspecto positivo, esa capacidad de los chapines de improvisar y sobrevivir el paso de los siglos, dadas las carencias y las austeridades con que viven muchos, de hacerse una vida digna y de sacar de donde no hay, y aun así ser mucho más sonrientes que muchas otras.

Curiosamente este trabajo musical fue publicado unos días después del juicio en contra de Ríos Montt.

Conocemos  que has viajado mucho de manera valerosa y errante, ¿De los países que has visitado cuál te ha marcado más y por qué?

No sé si la forma en la que viajo se puede llamar errante, aunque existe cierta medida de caos al estar en un territorio desconocido, pero siempre viaje con un propósito claro, el cual en mi caso es la música, aunque viaje haciendo circo y otras actividades artísticas.

Me marca Costa Rica, porque allí me quedé sin mis ahorros y tuve que enfrentarme a la realidad y no regresar a mi zona de Confort que era Guatemala, Colombia me marca, por la forma en la que su gente enfrenta las cosas, me marca Dinamarca, aunque no pareciera, puesto vivir en ese país por un tiempo, afectó mi manera de ver la vida, ellos ven al arte con una gran importancia para sus vidas, me sorprendió ver como los daneses tienen a la par del piano de su casa un cancionero con música tradicional de su cultura proveniente desde los vikingos.

¿Qué importancia tiene la Unión de los artistas independientes de diferentes ramas para el desarrollo de la expresión en Guatemala?

A mi punto de vista la escena lo que pide es una plataforma que estructure la expresión artística, que ayude a traer nuevos artistas y exportar más artistas nacionales, en mi caso yo estoy adelantado en el camino de la música y me doy cuenta de la importancia de trabajar en conjunto, pues más allá de ser una expresión individual también expresamos una cultura.

Entonces si somos guatemaltecos está bien que nos demos una mano, entendiendo que en cierta manera lo que el mercado pide sea una diversificación de los roles (productores, músicos, etc.), porque existen muchos papeles no solo el cantante, aunque aquí pareciera que cuesta soltar la rienda para que otra persona ayude en los procesos.

En tu música se siente impregnada la esencia de Guatemala, ¿qué elementos de nuestra patria te han servido de inspiración?

Es interesante, porque si tenemos una identidad compartida, entre los que estaban aquí antes y los que después vinieron, la mezcla “café con leche y leche con café” que tenemos hoy, la parte más interesante de Guatemala es la búsqueda de identidad, nuestro país tiene distintas perspectivas y formas de entenderse, que no todas están de acuerdo, persisten entre golpes y caricias.

Yo recomendaría al guatemalteco y no digamos al artista salir del país para comprenderlo mejor,  me sirve haber salido de Guatemala y conocer como lo entienden otras personas, estando fuera comenzamos a extrañar todo lo propio de esta tierra, detrás de todo ello hay algo subyacente que pulsa, quizá un temblor de volcán y un poco de magma subterránea que agitan a esta comunidad de gente tan dispar y tan heterogéneamente colorida, única y mágica por  su capacidad de perderse en el tiempo y contradecir la lógica.

 ¿Qué opinión te merece, la triste situación de discriminación y racismo que vive nuestro país?

Es curioso que la pregunta empieza con la palabra “triste”, como si lo único que puede ser, es triste, yo no le tengo miedo al conflicto, creo que es necesario, porque a veces guardamos la mierda bajo la alfombra, se acumulan cosas que comienzan a apestar y que mejor que sacarlos y limpiarlos.

Me causa conflicto ser un blanco en este país como este porque a mí se me discrimina pero a la inversa a mi no se me considera como de este país, razón por la que tuve que salir para buscar mis raíces y conocer que uno es de donde quiere ser y de con quien el corazón quiera estar.

Es un proceso muy extenso, hay cosas que no son propias solo de este país, estamos comenzando a conocemos como culturas, esto nos acerca y nos aleja a la vez, con ideologías, cosmovisiones y religiones tan distintas que hay en el planeta,  el caso de Guatemala es diferente al resto de Latinoamérica, pues aquí el espíritu de la gente precolombina se mantiene hoy en día en su lucha por conservar sus ideas, es una cuestión casi única en el planeta.

Aquí se muestra un contraste entre los blancos educados, las personas globalizadas versus una cultura que lleva en sus rasgos y en sus tradiciones, registros de culturas anteriores que eran sostenibles y que no dañaban su ecosistema, a fuerza del choque debemos reconocer que somos vecinos de pedazo de tierra.

Nuestro país tiene una gran riqueza natural, sin embargo no es secreto que es masacrada por distintas industrias ¿como artista y como guatemalteco que piensas sobre el irrespeto a la naturaleza y el poco interés de la sociedad?

Es interesante siendo un país volcánico rodeado de océanos, somos un pedazo de tierra bastante fértil, en medio de una visión material como la que el capitalismo y el planeta están celebrando felizmente, tras la sociedad de consumo que nos seduce diariamente.

Esto justifica la explotación a la naturaleza, si no hay consciencia y educación es difícil llegar a un consenso sobre lo que tiene un impacto negativo, hay prioridades y el contexto guatemalteco es de mucha gente joven y dentro de eso mismo hay una educación sexual muy vaga y una reproducción masiva alarmante, muchos menores condicionados con hijos, entorpeciendo las responsabilidades ecológicas que una persona tuviera que asumir.

Hay ciertas industrias con todo el aparato legal para realizar explotaciones, teniéndola fácil para que se aprueben leyes a su favor y salirse con la suya, estamos a merced de corporaciones internacionales gigantes que están  destruyendo el planeta y se aprovechan de países como este que no tienen una organización y un movimiento colectivo capaz de realizar campañas que contrarresten esto, los grandes países se aprovechan del hambre para esclavizar a la gente.

¿Cuáles son tus próximos proyectos y donde podemos encontrar tu música?

Cerrando un proceso de 3 discos, me he propuesto reinventar mi música y mi sonido, quiero votar la casa de cartas y crear otra estructura, estoy aprendiendo producción y quiero aplicarlo en el show, luego de dando vueltas entre Estados Unidos y Europa, estoy convencido que quiero llevar el proyecto del Ishto Juevez  fuera de Guatemala, con la paradoja quijotesca de ser un anciano de 38 años.

A corto plazo me concentraré en la creación en los próximos 6 meses y quiero hacer un par de conciertos en Xela, Guatemala y Antigua antes de terminar el año, no voy a viajar más por el momento, quiero aprovechar las mentes creativas a mi alrededor para reinventar el sonido y lo demás lo vamos a publicar en redes sociales siempre.

La música de Ishto Juevez:  www.ishtojuevez.bandcamp.com

La encuentra en el Tintero Zona 4 de Xela.

Próximamente en Spotify y Deezer.

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Prensa Comunitaria Km. 169

Historiador, fotoperiodista, formo parte del equipo de investigación de Prensa Comunitaria.

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