Caso Hogar Seguro: madre e hija se reencontrarán en los Estados Unidos

Fotografía: Raquel Arreaga

Por: Mayra Jiménez, Raquel Arreaga y Jazmín Carrillo

Nayely Flores Hernández tiene 13 años, es una de las quince niñas que sobrevivieron al incendio ocurrido en el Hogar Virgen de la Asunción el ocho de marzo. Ella ha estado hospitalizada desde entonces, fue trasladada cuatro días después al hospital Shiriners Hospitals for Childrens en Boston. Estuvo en estado de coma cinco meses, y aún no se recupera del todo. Sus heridas son graves y requiere de muchos tratamientos para poder recuperarse. El hospital ofreció a su madre Heidy cubrir los gastos de transporte y estancia para que ella acompañe a Nayely en su recuperación, sin embargo en Guatemala el gobierno no facilitó los gastos para que ella pudiera tramitar la visa humanitaria. Fue hasta esta semana que a través de las oficinas de Alba Keneth, alguien hizo una donación para que se pudiera hacer el trámite. Nayely y Heidi pronto se van a reunir.

Lamentablemente extraño es que un medio digital, como Relato Gt publicara una nota realizada por Alba Trejo[1] días antes de que se le otorgara la visa. Ella asegura que Heidy viajó misteriosamente a Estados Unidos, y que no sabe por qué le dieron la visa humanitaria. Esto está totalmente alejado de la realidad, ya que en esa fecha no se le había otortado la visa a a la mamá de Nayely. Tampoco es extraño el hecho de que se le otorgara por razones humanitarias.

A mi hija jamás la he dejado, desde chiquita ha estado conmigo, yo he trabajado y luchado para sacarla adelante. Como toda niña tuvo y tiene debilidades, quiere experimentar cosas nuevas y no existe ningún niño o niña en este mundo al que no le llegue una etapa de rebeldía”.

“Yo sé que cuando mi hija venga, va a relatar la verdad”. Son las palabras de Heidy Guadalupe Hernández López, madre de Nayely Leticia Flores Hernández, una de las sobrevivientes del crimen cometido por el Estado, que involucró a 56 niñas que fueron forzadas, encerradas y quemadas en el albergue gubernamental Hogar “Seguro” Virgen de la Asunción, ubicado en el municipio de San José Pinula del departamento de Guatemala, en donde 41 de ellas murieron y 15 resultaron severamente heridas.

Heidy cuenta que Nayely sufrió quemaduras graves el día de la tragedia, estuvo 5 días en el hospital San Juan de Dios, y el 13 de marzo fue llevada a Estados Unidos. Desde entonces no ha podido verla. “Tengo siete meses de no verla, y tampoco puedo salir del país. Hace tres meses despertó del coma, solo he ido a hablar con ella a las oficinas del Alba-Kenneth”[2]. –comenta. Para Heidy esto representa salir desde las once de la mañana de su casa para poder llegar antes de la una de la tarde a las oficinas de Alba-Kenneth. Ella dice que es un proceso largo: ella está en el lugar quince minutos antes, recibe la llamada entre 1:15 y 1:20 p.m, y justo cuando marcan quince minutos antes de las dos de la tarde, la recepcionista le dice que ya es momento de colgar. “Realmente no hablo mucho tiempo con ella, solo es menos de una hora. Pero me conformo con eso.”

Cuando Nayely despertó del coma, ella y su madre hablaban cada mes. Luego de eso, la niña pidió hablar más seguido y estar con Heidy, entonces el hospital solicitó que se recibieran llamadas tres veces por semana. Ahora es así como Heidy recibe las noticias de su hija. “Cuando hablamos, ella me explica y me cuenta como están sus heridas, cómo está ella, cómo se siente. Me dice que ya se está recuperando y poco a poco se ha ido sintiendo mejor.”

En cuanto a los recursos económicos, la vida diaria de Heidy y su familia no nada es fácil. Sale todas las mañanas a vender crema, longanizas, chorizos y refacciones; por la tarde, su esposo, que es albañil, le ayuda yendo a comprar pastelitos también para la venta. Explica -“Mi esposo siempre lucha conmigo, porque se va a vender conmigo y no me deja sola. Cuando tiene trabajo se va. Sin embargo no puedo decir que económicamente yo estoy bien, porque no es así”.

Heidy asegura que puede demostrar que el Estado no le ha ayudado con hechos, ni con palabras, porque no ha recibido ningún tipo de apoyo por parte de ninguna entidad del Estado o Institución desde que su hija ingreso a los dos hospitales. Y acerca de un viaje misterioso a Estados Unidos que se le atribuía, ella desmintió todo: “No, eso es falso. Y aclaro que sí conozco a la periodista que me hizo esa entrevista, pero nada de lo que dice es cierto. Es verdad que Nayely es mi hija y que a los 13 años estuvo en un Hogar, pero lo demás no es cierto. Yo apenas tengo para comer, así que nunca podría sacar una VISA, además, en ningún momento el gobierno me ha brindado apoyo. Si ese fuera el caso, yo ya estuviera con ella. Yo sé que cuando mi hija venga, va a relatar la verdad”.

Heidy recalca que no ha recibido ninguna clase de ayuda de parte del Gobierno que le diera la posibilidad de pagar los trámites de una VISA y un pasaporte para poder viajar a donde está Nayely, los únicos que han insistido en que realice el viaje son los doctores, psiquiatras y psicólogos del hospital donde la pequeña se encuentra, ya que, según Heidy, le tienen un gran cariño y aprecio, además conocen la situación de su hija y la suya. “Al gobierno no le interesa si voy o no voy, si estoy bien o no, si mi hija vive o no vive. Nunca se han preocupado”.

[1] Publicada el 21 de septiembre de 2017. http://www.relato.gt/relatos/el-misterioso-viaje-de-la-mam-de-nayeli

[2] Unidad Operativa de la Coordinadora Nacional del Sistema de Alerta Alba-Keneth

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